Nota Introductoria: En este artículo hablaremos sobre 2 pirámides de Egipto, una de la III y otra de V Dinastía. Así, podremos darnos cuenta del problema que supone ubicar –como lo hace la historia oficial– a las Pirámides de Guiza en la IV Dinastía. Como así también de la diferencia entre la perfección milimétrica del complejo de Guiza y las demas pirámides, a las cuales, luego de la lectura del siguiente informe, se podrían considerar como simples imitaciones de los egipcios… que, como otras grandes civilizaciones antiguas, codiciaron imitar a aquellos longevos “dioses” de antaño que –según el Papiro de Turín, por dar un ejemplo– gobernaron al Antiguo y misterioso Egipto predinástico.

Pirámide de Sekhemjet (o lo que queda de ella).
SEKHEMJET, LA PIRAMIDE DE LA VIDA
Localización: Sakkara.
Antigüedad: III Dinastía (2611-2603 a.C.).
Tipo de Pirámide: Regular.

El tiempo ha pasado factura de tal forma a la pirámide del faraón Sekhemjet que hoy es casi imposible adivinar su antigua fisonomía. Sin embargo, son muchos los que sostienen que esta construcción muestra aún la clara diferencia que existe entre las pirámides que hicieron los dioses y aquellas que intentaron emular los hombres. Dicen que nunca llegó a concluirse, aunque es probable que se desmantelara, sirviendo sus piedras para alzar otras construcciones. Hoy es una masa informe de rocas sueltas y arena, perdida en la soledad abrasadora de la necrópolis de Sakkara.

Pocos se acercan a sus alrededores. Los guías y guardianes avisan al turista despistado que se adentra en sus dominios de la existencia de peligrosas serpientes que abundan en el área. Los más osados llegan hasta un punto en el que, mientras se preguntan dónde se encuentra la pirámide, descubren que la están pisando.

En los libros, esta pirámide aparece como la gran olvidada; como si se quisiera correr un tupido velo sobre lo que oculta en su interior. Porque el extraordinario valor de lo allí descubierto no fue lo que contenía, sino, curiosamente, lo que nunca llegó a encontrarse, poniendo de manifiesto uno de los mayores enigmas del Antiguo Egipto.

UNA TUMBA INVIOLADA QUE NO CONTENÍA NADA

Allá por el año 2600 a.C. el faraón Sekhemjet, de la III Dinastía, decidió construir –sobre la base de una cámara subterránea ya existente– la pirámide que contendría sus objetos personales de culto de vida y muerte. Con el paso del tiempo las piedras fueron desmembradas y lo que quedó del edificio se derrumbó. Sólo su interior permanecería intacto hasta que, en 1951, el arqueólogo Zakaria Goneim descubrió la entrada original.

Excavada en la roca de la base de la pirámide, encontró una cavidad que conducía a un pasadizo. Aunque despejarlo de escombros costó varios años, por fin pudieron llegar hasta la puerta de acceso a las salas subterráneas. Los sellos, que encontraron intactos, señalaban que la tumba no había sido violada, por lo que los investigadores pensaban que en su interior encontrarían todo aquello que, 4.600 años atrás, había sido depositado allí por sus constructores.

El doctor Goneim cedió el honor de dar el último martillazo al entonces ministro de Cultura egipcio, penetrando en el sepulcro el 8 de Marzo de 1954. El centro de la sala estaba presidido por un fabuloso sarcófago de alabastro pulido, alrededor del cual se hallaron restos de ajuar funerario y algunas joyas. Lo más emotivo fue que sobre el féretro había un ramo de flores marchitas, depositadas probablemente por algún miembro de la familia del faraón como último gesto de cariño en la despedida al ser querido. El entusiasmo se apoderó de los arqueólogos, ya que ¡por fin! –pensaban– se habían descubierto los restos intactos de un faraón del Imperio Antiguo.

El 26 de Julio del mismo año todo se encontraba preparado para abrir el sarcófago, que estaba realizado de una sola pieza y poseía una puerta vertical corredera en un lado. En el recinto se dieron cita autoridades y estudiosos, así como numerosos periodistas. Los focos iluminaron la estancia y los fotógrafos se dispusieron a inmortalizar el evento. Se introdujeron cinceles y cuñas por las ranuras, mientras que con cuerdas se procedió a izar la tapa. Los arqueólogos tenían preparados diversos compuestos químicos para administrar rápidamente a los restos que hubiera dentro, con el fin de preservarlos de la degeneración producida por el ambiente. Zakaria Goneim fue el primero que introdujo su cabeza por la abertura para descubrir, finalmente, que el interior estaba lleno de… ¡aire! Ningún objeto, ningún rastro de materia, ni una sola muestra de polvo… Los exámenes que se realizaron posteriormente demostraron que allí nunca había habido elemento orgánico alguno.

