De acuerdo a la Biblia, durante el Éxodo un misterioso alimento llamado «maná» caía del cielo cada noche y cada mañana para alimentar a los israelitas. Un alimento enviado por el mismísimo dios Yahvé…

Israelíes recogiendo maná caído del cielo.

Después de la muerte de mi madre en 1975, yo estaba explorando su biblioteca y encontré un extraño libro titulado The Kabbalah Unveiled (La Cábala Develada), por S.L. Macgregor Mathers. Publicado por primera vez en Londres en 1887, el trabajo todavía estaba en impresión, conque claramente gozaba de una venta firme. Pretende ser una traducción de ciertas partes de El Zohar, un antiguo trabajo místico judío, y consiste en gran parte en descripciones físicas de una entidad conocida como el Ancestro de los Días.

Yo me había encontrado con este título en el bien conocido himno inglés Inmortal, invisible, y como una mención breve en el bíblico Libro de Daniel, y vagamente había supuesto que era simplemente otro título de Dios. Pero en el libro de Mathers, había una descripción de algo claramente muy diferente de nuestros presentes conceptos del Omnipotente. El libro estaba en la forma de una serie de conferencias dadas por un cierto Rabino Simon Bar Yochai a un grupo de sus discípulos, en las que él afirmaba estar pasando un cuerpo de antiguo conocimiento secreto que hasta la fecha sólo se había transmitido oralmente. Se decía que esto era la Ley Confidencial o No escrita dada por Dios, como opuesto a la Ley escrita extendida en los libros de Moisés.

     Zóhar (versión bilingüe) (2,1 MiB, 1.383 hits)
    Descripción de archivo: El Libro del Zóhar es una fuente antigua de sabiduría y la base de casi toda la literatura cabalista. A través de los siglos fue el principal, y a menudo, el único libro empleado por los cabalistas, y ahora es accesible al hombre contemporáneo.

El material estaba dividido en tres secciones, conocidas como Book of Concealed Mystery (BoM) (Libro del Misterio Oculto), Greater Holy Assembly (GHA) (Asamblea Santa Mayor), y Lesser Holy Assembly (LHA) (Asamblea Santa Menor). Éstos estaban separados al estilo de la Biblia, con versos numerados para facilitar la referencia.

¿Cuál era este conocimiento secreto? Yo encontré pasajes tales como:

(GHA 37) Así como fuera dicho, «Él se encontraba (es decir, Él podía de alguna manera ser hasta cierto punto reconocido), y no se encontraba»; puesto que Él no puede ser claramente comprendido; pero Él está como fue formado; ninguno hay aún como Él, ya que Él es el Ancestro de los Ancestros.

(38) Pero en su conformación Él es conocido; como también Él es el Eterno de los Eternos, el Ancestro de los Antiguos, el Oculto de los Ocultos; y en Sus símbolos es Él conocible e incognoscible.

(39) Blancos son Sus vestidos, y Su apariencia es la semejanza de una Cara inmensa y terrible.

(40) En el trono de luz encendida está Él sentado, para que Él pueda dirigir sus (llamaradas).

(41) En cuarenta mil mundos superiores el brillo del cráneo de Su cabeza está extendido, y de la luz de este brillo el justo recibirá cuatrocientos mundos en el mundo por venir.

(42) Esto es lo que está escrito, Gen.XXIII. 16: «Cuatrocientos siclos de plata, la moneda corriente con el mercader».

(43) Dentro de Su cráneo existen diariamente trece mil miríadas de mundos, los cuales cobran existencia a partir de Él, y por Él se mantuvieron.

Me pregunté qué había llevado a mi madre a adquirir este libro, y entonces recordé que cuando era más joven ella había estado brevemente interesada en lo oculto. El trabajo, al parecer, era utilizado comúnmente por los místicos, devotos de religiones excéntricas y gente por el estilo, y deben de haber sido estas personas quienes lo mantuvieron en imprenta durante casi un siglo. Fue extraordinario que yo, un riguroso ingeniero, hubiera tropezado con él.

Al principio me incliné por desechar el libro como algo descabellado y sin sentido, pero ciertos aspectos de él me desconcertaron. ¿Por qué se consideraba que este antiguo «conocimiento secreto» era tan importante? Era claramente una descripción detallada de algún objeto físico —un ídolo, quizás— pero ¿entonces qué del aborrecimiento judío hacia la idolatría? Sobre todo, ¿qué estaba haciendo este material en un trabajo supuestamente religioso?

