Un equipo internacional de científicos ha descubierto que un papiro egipcio que data de 1244-1163 a.C. podría ser el registro más antiguo de las observaciones del brillo variable de Algol, un sistema estelar triple conocido como «la Estrella del diablo».

El papiro en cuestión, el Calendario de El Cairo, también llamado Calendario de los Días de la Suerte y el Desafortunado, tal y como su nombre indica, contenía pronósticos sobre todos los días del año egipcio. Sin embargo, también incluía observaciones sobre el comportamiento de objetos astronómicos y, en particular, de Algol.

El artículo, publicado en la revista Open Astronomy, de la editorial De Gruyter, muestra cómo los antiguos escribas egipcios presentaban los fenómenos celestes como la actividad de los dioses. En concreto, analiza cómo se usaron las leyendas de las deidades egipcias Horus y Set en el calendario, para concluir que Algol recibió en el documento el título de Horus.

Calendario de El Cairo.

«La estrella habría sido parte de la mitología del antiguo Egipto como una forma del dios Horus», afirmó uno de los autores del estudio, Sebastian Porceddu, de la Universidad de Helsinki (Finlandia), quien opina que el descubrimiento de la variabilidad de Algol «tendría que estar fechado miles de años antes de lo que se sabía anteriormente».

Los autores del artículo creen que el simbolismo astronómico descubierto sugiere que se podrían encontrar pistas similares en otros textos del antiguo Egipto.

La estrella endemoniada

Algol, la segunda estrella más brillante en la constelación de Perseo, es una estrella variable, cuya magnitud visual cambia con un período de 2,87 días. El nombre de la estrella, fácilmente detectable a simple vista, probablemente se deriva de una palabra árabe que significa «la cabeza del demonio».

Como binaria eclipsante, en realidad consta de dos estrellas que orbitan una en torno a la otra. Debido a que la Tierra se halla en su plano orbital, la estrella más débil (Algol B) pasa frente a la estrella más brillante (Algol A) una vez por órbita, y la cantidad de luz que llega a la Tierra decrece temporalmente.

El primer astrónomo europeo en notar la variación de su brillo fue el italiano Geminiano Montanari en 1670, mientras que el inglés John Goodricke midió el ciclo en 1782 y sugirió eclipses parciales de la estrella por parte de un segundo cuerpo, una hipótesis que fue confirmada en 1889. La tercera estrella se encuentra a una distancia mucho mayor de las otras dos y no participa en los eclipses.

Fuente: De Gruyter. Edición: RT.

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Comentarios
Nov 13, 2018
20:37
#1 HORACIO:

YA VEN…LOS ANTIGUOS ERAS MAS INTELIGENTES QUE LOS NABOS DE HOY EN DIA…Y SUPUESTAMENTE CONTABAN CON MENOS TECNOLOGIA..AHORA MUCHAS TEORIAS , PARA LUEGO DECIR LO QUE SE CREIA NO ERA.¿¿??? NO ERA .¿?? PUES SIMPLEMENTE POR NO SABER UN JORACA…..que el asteroide que paso podria ser una nave espia extraterrestre….jajja la llegada de los anunakis……jajja y BUENAS NOHES AMIGOS BIENVENIDOS A MI ESPACIO….QUE CARAS ROTAS QUE SON…..jajjja

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