El hecho sucedió la semana pasada sobre el Pacífico Sur, más específicamente el viernes 13.

Nombrado 2020 VT4, el asteroide fue detectado por el sondeo del Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS) del Observatorio Mauna Loa, en Hawái. Y lo particular fue que nadie lo vio venir, pues tal detección ocurrió durante la mañana del sábado 14 de noviembre, tras 15 horas de la máxima aproximación.

Esto, sin embargo, no es raro para las rocas espaciales que se mueven rápidamente y se acercan a la Tierra desde nuestro punto ciego (desde el Sol), como 2020 VT4.

Se estima que este visitante fugaz tiene entre 5 y 10 metros (16-32 pies) de ancho, aproximadamente el tamaño de una casa pequeña. Afortunadamente, la Tierra no ocupó el mismo espacio que el punto de perihelio del asteroide, que ocurrió solo 20 horas antes.

Récord roto dos veces en un año

La reciente detección establece un nuevo récord para el paso más cercano de un asteroide no meteórico jamás registrado. Cabe recordar que este récord ya se había batido una vez este año, con el paso del asteroide 2020 QG a 3.000 kilómetros (1.864 millas) de la superficie de la Tierra el pasado 16 de agosto.

La aproximación más cercana de 400 kilómetros ocurrió bajo cielos diurnos, a las 17:20 horas (UT) del viernes 13 de noviembre, sobre el Pacífico Sur (cerca de las Islas Pitcairn) y siguiendo la sombra de la Tierra. Para poner en contexto la distancia, la Estación Espacial Internacional orbita también a 400 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, y tiene un tamaño de 109 metros de punta a punta.

Y si bien nadie parece haberlo avistado a simple vista, 2020 VT4 en teoría fue visible como una «estrella» de magnitud +3 en su tramo de salida, poco antes del amanecer en Tasmania —en caso que alguien allí hubiera estado atento al cielo, tal vez un marinero madrugador, podría haberlo visto—.

El nuevo récord será difícil de superar… pero 2020 aún no ha terminado.

Órbita alterada

Ningún satélite (incluida la EEI, que estaba sobre el Atlántico Sur en ese momento) se vio afectado por el paso del asteroide, aunque ciertamente atravesó la esfera de los satélites geoestacionarios y rozó el anillo de la órbita terrestre baja.

Si hubiera golpeado la Tierra en un área poblada o semipoblada, la roca espacial simplemente habría dado un buen espectáculo y, tal vez, dejado un campo sembrado de meteoritos a su paso. Su tamaño no alcanzaba para generar mayores destrozos.

Imágenes del descubrimiento del asteroide 2020 VT4. (ATLAS/Larry Denneau).

No obstante, este encuentro cercano del tipo cósmico alteró sustancialmente la órbita de 2020 VT4. El asteroide estaba en una órbita de 549 días alrededor del Sol, inclinado 13 grados con respecto a la eclíptica. Pero tras su reciente visita a la Tierra se desvió a una órbita de 315 días inclinada 10.2 grados contra el plano de la eclíptica.

Con un perihelio ahora dentro de la órbita de Venus, esto en realidad cambia la clasificación de 2020 VT4 de un NEO Apolo que cruza la Tierra a un asteroide Aten.

Llamativamente, la próxima visita de 2020 VT4 a la Tierra será otro día 13, en noviembre de 2052, y a una distancia mucho mayor de 0.02 AU (2.9 millones de kilómetros).

Fuente: ScienceAlert. Edición: MP.

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 2 comentarios
Comentarios
Nov 19, 2020
1:21
#1 HORACIO:

al mejor cazador se le escapa una liebre…….pasa que a estos nabos un dia se le va a escapar un elefante.!!!

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Nov 19, 2020
1:31

@HORACIO: Pues ya pasó con el de Cheliábinsk en 2013, y seguramente volverá a pasar. El lado «bueno» es que son objetos que a lo sumo te destruyen parte de una ciudad pero no el mundo, jeje. Saludos!

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