Estas preguntas persistieron, y no teniendo nada mejor que hacer por el momento, busqué en las fuentes originales: primero, en la Kabbala Denudata de Knorr von Rosenroth que ponía en paralelo los textos en latín y arameo, y luego en arameo original en una edición impresa en Lublin, Polonia, en 1882.

Siendo una especie de lingüista, decidí abordar el arameo. No es un idioma muy complicado, una vez que la escritura se ha dominado, y me ayudaba el hecho de que ésa no era obviamente la lengua nativa del autor. Según Gershom Scholem, el mundialmente destacado experto en la Cábala, el Zohar había sido originalmente anotado por Moisés de León, un judío español, aproximadamente en el año 1290. Desde entonces ha estado circulando entre la comunidad judía en manuscritos y en formas impresas.

El arameo era el idioma de Babilonia, semejante al hebreo, y se volvió el idioma cotidiano de los judíos después de su cautiverio en esa ciudad, siendo el hebreo reservado para propósitos religiosos así como lo estaba hasta hace poco el latín en la Iglesia católica. El arameo era la lengua nativa de Jesucristo.

A pesar de alguna dificultad lingüística, encontré el Zohar arameo mucho más esclarecedor que las traducciones latinas e inglesas, y despojado del florido lenguaje de Mathers y von Rosenroth se volvió una descripción muy lúcida de un objeto físico.

Milagro del Maná. Tintoretto, 1577

El Ancestro de los Días consistía principalmente de tres «cráneos», uno exterior que contenía a los otros dos dentro de él, puestos uno sobre el otro. En el medio de este arreglo estaba la «lámpara cardinal» que brillaba con «un resplandor que excedía a todos los resplandores». Tenía una «barba», cuyos «vellos» crecían por fuera de una parte de su «cara» y volvían de nuevo a otros lugares; no hay ninguna mención de un cuerpo, pero hay un «brazo derecho fuerte», seis pies; y entre ellos hay dos testículos, y un pene. Una substancia conocida de forma muy diversa como el «rocío», el «aceite del gran Dios» y otros términos, corría abajo desde las partes superiores de este objeto, para ser guardada en los «testículos» y finalmente descargada desde el «pene».

¿Cuál, podemos preguntarnos, era el propósito de toda esta profusión de detalle? ¿Una descripción de la anatomía de Dios? ¡Ciertamente no, pues cuanto el propio Dios se menciona se lo hace bajo el título: El Santo – Bendito sea Él! El Ancestro de los Días se mantiene bien diferenciado en los textos. Descubrimos la función del Ancestro de los Días hacia el fin de la Asamblea Santa Menor (mi traducción):

(LHA 436) En el cráneo del rostro pequeño gotea el rocío de la cabeza blanca, y es contenido en él.

(437) Y este rocío se ve en dos colores; y por él el campo de manzanos santos es alimentado. Y de este rocío ellos muelen el maná de los justos para el mundo por venir. Y por él los muertos son elevados a la vida. Y el maná no parecía ser obtenido de este rocío excepto en un tiempo; el tiempo cuando Israel estaba deambulando en el desierto. Y (entonces) el Ancestro de Todos los alimentó de este lugar. Pero después, no fue encontrado. Como se ha dicho: (Exod. 16:4) «Mirad, voy a hacer que os llueva pan del cielo». Y también (Gen. 27:28) «Que Dios te dé el rocío del cielo, etc».

Por fin, nos han dicho finalmente lo que hacía este Ancestro de los Días. No hablaba, o se movía voluntariamente; fue llevado alrededor del desierto y puesto en varios «tronos» que eran «derribados» cuando se hacía el próximo movimiento. Pero ahora nos enteramos de que su función fue la de producir el maná. ¿Podría haber sido algún tipo de máquina?

Según la Biblia, el maná que alimentaba a los israelitas caía del cielo y era recogido por la gente misma. Inmediatamente, yo pensé aquí en varias dificultades prácticas: seguramente el maná se habría mezclado con arena, suciedad, o grava; y ¿cómo podría haber sido respetada la ración de un omer por familia? No hay ninguna satisfactoria explicación moderna del llamado «milagro» del maná; se han sugerido las secreciones del insectos, pero ciertamente los israelitas habrían sido conscientes de esto dado el número de insectos requeridos, y nosotros habríamos leído hoy en día que Dios les envió los insectos, no que el maná vino «del cielo». En general se supone que el maná era recogido del suelo cada mañana, pero esto nunca se ha indicado explícitamente. La única referencia a la «tierra» es ésta: (Exod. 16:14):

«Y cuando el rocío se evaporó, había sobre la superficie de la tierra una cosa fina, como granos, fina como la escarcha en el suelo».

