Un nuevo estudio aleja la probabilidad de que KIC 8462852, popularmente conocida como la «estrella de Taby», sea hogar de extraterrestes avanzados que construyen una esfera de Dyson.

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En concreto, el oscurecimiento en el último siglo presentado como prueba a favor de que una civilización avanzada estuviera creando una megaestructura extareterreste que va tapando la estrella, tendría una explicación puramente técnica. La caída de brillo habría sido causada por los cambios en la instrumentación, no por reducciones continuadas en el brillo de ésta y otras muchas estrellas que también presentan una evolución parecida, según un equipo investigador de la Universidad Vanderbilt.

El interés público en la estrella, que se encuentra a unos 1.480 años luz en la constelación de Cygnus, comenzó a finales del año pasado, cuando la astrónoma de Yale Tabetha Boyajian y sus colegas publicaron un estudio sobre fluctuaciones inusuales en la luz proveniente de una estrella de tipo F, un poco más grande y más caliente que el sol.

La más notable de estas fluctuaciones consistía en docenas de huecos irregulares, poco naturales, que aparecían en un período de 100 días, lo que indicaba que un gran número de objetos de forma irregular había pasado a través de la cara de la estrella y bloqueado temporalmente algo de la luz que venía de allí. Posteriormente, un grupo de astrónomos de la Universidad Estatal de Pennsylvania citó una «curva de luz extraña» detectada en KIC 8462852 como «compatible con un enjambre de megaestructuras construidas por alienígenas».

El Instituto SETI decidió entonces apuntar un radiotelescopio a la estrella para ver si podían detectar ninguna señal de radio que indicase la presencia de una civilización extraterrestre. Pero no hubo nada que apoyase la tesis extraterrestre.

A continuación, un estudio publicado en enero por un astrónomo de la Universidad Estatal de Louisiana echó aún más leña al fuego de la especulación al anunciar que el brillo de la estrella de Tabby se había atenuado en un 20 por ciento durante el último siglo: un hallazgo particularmente difícil de explicar por medios naturales, pero consistente con la idea de que los extraterrestres estaban levantando megaestructuras gigantes que estaban absorbiendo cantidades crecientes de la energía de la estrella.

Una esfera de Dyson es básicamente una cubierta esférica de talla astronómica (es decir, con un radio equivalente al de una órbita planetaria) alrededor de una estrella, la cual permitiría a una civilización avanzada aprovechar al máximo la energía lumínica y térmica del astro.

Una esfera de Dyson es básicamente una cubierta esférica de talla astronómica (es decir, con un radio equivalente al de una órbita planetaria) alrededor de una estrella, la cual permitiría a una civilización avanzada aprovechar al máximo la energía lumínica y térmica del astro.

Sin embargo, un nuevo estudio —también aceptado, como el anterior, para su publicación en la revista Astrophysical Journal — concluyó que no hay evidencia creíble de que el brillo de la estrella haya cambiado a lo largo este periodo.

Cuando el estudio Luisiana fue publicado en el servidor de la física arXiv, llamó la atención del estudiante de doctorado de la Universidad Vanderbilt Michael Lund, porque se basó en datos de un recurso único: Digital Access to a Sky Century @ Harvard. DASCH se compone de más de 500.000 placas de vidrio fotográficas tomadas por astrónomos de Harvard entre 1885 y 1993, que la universidad está digitalizando. Lund estaba preocupado de que el aparente oscurecimiento en los últimos 100 años de la estrella de Tabby podría ser simplemente el resultado de las observaciones realizadas con un número de diferentes telescopios y cámaras que se utilizaron durante el siglo pasado.

Lund convenció a otros astrónomos de la Universidad de estudiar esta hipótesis, y supo de un grupo alemán que trabajaba en lo mismo. Así que los dos equipos decidieron colaborar en el análisis que remitieron a la revista Astrophysical Journal.

«Cada vez que se hace una investigación de archivo, que combina información de una serie de fuentes diferentes, hay límites en la precisión de los datos que se deben tomar en cuenta», dijo Keivan Stassun, profesor de Lund y colaborador en el trabajo. «En este caso, tuvimos en cuenta las variaciones en el brillo de una serie de estrellas comparables en la base de datos DASCH y encontramos que muchas de ellas experimentaron una caída similar en intensidad en la década de 1960. Eso indica que los cambios fueron causados por los cambios en la instrumentación, no por los cambios en el brillo de las estrellas».

Incluso si los alienígenas no están involucrados, la estrella de Tabby sigue siendo «la más misteriosa estrella en el universo», como lo describió Boyajian en febrero pasado. Persisten las incógnitas sobre los «parpadeos» periódicos descritas en otros estudios relacionados. Algo parece transitar delante de la estrella, pero aún no se sabe lo qué es…

3 comentarios
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 3 comentarios
Comentarios
May 14, 2016
1:35
#1 Mulder:

Al final no se sabe con certeza absolutamente nada, o yo tengo mal comprension de texto, a ver alguien que me corrija o acierte si estoy en lo correcto…

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Nov 3, 2016
11:31
#2 Juan Alejandro:

Tienes toda la razón #1 Mulder, ya que para que tengamos pruebas irrefutables de vida en KIC 8462 tendriamos que estudiarlas mucho mas tiempo y con mejores instrumentos, ademas desde otro satelite apostado en L2.

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Abr 26, 2018
23:34

¿Una hipotética civilización extraterrestre necesariamente debe usar ondas de radio como sistema comunicación? No. No necesariamente, por lo cual no detectar su emisión no valida su inexistencia.

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