La IA fue entrenada para analizar el genoma humano y predecir su demografía al simular cómo nuestro ADN pudo haber evolucionado a lo largo del tiempo. Su conclusión fue que existe una especie presente en nuestro linaje que permanece sin identificar.

¿Pueden las máquinas enseñarnos algo sobre el significado del ser humano? A la gran pregunta que tantas veces ha tratado de dar forma la ciencia ficción, ahora se suma un hecho verídico: un estudio a través de una IA ha identificado evidencias de una «población fantasma» de ancestros humanos.

El análisis sugiere que un grupo de homínidos previamente desconocido y extinto se cruzó con el Homo sapiens en Asia y Oceanía en algún lugar a lo largo camino de la historia evolutiva humana, dejando solo rastros fragmentados en el ADN humano moderno.

Según explica el biólogo Jaume Bertranpetit, de la Universitat Pompeu Fabra en España: «Hace unos 80.000 años parte de la población humana que ya estaba formada por humanos modernos abandonó el continente africano y emigró a otros continentes, dando lugar a todas las poblaciones actuales».

La habilidad de adaptación de los primeros humanos llevó a variaciones de la especie Homo.

A medida que los humanos modernos forjaron este camino hacia Eurasia, también forjaron relaciones con homínidos antiguos y extintos de otras especies. Hasta ahora se pensaba que estas parejas sexuales (ocasionales) incluían neandertales y denisovanos.

Sin embargo, el nuevo hallazgo indica que hubo un tercer implicado de hace mucho tiempo después de que se aislara en el ADN de Eurasia gracias a algoritmos de aprendizaje profundo que analizaron una compleja masa de código genético humano antiguo y moderno.

Para ser más exactos, los investigadores hicieron uso de una técnica estadística llamada inferencia bayesiana. De esta forma, se encontraron evidencias de lo que denominan una «tercera introgresión», una población arcaica «fantasma» con la que los humanos modernos se cruzaron durante el éxodo africano.

Los ‘Homo sapiens’ descienden de un complejo árbol de ancestros, donde suelen aparecen ramas desconocidas cada cierto tiempo.

«Esta población está relacionada con el clado Neanderthal-Denisova o se separó temprano del linaje Denisova, lo que significa que es posible que esta tercera población en la historia sexual de la humanidad sea posiblemente una mezcla de Neandertales y Denisovanos», dice el estudio recientemente publicado.

El hallazgo se viene a unir a otros recientes como el ocurrido el año pasado, momento en que un equipo de investigadores identificó pruebas de lo que llamaron un «tercer evento de cruzamiento definido» junto con los Denisovanos y los Neandertales.

La aplicación de este tipo de análisis a través de una IA es una técnica innovadora en el campo de la ascendencia humana. Una enorme sorpresa, como explican los investigadores, «resulta que si se restan las partes de neandertales y denisovanas, todavía hay algo en el genoma que era altamente divergente».

El futuro era esto: una IA diciéndonos parte de quienes somos hoy retrocediendo miles de años atrás en el tiempo.

Fuente: Smithsonian. Edición: Miguel Jorge.

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 1 comentario
Comentarios
Feb 12, 2019
12:03
#1 HORACIO:

mas que la chispa del linaje que permanece sin identificar ., seria interesante saber como aterrizo aca el primer ser humano…pues de los simios seguro que no vinimos….salvo que una civilizacion superior intervino el adn de estos para crear lo que se llamaria el primer humano..

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