En todas las otras menciones del maná que pude encontrar, se dice meramente que las personas han «recogido» sus raciones, y que había una cantidad precisa para cada familia. Esto habría sido muy difícil de hacer cumplir si la gente lo recolectaba de la tierra, ¿y qué de las tempestades de lluvia infrecuentes del área de Sinaí? El maná habría sido estropeado. Los animales salvajes, también, habrían sido atraídos por la permanente comida gratis. La Biblia no hace mención de ninguna de tales dificultades.

Cada indicio apunta a que la substancia mágica no era recogida al azar, sino que era distribuida de una manera ordenada. En ese caso, ¿cuál era su fuente?

Recreación de la máquina que producía el maná.

¿El maná podría venir de un milagro tecnológico, una máquina? Por supuesto, una máquina así habría estado mucho más allá de la tecnología de los tiempos antiguos, pero pongámonos por caso suponer que tal cosa existió. De ser así, habría sido algo muy alejado de la experiencia de los primitivos israelitas, y podemos entender su preocupación respecto de que el material del Zohar, la descripción de la máquina, debía ser preservado. Moisés de León alegó haberlo consignado por escrito a pesar de la prohibición en contra de hacerlo así, pues estaba en peligro de perderse como tradición puramente oral.

Un hecho que apoya la teoría de la máquina es que los textos del Zohar incluyen muchas medidas entre las descripciones de las partes físicas. Por ejemplo, se da la longitud del «pene» como de 248 «mundos». Esta unidad, «mundo», se usa no sólo para longitudes sino también para las áreas y volúmenes, y especulé que las semillas de la mostaza o pequeños objetos similares de dimensiones bastante uniformes habrían podido ser utilizados. En este supuesto, las dimensiones totales de la máquina pasaron a ser de unos pocos metros en cada dirección —un tamaño práctico—.

Para las carentes palabras para las partes de la máquina, los recopiladores del Zohar usaron nombres de partes del cuerpo humano ? los «cráneos», «los ojos» y muchos otros términos. Es interesante notar que la tribu apache usó la misma técnica al acuñar las palabras para las partes de vehículos de motor en su propio idioma. Se dan ejemplos de éstos en La Máquina del Maná (pág. 45).

(N del T: el autor hace referencia a su libro The Manna Machine, publicado en idioma inglés en co-autoría con Rodney Dale).

La próxima pregunta era: ¿podría ser posible construir una máquina tal para producir un alimento básico, dado nuestro presente conocimiento técnico o alguna extrapolación razonable de él? A estas alturas, yo había involucrado a mis amigos Rodney Dale y Martin Riches en el proyecto, y fue Rodney quien sugirió que una substancia como el maná podría ser sintetizada por el cultivo intensivo de alguna microscópica planta de agua como la Chlorella, un tipo de alga de laguna que se reproduce sumamente rápido en las condiciones correctas.

Para crecer, los organismos del tipo Chlorella requieren principalmente: agua, dióxido de carbono, nitrógeno, y luz. En lo que concierne al agua, la parte superior del Ancestro de los Días estaba compuesta de una destilería de rocío, una superficie refrescada que podía extraer agua suficiente incluso del aire seco del desierto del Sinaí; el dióxido de carbono y el nitrógeno estaban en la atmósfera, y podían ser puestos a disposición por circulación a través de las «barbas-vellos» en contacto con el aire vía una semipermeable membrana; y en cuanto a la luz, el Zohar hace mención de la «lámpara cardinal» en el interior del Ancestro.

El otro requisito, por supuesto, es la energía. De acuerdo con una estimación realista de una población de 600 «familias» israelitas antes que 600 «mil» —la palabra hebrea ALP puede significar cualquiera—, nosotros propusimos un guarismo de alrededor de 500 kilovatios que está dentro de la capacidad de un pequeño reactor nuclear moderno. La fuente de iluminación podría ser un láser neutrón-bombeado, y la electricidad para los circuitos de mando generada termoeléctricamente.

Además de las barbas-vellos, o dispositivo de circulación, hay también «miles y miles, miríadas y miríadas» de cabellos negros enredados —la instalación eléctrica, con seguridad—.

