Algunos de estos petroglifos parecen sobresalir de la roca blanda como reptiles bañándose al sol. Otros son enigmáticas depresiones que se asemejan a un antiguo juego de mesa. Y algunos son directamente desconcertantes.

Crédito: Dimitris Sideridis.

En un rincón desolado y azotado por el viento de la costa noreste de Qatar, entre las dunas de arena del árido desierto, se encuentra Al Jassasiya, el sitio de arte rupestre más grande e importante del país del Golfo. Allí, hace siglos, la gente utilizó una serie de afloramientos de piedra caliza de baja altitud como lienzo en el que esculpieron símbolos, motivos y objetos que observaron en su entorno.

En general, los arqueólogos han encontrado un total de unos 900 grabados rupestres, o «petroglifos», en Al Jassasiya. En su mayoría son marcas en forma de cuenco dispuestas en varios patrones, incluidas filas y rosetas, pero también llamativas representaciones de barcos de vela —tantos vistos desde arriba como de perfil— entre otros símbolos y signos.

Crédito: Dimitris Sideridis.

«Aunque el arte rupestre es común en la península Arábiga, algunas de las tallas en Al Jassasiya son únicas y no se pueden encontrar en ningún otro lugar», explicó Ferhan Sakal, jefe de excavación y gestión del sitio en los Museos de Qatar al observar estas figuras en plenitud desde el aire. «Representan un alto grado de creatividad y habilidad de observación por parte de los artistas que las hicieron. También del pensamiento abstracto, ya que no podían ver, por ejemplo, un dhow (barco tradicional) desde arriba».

Cuencos vacíos

Hay alrededor de 12 sitios de petroglifos notables en esta próspera nación árabe, ubicados principalmente a lo largo de las costas, aunque incluso se pueden ver algunas tallas en el corazón de Al Bidda Par de Doha, con vista a Corniche, un popular paseo marítimo.

El sitio de Al Jassasiya, a una hora al norte de la capital ultramoderna de Qatar y cerca del antiguo puerto de perlas de Al Huwaila, fue descubierto en 1957. Durante seis semanas, a finales de 1973 y principios de 1974, un equipo danés dirigido por el arqueólogo Holger Kapel y su hijo Hans Kapel llevó a cabo un estudio que catalogó minuciosamente todo el lugar en fotografías y dibujos.

Petroglifos en forma de cuencos en dos líneas paralelas. Crédito: Dimitris Sideridis.

De todas las figuras y composiciones individuales documentadas, más de un tercio consisten en depresiones en forma de cuenco distribuidas en varias configuraciones, formas y tamaños.

El patrón más prominente involucra dos filas paralelas de siete agujeros, lo que lleva a algunos a creer que estos se usaban para jugar mancala, un juego de mesa popular en muchas partes del mundo desde la antigüedad en el que dos concursantes arrojan números pares e impares de pequeñas piedras en depresiones del suelo.

Otros han cuestionado esta teoría, señalando el hecho de que algunos de los agujeros en Al Jassasiya son demasiado pequeños para contener cualquiera de las piedras, mientras que otros se pueden encontrar en pendientes —una elección poco práctica que habría provocado la caída de los tanteadores y jugadores frustrados—.

Otras sugerencias apuntan a que las formaciones de cuenco se utilizaban para algún tipo de mancia (adivinación); o para clasificar y almacenar perlas; o hasta como sistemas para calcular el tiempo y las mareas.

Misterio desértico

Entonces, ¿para qué fueron realmente tallados estos símbolos y qué significan?

«Es una pregunta muy difícil de responder», reconoció Sakal, quien tampoco está del lado de la teoría del juego ancestral. «No tenemos pistas directas sobre los motivos utilizados en Al Jassasiya. En mi opinión, podrían tener un significado y una función rituales, que es muy antiguo, por lo que no se puede explicar etnográficamente».

