El pasado 25 de mayo, 1999 KW4, un asteroide con unos 1,3 km de ancho orbitado por un satélite de 0,5 km de ancho, pasó cerca de la Tierra a alrededor de 70.000 kilómetros por hora. El Telescopio Muy Grande (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) ubicado en el desierto de Atacama, captó el momento del máximo acercamiento en una impresionante fotografía.

Izquierda: la foto lograda por el VLT. Derecha: interpretación artística.

Si bien este asteroide doble no era en sí mismo un objeto amenazador, los científicos aprovecharon la oportunidad para ensayar la respuesta a un peligroso Objeto Cercano a la Tierra (NEO), lo que demuestra que la tecnología de ESO podría ser fundamental en la defensa planetaria.

«Estos datos, junto con todos los que se obtienen en otros telescopios a través de la campaña del Centro Internacional de Alerta de Asteroides, serán esenciales para evaluar estrategias de desviación efectiva en caso de que se descubriera que un asteroide tiene curso de colisión con la Tierra», explicó Olivier Hainaut, astrónomo de ESO.

«En el peor de los casos, este conocimiento también es esencial para predecir cómo un asteroide podría interactuar con la atmósfera y la superficie de la Tierra y nos permitiría mitigar los daños en caso de colisión», agregó este especialista.

El VLT se valió de su instrumento SPHERE para distinguir los dos componentes del asteroide, que están separados por aproximadamente 2,6 kilómetros.

SPHERE fue diseñado para observar exoplanetas; su sistema de óptica adaptativa de vanguardia corrige la turbulencia de la atmósfera y ofrece imágenes tan nítidas como si el telescopio estuviera en el espacio. También está equipado con coronógrafos para atenuar el brillo de las estrellas brillantes, exponiendo débiles exoplanetas en órbita.

Haciendo paréntesis sobre sus exoplanetas habituales en la caza nocturna, los datos de SPHERE ayudaron a los astrónomos a caracterizar el doble asteroide. En particular, ahora es posible medir si el satélite más pequeño tiene la misma composición que el objeto más grande.

Ensayando para las verdaderas amenazas

El 1999 KW4 es de interés para los científicos debido a que se parece bastante a otro sistema de asteroides binario llamado Didymos y su compañero Didymoon, que podría suponer una amenaza para la Tierra en algún momento lejano del futuro.

Ambos se acercarán a nuestro planeta en 2022 y, aunque en esa ocasión no representarán un peligro, la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) se preparan para enviar las sondas DART y Hera hacia ese sistema binario.

El primero impactará contra Didymoon para tratar de cambiar su trayectoria, mientras que Hera analizará los efectos del cuerpo rocoso en su siguiente acercamiento a la Tierra, previsto para 2026, con vistas a determinar la viabilidad de las misiones para redirigir un asteroide a distancias más seguras.

Fuente: ESO. Edición: RT/EP.

Sin comentarios
Etiquetas: , , , , ,

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compartilo!

Facebook Digg Twitter StumbleUpon Delicious Google+

Artículos Relacionados

 0 comentarios
Sin comentarios aún. ¡Sé el primero en dejar uno!
Dejar un comentario