Así, la cosa es factible, y tenemos entendido que tales dispositivos se usan en los submarinos nucleares para la purificación del aire, y han habido varios experimentos que usando sistemas similares intentaron investigar la viabilidad de sistemas ecológicos cerrados para naves espaciales.

La siguiente pregunta es: ¿suponiendo que hubo tal dispositivo, qué se hizo de él? Según el Zohar, fue utilizado durante las andanzas del desierto para alimentar al pueblo, pero dejó de funcionar al entrar en la Tierra Prometida. Después de esto, se volvió un objeto ritual, cuidado por unos pocos sacerdotes conocidos como los Señores de la Medidas.

La Biblia se refiere al Arca de la Alianza, pero probablemente no fue el Arca la que se llevó a la batalla con los Filisteos (1 Sam. 4) sino esta máquina. El enemigo la capturó, y fue aquejado con «hemorroides» —posiblemente heridas causadas por la exposición a la radioactividad—. Tal fue su terror hacia el objeto que lo devolvieron a los israelitas, las únicas personas que sabían manejarlo con seguridad, aunque hubieron accidentes antes de que finalmente volviera a las seguras manos del sacerdocio.

El arca de la alianza y sus misteriosos (tecnológicos?) poderes…

Un interesante derivado de nuestra investigación lingüística fue el descubrimiento de que muchas costumbres y tradiciones judías parecen deber sus orígenes a los textos de la máquina de maná (como nosotros la llamamos) del Zohar. Por ejemplo, la palabra «misericordia» (ChSD) es usada en los textos para referirse al maná. Esta palabra hebrea originalmente significa o bien: algo blanco; o si no: algo por nada, en el sentido de «caridad». Ambas descripciones se aplican al maná; la Biblia dice que era de color blanco, y los Israelitas parecen haber estado sorprendidos de que ellos no tuvieran que pagar por él. En numerosas partes del Antiguo Testamento, en los Salmos sobre todo, la palabra se usa en cierto sentido qué sugiere que eso no era tanto el perdón abstracto de Dios, sino una substancia física, y una comestible. Por ejemplo, Sal. 90:14:

«Sácianos de tu amor a la mañana».

Sabemos que el maná era distribuido al amanecer. Y Sal. 25:6:

«Acuérdate, O Señor, de tu ternura, y de tu amor, que son de siempre».

¿Por qué deben haber existido entonces, pero no más adelante? Según el Zohar, hay varios grados de «misericordia».

(GHA 398) Hay misericordia interior y misericordia externa. La misericordia interior es esa a la que ellos llaman el Ancestro de los Días. . . es necesario para la misericordia ser aumentada, y acumulada, y no debería funcionar brevemente o ser limitada desde el mundo [las personas]. . . Y esto es. . . la misericordia del Ancestro de los Días. . . . [y hay]. . . esa otra misericordia que es la del Pequeño-Cráneo de la cual está escrito (Sal. 89:2) «Porque yo he dicho, la misericordia se construirá para siempre»…

Así que la misericordia era un producto a ser almacenado, y existió en varias calidades. Según una tradición (de la que yo he perdido la fuente lamentablemente), cuando los israelitas entraron en el desierto varios egipcios los acompañaron. A estas personas les dieron el maná de inferior calidad conocido como «pequeñas misericordias» de lo que sin duda viene nuestra expresión: «sea agradecido por las pequeñas misericordias». A estos egipcios se hace referencia en Éxodo. 12:38 como una «muchedumbre abigarrada».

Éstos no son más que unos pocos ejemplos de referencias a la misericordia como un comestible. El lector encontrará muchos más en un examen del Antiguo Testamento.

Nosotros incluso encontramos un eco del ritual de la distribución del maná en los rituales de la comunión cristiana dónde después del verso sigue la contestación:

Señor ten misericordia (piedad) de nosotros.

Cristo ten misericordia (piedad) de nosotros.

Señor ten misericordia (piedad) de nosotros.

Las personas enfilan hacia el altar para recibir su «pan del cielo», ya cristianizado al transformarse metafísicamente en el cuerpo de Jesús. Yo conjeturo que el maná había sido recogido originalmente de la tierra, el sacerdote esparciría las obleas de la comunión fuera y la congregación saldría de la iglesia para tomarlas. Pero así, el místico alimento es producido por el sacerdote en el altar, como por arte de magia.