¿Pero qué hay en cuánto a la antigüedad de estos petroglifos? Sakal admitió que tampoco se sabe a ciencia cierta, explicando que este tipo de arte rupestre en general es un gran desafío para los estudiosos.

Petroglifos en forma de barcos. Crédito: Dimitris Sideridis.

«Hay hipótesis descabelladas sobre la época, que van desde el Neolítico hasta los últimos tiempos islámicos», dijo. «Personalmente creo que no todos los tallados se hicieron al mismo tiempo».

Hace una década, un estudio científico de nueve petroglifos diferentes en Al Jassasiya no encontró evidencia de que tuvieran más de unos pocos cientos de años, pero los investigadores concluyeron que se necesitan más estudios, incluido el desarrollo de nuevas técnicas específicas para tallados en piedra caliza.

Petroglifos en forma de barcos. Crédito: Dimitris Sideridis.

Si bien los expertos no pueden decir con certeza cuándo se crearon los petroglifos de Al Jassasiya y quién lo hizo, todos están de acuerdo en que las tallas más fascinantes e inusuales del lugar son las de los barcos. Estas creaciones proporcionan información importante sobre los tipos de embarcaciones utilizadas en las prósperas industrias de la pesca común y la de perlas (durante siglos, los pilares de la economía de Qatar), así como sus diversos elementos.

La mayoría de los barcos que se ven desde arriba suelen tener forma de pez con popa puntiaguda y filas de remos, tallados con una herramienta de metal puntiaguda. Contienen varios detalles, como cuadernas cruzadas y agujeros que probablemente muestren la colocación de mástiles y contrafuertes. En algunos casos, una línea larga desde la popa muestra una cuerda que termina en un ancla árabe tradicional (ancla de piedra triangular con dos agujeros) o europea (un ancla de metal con un mango largo y dos brazos curvos, que se utilizó por primera vez en la región hace unos siete siglos).

Viaje al Más Allá

«En algunos de los barcos, los remos no son paralelos, como deberían ser cuando se usan para remar, sino que apuntan a diferentes lugares», escribieron Frances Gillespie y Faisal Abdulla Al-Naimi en Escondidos en las arenas: descubriendo el pasado de Qatar. «Así es como se habrían visto cuando los botes estaban anclados en los bancos de perlas y los remos se dejaban en su lugar para que los buzos se agarraran y descansaran cada vez que subían».

Los expertos dicen que solo pueden especular sobre por qué hay una concentración tan alta de tallas de barcos en Al Jassasiya, en comparación con otros sitios petroglíficos costeros en Qatar.

Entrada al sitio de los petroglifos. Crédito: Dimitris Sideridis.

«Los barcos tenían un papel importante en las creencias de los pueblos antiguos, que los veían como un medio simbólico de tránsito de este mundo al siguiente», señalaron Gillespie y Al-Naimi.

«Tanto los babilonios como los antiguos egipcios creían que los muertos llegaban al más allá en un barco. Los mitos griegos hablaban del barquero Caronte que llevaba las almas de los muertos a través del río Estigia hasta el inframundo. Puede ser que las tallas de barcos más antiguas sean ecos de una memoria popular que se remonta a tiempos prehistóricos», agregan.

Sombrero y atuendo adecuado son fundamentales para disfrutar de estos enigmáticos símbolos sin insolarse. Crédito: Dimitris Sideridis.

Cualquiera sea la razón, si Ud. viaja a esta sede del próximo Mundial de Fútbol de la FIFA (2022) y decide visitar este misterioso lugar como distracción entre partidos, debe recordar llevar agua, un sombrero y protector solar al deambular entre estas esculturas para reflexionar sobre su significado.

El sitio vallado no tiene áreas a la sombra, por lo que los mejores momentos para visitarlo son al amanecer y al atardecer. Además, Al Jassasiya se encuentra justo al sur de la popular playa azerbaiyana, por lo que una excursión allí también se puede combinar con un día relajante junto al mar.

Por Dimitris Sideridis. Edición: MP.

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