SOBRE LA AUTÉNTICA FUNCIÓN DE LAS PIRÁMIDES

La de Sekhemjet no ha sido la única pirámide inviolada que se ha encontrado en Egipto. Y, en el resto de las halladas en similares condiciones –hay más de 100 censadas–, tampoco se ha encontrado resto de faraón alguno. Un hecho que suele explicarse aludiendo a que, por temor a que se profanaran sus cadáveres, los soberanos gastaron gran parte de sus vidas y de sus bienes en construirse estos mausoleos para luego hacerse enterrar, en secreto, en otro humilde lugar. Otra explicación hace referencia a noveladas historias de saqueos y supersticiones que, sin embargo, adolecen de rigor histórico. Pese a todo, y basándose en tan débiles –y a veces inventados– argumentos, los egiptólogos e historiadores se han apresurado a difundir, como dogma de fe, que las pirámides son tumbas. Así podemos leerlo, al menos, en la mayor parte de las enciclopedias y libros de texto.

El problema estriba en que pretendemos dar explicaciones a las iniciativas constructoras de nuestros antepasados en base a los restos pétreos que se han conservado, ya que ni los relieves ni los papiros egipcios aclaran nada al respecto, mientras que los jeroglíficos guardan aún para nosotros muchos secretos. Por tanto, las interpretaciones están sujetas a error y, así, podría ser que las pirámides no fueran concebidas originariamente como tumbas.

Es cierto que en estas construcciones se desarrollaron actos relacionados con la muerte y la resurrección, pero nunca física, sino espiritual o psíquica. De hecho, todas ellas tienen un templo adosado de mayores o menores proporciones donde se celebraban los ritos que dieron la razón de ser a las pirámides, ya que todas ellas fueron concebidas con el propósito de complementar las ceremonias. Los templos de los edificios más modestos son hoy irreconocibles y existen muy pocos complejos que se hayan conservado más o menos intactos con el paso de los años.

CEREMONIAS MÁGICAS PARA PROLONGAR LA VIDA DEL REY

Uno de ellos es la famosa pirámide escalonada del rey Zoser, que, dominando toda el área de Sakkara, se encuentra situada cerca del mausoleo de Sekhemjet. Es muy probable que su impresionante patio de ceremonias anejo sirviera no sólo a Zoser, sino también a otros faraones que le siguieron en reinado. En este lugar se celebraba el ritual de Heb-Sed, la “Fiesta del Jubileo” del faraón.

Patio del Heb-Sed del faraón Zoser junto a su pirámide de Sakkara.

De la interpretación de algunos jeroglíficos y representaciones se deduce que la Fiesta del Sed servía para prolongar la vida y el reinado del monarca por medio de ceremonias mágicas cuya práctica nos es desconocida. Según el profesor Edwards, jefe del Departamento de Antigüedades Egipcias del British Museum, el origen del Heb-Sed se remonta a épocas muy lejanas en las que los egipcios creían que la prosperidad del reino sólo podía ser asegurada por un rey que mantuviera intacto su vigor físico. La ceremonia tendría la finalidad de que el monarca pudiera recuperar su vigor de juventud, de forma que no hiciera falta reemplazarlo por un faraón más joven. Como la festividad podía durar meses, existía un pabellón, adosado al templo, habilitado como residencia del rey. Más difíciles de interpretar han sido el inmenso conjunto de corredores, cámaras, escaleras, etc. del atrio del Heb-Sed, aunque se puede afirmar que todos los explorados son idénticos, variando exclusivamente en función de su monumentalidad.

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 1 comentario
Comentarios
Ene 6, 2015
18:19
#1 Agustín:

https://www.youtube.com/watch?v=kWQRGjqrAuE

En la Meditación de la llave Mariana, Gabriel Arcangel, cuenta que en ese entonces fueron usadas para delimitar un perímetro electromagnético protector para proteger de ataques de ondas perjudiciales provinientes de razas que tergiversaron nuestra génesis, para poder conectarse telepáticamente también con hermanos de otros puntos de la galaxia. La estructura física piramidal posee propiedades electromagnéticas particulares, sobre todo para canalizar energía (creo que en forma de partículas fotónicas a demás de la polarización de electrones) hacia el centro de su estructura
http://www.free-energy-info.com/Ch9/Fig69S.gif

nosotros podemos formar pirámides en nosotros y usarlas para canalizar energía pero eso es parte de la técnica de meditación
Lo interesante va a estar dentro de poco con las pirámides de 3 lados.. sin tratar de ser dogmático (que de por cierto es pesado) creo que así es y confío en esa palabra..
ultimo link!
http://lallavemariana.com.ar/Profecias.html
Bendiciones

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