Otro aspecto relevante del ritual cristiano es el siguiente:

¡Alabado sea el Señor!

Alabado sea el nombre del Señor.

Debemos preguntarnos: ¿qué significa la palabra «alabanza»? Significa recitar una lista de los atributos gloriosos de alguien (o algo). Ahora, si había una máquina compleja que hizo el maná, las acciones necesitadas para llevarlo a cabo también habrían sido complejas. Habría sido necesaria una lista de control, para asegurar que las operaciones fueran ejecutadas correctamente y en el orden apropiado. A mi modo de ver, hubo tal lista de control, y el Libro del Misterio es lo que queda de ella. Los guardianes de la secreta tradición judía contaron con memorizar esto, junto con mucho otro material, puesto que nada se podría anotar. Así que nosotros podemos comparar el mandamiento: «¡Alabado seas Señor!» a una instrucción para recitar la lista de control. La respuesta de la congregación: «Alabado sea el nombre de El Señor» es equivalente a: «Nosotros tomaremos la lista de control como lectura». Un equivalente moderno podría ser:

1º piloto: ¡Baja el tren de aterrizaje!

2º piloto: El tren de aterrizaje está bajado.

Si hubo una máquina de maná que alimentó a la tribu de Israel durante sus cuarenta años en el desierto, esperaríamos que hubiera dado lugar a muchas tradiciones en su religión, y que continuara ocupando un lugar central en la Fe. Desde nuestro análisis, ese parece ser el caso, aunque se requiere una comprensión de las palabras codificadas para verlo.

El episodio del becerro de oro que tuvo lugar mientras Moisés se hallaba en la montaña recibiendo instrucciones del Señor, puede haber sido un brote del culto a la máquina de maná. Cuando volvió, Moisés habría visto esto como una distracción y habría impuesto las condiciones de estricto secreto en las que la máquina sería guardada. Después de eso, los únicos indicios de la máquina y su función que la gente común habría visto habrían sido el fuego y el humo sobre el Tabernáculo, el escape, que indicaba que estaba funcionando. Cuando el fuego y el humo cesaban, ellos sabían que había dejado de funcionar y que era tiempo de seguir andando.

Cuando los cuarenta años transcurrieron, la gente entró en la tierra de Canaan, de la cual las tribus residentes habían sido expulsadas por el Señor en un temprano ejemplo de limpieza étnica. A esas alturas el suministro del maná cesó, ¿qué se hizo de la máquina? A mi modo de ver, ésta era o bien idéntica a —o después se la confundió con— el Arca de la Alianza. Aunque supuestamente una simple caja de madera, al Arca se le atribuyen muchas propiedades que son de hecho más apropiadas para la máquina de maná. El Arca (o máquina), ya no sirviendo para ningún propósito útil, se guardó en un santuario donde fue cuidada por unos pocos sacerdotes que se pasaron el tiempo estudiándola e intentando reactivarla.

Se sacó para la batalla contra los Filisteos, como antes se mencionó, después de su retorno regresó a la oscuridad hasta que David, en un esfuerzo por reunificar su reino, la llevó a Jerusalén., donde la puso a cubierto en una tienda. Muchos de los Salmos atribuidos a David parecen ser lamentaciones de que la máquina no podía ser reactivada, y preparada para dar de nuevo sus «anteriores misericordias».

Más tarde, el sucesor de David, Salomón, construyó su Templo para alojar el Arca, pero con toda probabilidad era el Ancestro de los Días el que ocupó el lugar de honor en el Sanctasanctórum.

En este sanctum interior se entraba sólo una vez por año, en Yom Kippur, el Día de Expiación, por el Alto Sacerdote exclusivamente. Parece que él hacía algún ritual para intentar reiniciar la máquina, usando la magia simpática. Después de verter aceite sobre sí mismo para simular el «aceite de la gran bondad» que corría debajo de los «vellos de la barba», pronunciaba la palabra mágica que había sido usada por Moisés, y esperaba los resultados. Claro, nada pasaba, y esto era tomado para significar que el Señor no había perdonado los pecados de Israel.

Yom Kippur quiere decir literalmente: ‘el día de la limpieza’, hoy interpretado como la limpieza de los pecados de Israel, pero quizás, de hecho era el día en que el Alto Sacerdote limpiaba la máquina con un trapo aceitoso. Curiosamente, ésta todavía se consideraba peligrosa, puesto que el Alto Sacerdote tenía una cadena de oro atada a su tobillo para que los sacerdotes menores pudieran arrastrarlo fuera a través de la cortina en caso de un accidente. Sólo él y solamente él tenía permitido entrar en el Sanctasanctórum.

En la conquista por los babilonios, el Arca y la máquina estaban evidentemente perdidas, quizás escondidas en una cueva por Jordania, o incluso en una de las cavernas bajo el Templo del Monte en Jerusalén. Es significativo que el lugar más sagrado de Israel sea hoy el Muro Occidental (o de los Lamentos) —¿podría estar la venerable reliquia todavía escondida detrás de la antigua mampostería?—

Acercándose a los tiempos modernos, hay alguna evidencia de que los Caballeros Templarios pudieron haber encontrado y llevado a Europa al Ancestro de los Días —o una parte de él—. Se dice que ellos se habían pasado varios años excavando bajo el Templo del Monte, y que St. Bernard de Clairvaux, la fuerza detrás de la fundación de la Orden del Templo, dedicó mucho tiempo tratando con los estudiosos judíos. Para un clérigo de ese tiempo, esto era equivalente al suicidio religioso, con todo no hizo nada para impedir el ascenso de Bernard al poder y la subsiguiente canonización. Posiblemente incluso, esta operación de recuperación era la agenda oculta detrás de las Cruzadas.

Hendrick de Clerk, 1620.

Se dice que los Templarios han tenido un ídolo misterioso conocido como el Baphomet que tenía muchas características del Ancestro de los Días. Si este nombre se transporta según una cifra hebrea común (el AThBSh), se convierte en ShVPIA o ‘sabiduría’ en griego. Éste era el nombre del cráneo superior del Ancestro.

El Ancestro de los Días del Zohar tiene mucho en común con la posterior noción cristiana del Santo Grial, un objeto milagroso que distribuía el alimento celestial, y que era custodiado por caballeros conocidos como Tempeleisen. Pero todas estas especulaciones seguirán siendo aún no demostradas hasta que la máquina, o alguna parte identificable de ella, sea localizada.

Los Templarios escondieron todo su tesoro antes de la disolución de la Orden en 1307; dónde está ahora vaya alguien a saber. Las especulaciones van desde varios sitios en Palestina y Europa, a México y Money Pit en Oak Island, Nueva Escocia, Canadá. Es muy posible que los Templarios cruzaran regularmente el Atlántico antes que Colón, y que el mismo navegante estuviera en posesión de sus cartas de navegación, las cuales podría haberlas adquirido de la Orden de Cristo, el sucesor del Templo en Portugal.

La pregunta más importante de todas, sin embargo, es: ¿suponiendo que hubo una máquina de maná de dónde vino ésta en primer lugar? Según el Zohar, le fue dada por «el Señor» a Aarón y su tribu de sacerdotes, quienes también recibieron el «conocimiento secreto» de cómo operarla. ¿Quién era, entonces, «el Señor»? No era ciertamente el Dios omnisciente, omnipotente de nuestras religiones de hoy, sino una figura en muchas maneras humana, pero con algunos poderes sobrehumanos. ¿Era «el Señor» un visitante espacial? Ésta es la explicación que mejor se ajusta a los hechos, pero nunca lo sabremos con seguridad a menos que algún artefacto de demostrable origen extraterrestre pueda ser encontrado. La descripción en Éxodo 19 del Señor bajando en el Monte Sinaí no podría ni mucho menos ser mejorada como la versión de gente primitiva del aterrizaje de una nave espacial, y el Señor en sí mismo no tiene en absoluto nada en común con nuestra abstracta deidad moderna.

J. y P. Fiebag dan cuenta de cultos cargo de hoy en día: religiones que surgen después del contacto entre culturas técnicamente avanzadas y técnicamente primitivas. La más conocida de éstas es el culto de John Frum, un soldado americano que visitó la isla de Tanna en el Pacífico durante los años 1920 o 1930. Los recuerdos de su corta estancia se han desarrollado en una auténtica religión entre los isleños, la cual continúa hasta el momento. Otros legados de la Segunda Guerra Mundial son las tribus que diseñan aeródromos, hacen modelos de equipos de radio y antenas, e intentan llamar a los dioses «blancos» para que bajen del cielo en sus «grandes pájaros», para darles una vez más el «cargo» (o mercancías occidentales) que ellos anhelan. Curiosamente, estos cultos parecen continuar incluso después de que el contacto con el llamado mundo civilizado ha sido restablecido. ¿Podría ser en realidad que las grandes religiones antiguas como el Judaísmo y el Cristianismo deriven de un culto cargo milenario? ¡Dios nos libre! Pero no podemos descartar la posibilidad.

Cualesquiera puedan ser nuestras opiniones, es un hecho establecido que los textos del Zohar existen, con sus descripciones del Ancestro de los Días, y que ellos han existido desde mucho antes que cualquier persona hubiera podido imaginarse que una máquina podría ser construida para producir un comestible. Además, como nosotros mostramos en The Manna-Machine, la descripción corresponde a un dispositivo que podría de hecho realizar esa función.

La palabra Zohar significa ‘iluminación’ —¿se refiere ésta a la iluminación espiritual del alma del lector, o a encender la «lámpara cardinal» del Ancestro de los Días?—. La hipótesis de la máquina de maná no puede rechazarse legítimamente hasta que un origen alternativo creíble para este material haya sido encontrado. Si lo rechazamos en su totalidad, ciertamente sería un grave insulto a los antiguos rabinos que tan cuidadosamente lo conservaron para nosotros, y una acción que sólo puede ser provocada por la cultura del susto más que la lógica.

Por todo lo que sabemos, el Universo podría estar repleto de civilizaciones mucho más técnicamente adelantadas que la nuestra, las cuales por varias razones evitan el contacto con nosotros. Proteger sus emisiones de radio y otras de nosotros no debe presentarles un gran problema. Los Fiebag nos comparan con una tribu que se mantiene en una isla remota, que de vez en cuando ve un trasatlántico en la distancia, o la estela de un jet en el cielo. Quizás, una lata de Coca-Cola vacía —¿qué harían ellos con ésta? El Ancestro de los Días —la máquina de maná— bien puede ser simplemente una reliquia tal, una nimiedad insignificante abandonada por viajeros espaciales.

Máquinas tales como el Ancestro de los Días bien pueden haber sido llevadas a bordo de la nave espacial de «El Señor» para alimentar a la tripulación. De hecho según el Talmud, otra colección de la sabiduría judía tradicional, el maná era la comida de los «ángeles», y era totalmente asimilado por el cuerpo; aquéllos que vivieron de ella no tuvieron ninguna necesidad de variar. Es difícil de creer que un detalle tal pudiera haber sido inventado a menos que hubiera alguna base de verdad detrás de él, y la comida sintética sería una necesidad a bordo de una nave espacial.

Hay muchas más piezas de evidencia para apoyar nuestra hipótesis de la máquina de maná, e incluso veinte años después de la investigación original todavía tropezamos con más. Hay espacio insuficiente aquí para darlas todas, así que sólo podemos remitir a los lectores a nuestras publicaciones originales, The Manna-Machine y The Kabbalah Decoded, y también al excelente trabajo de los hermanos Fiebag que yo he traducido al inglés.

El funcionamiento de la máquina de maná

1. «Boca» (toma de aire) llevando la «respiración de la vida» (aire) por…
2. el conducto anular hacia…
3. «el cerebro del Ancestro» (destilería de rocío). La destilería de rocío está cubierta por…
4. «el éter» del «transparente cráneo exterior del Ancestro». El agua de la destilería corre hasta…
5. «el gran mar» (tanque de cultivo de Chlorella) donde comienza la producción del maná: la solución-cultivo circula a través de…
6. «los pelos de la barba del Ancestro» (tubos de intercambio de gases) y es irradiado por «el ojo superior» (la fuente luminosa en el centro del tanque de cultivo —no visible). El tanque de cultivo está provisto con…
7. «el remanente» (válvula de seguridad) y…
8. «los residuos del cerebro» (llave de drenaje). Conectados con el tanque de cultivo están…
9. «los tres ojos de abajo» (los tanques que contienen las sales nutrientes) alimentados por medio de…
10. «los canales de los ojos inferiores» (tubos de conexión). La luz y el poder para la máquina son derivados desde…
11. «el recipiente que contiene fuego» (reactor nuclear) con sus…
12. «llaves» (accionadores de la barra de control). El manejo remoto es llevado a cabo por…
13. «el brazo del rostro pequeño» (brazo y mano mecánicos). El aire atraído sobre la destilería pasa a través de…
14. «la larga nariz» (ducto de ventilación) y es canalizado más allá del reactor (11) para enfriarlo y luego conducirlo hasta…
15. «la nariz del rostro pequeño» (tubo de escape) que produce…
16. «la columna de humo de día y la columna de fuego de noche». Una bomba de Buchner (no visible) en el extractor produce el vacío necesitado para procesar la Chlorella en…
17. «las cavidades del cerebro del rostro pequeño» (planta de procesamiento del maná). La bomba de Buchner está conectada a «las cavidades del cerebro» por…
18. «la barba del rostro pequeño» (tubo colector de vacío). El maná procesado es almacenado en…
19. «las hostias» (recipientes de almacenamiento de maná) y es retirado a través del…
20. «pene» (tubo de descarga del maná) y…
21. «la cubierta del pene» (retén de vacío). La máquina está parada sobre…
22. «piernas como seis columnas» (seis patas con anillos para los postes que llevan) que se apoyan sobre…
23. «el trono» (plataforma de materiales locales) abajo del que «se echa» cuando la máquina es movida. La máquina entera «el Ancestro de los Días» puede ser separada en…
24. «el Ancestro» (parte superior) y…
25. «el rostro pequeño» (parte de abajo). Entre estas dos partes yace…
26. «la desnudez» (unidad de interface) debajo de la cual están…
27. «las coronas del rostro pequeño» (cubiertas de inspección) y…
28. «el oído del rostro pequeño» (unidad de comunicaciones).

Traducido y reproducido con permiso expreso del autor. Cortesía de antiguosastronautas.com

6 comentarios
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 6 comentarios
Comentarios
Dic 11, 2010
6:51
#1 jasinta:

realmente , interesante. como siempre gracias!!!!

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Dic 11, 2010
22:52
#2 HORACIO:

excelente articulo..!!! yo no tengo dudas que en diferentes etapas de la civilizacion ,hemos recibido ayuda de seres superiores .,de ahi los grandes saltos en inventos..como hoy lo seria el chip ( supuestamente encontrado este en una nave extraterrestre estrellada ) ..que paradoja realmente que jerusalen ,sea el pueblo elegido por dios.¿? cuando su unico y esperado hijo es jesucristo..se bautiza y crea este el cristianismo ( al margen de que los judios no lo reconocen y siguen esperando a su mesias…muy loco verdad.??? saludos

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Dic 12, 2010
1:31
#3 Laura Villa:

Les recomiendo el libro “El Mensaje de los Dioses” escrito por Erich Von Däniken. Ahi explica este suceso que al parecer si era una máquina ke alimentaba a los judíos (maná) Les comparto estos videos ..
http://www.youtube.com/watch?v=cxeEMjt9rlk
http://www.youtube.com/watch?v=dWHfRu4QOYc

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Dic 13, 2010
12:08
#4 HORACIO:

REITERO EXCELENTE TEMATICA….para los que le interese este tema encontre un interesante link ,que de forma muy clara explica aumentando todavia mas detalles de esta supuesta maquina…http://www.antiguosastronautas.com/articulos/Fiebag01.html………..saludos para todos.

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Dic 18, 2010
15:24

Excelente artículo. Si vemos como el ser humano ha ido a través del tiempo comprendiendo las escrituras antiguas relacionadas al culto de Dios, nos daremos cuenta que las religiones han servido de alguna manera para conservar estos manuscritos y no necesariamente para interpretarlos, pero eso es otra cuestión. Algo sí que me inquieta desde el punto de vista de la investigación y que podríamos incluir en ésta es la pregunta del por qué exactamente esta gente vagaba por el desierto? Esa es otra cuestión que nos deja interrogantes misteriosas, pues razones lógicas desde el punto de vista no religioso parecen no haber, pero que se podrían relacionar con el hecho de la misma máquina y del por qué, supuestamente, seres de otro mundo, dejaron a esta tribu para que pudieran subsistir, y también por qué ese interés de que esta raza sobreviva, qué razones obvias para que esta civilización tan primitiva y equivocada en su andar siga existiendo. Si analizamos cada vez más este asunto, parece que en cierto momento empiezan a desvelarse muchas cosas que generan otros misterios inexplicables

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Dic 20, 2010
20:36
#6 mvr1981:

Es genial… pienso que en los antiguos textos, se describen visitantes de otros mundos, y por supuesto, sus maquinas. Claro, ellos no sabían que eran, o sea, lo que estaban viendo, así que lo describían como podían, usando analogías.

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