Bueno, la respuesta a la pregunta es tranquilizadora para los actuales tiempos de encierro, pandemia y recesión económica. Nada de lo que está sucediendo en el Sol está fuera de lo normal y ciertamente NO generará un clima helado, hambruna o terremotos, como recientemente sugirió una publicación en el diario británico The Sun.

Según se lee en el periódico británico, el astrónomo Tony Phillips habría dicho que «el mínimo solar está en marcha y es profundo». Y que además «los recuentos de manchas solares sugieren que es uno de los más agudos desde el siglo pasado», y que «el campo magnético del sol se ha debilitado, permitiendo rayos cósmicos adicionales en el sistema solar».

«Estos rayos cósmicos —agrega la publicación— pueden ser un peligro para la salud de los astronautas y los viajeros porque afecta la electroquímica de la atmósfera superior de la Tierra y puede ayudar a desencadenar rayos».

Hasta aquí lo dicho es totalmente cierto, efectivamente estamos entrando o ya entramos (abril 2020 +/- 6 meses) en un nuevo ciclo solar, el número 25, y será uno de poca actividad como bien muestra el siguiente gráfico.

Crédito: Sacha Dobler.

El problema es que luego se habla de que científicos de la NASA —no nombrados— «temen que podría ser una repetición del mínimo de Dalton, que ocurrió entre 1790 y 1830, y desencadenó períodos de fríos extremos, pérdidas de cultivos, hambruna y potentes erupciones volcánicas».

No obstante, el mínimo de Dalton no tuvo nada que ver con la actividad de nuestro sol. Los desastres fueron causados por la colosal erupción del monte Tambora en Indonesia sucedida en 1815. Asimismo, recientes estudios científicos fallaron en hallar una relación entre la actividad solar y los terremotos.

Pero entonces, ¿de dónde viene el miedo de un mínimo solar catastrófico?

El ciclo solar más reciente fue relativamente calmo. Esto ha llevado a temores sobre un inminente Gran Mínimo Solar, un periodo superior de tiempo que se extiende por varios ciclos donde incluso los máximos son apagados. Sumando a este miedo, estudios científicos publicados entre 2015 y 2017 sugerían que debido a esto las temperaturas a nivel global podrían desplomarse en algún momento cercano al año 2030, produciendo una mini Era de Hielo.

No obstante, recientemente y al contrario de lo que afirma The Sun, la NASA ha refutado tales estudios con argumentos basados en el cambio climático y sus efectos colaterales.

«El calentamiento global causado por las emisiones de gases de efecto invernadero es seis veces mayor que las posibles décadas de enfriamiento producto de un prolongado Gran Mínimo Solar», se lee en un artículo del equipo Global Climate Change de la NASA publicado en febrero pasado.

Este gráfico compara las temperaturas globales de la superficie terrestre (línea roja) con la energía que recibe la Tierra (línea amarilla) en watts por metro cuadrado desde 1880.

«Incluso si un Gran Mínimo Solar tiene lugar este siglo, las temperaturas globales continuarán subiendo. Porque más factores, aparte de las variaciones en nuestro sol, definen las temperaturas en la Tierra; y el más dominante de estos factores hoy en día es el calentamiento que viene de la mano de la actividad humana», añade.

Otra serie de estudios científicos también ha trazado conexiones entre mínimos solares y la actividad volcánica. Y si bien existe evidencia que apunta en esa dirección —poca pero existe—, las diferentes publicaciones al respecto no se ponen de acuerdo en cuanto a la periodicidad de este tipo de eventos. Por lo que probablemente tampoco tenemos que preocuparnos por esto último. El Sol ahora es marcadamente más activo de lo que era durante el citado Mínimo de Dalton, donde las manchas solares fueron pocas desde 1790 a 1830.

Cada 11 años más o menos, los polos norte y sur del Sol cambian de lugar. Y a medida que los campos magnéticos cambian, también lo hace la cantidad de actividad en la superficie del Sol.

También hay que considerar que el Ciclo 24 del que estamos saliendo fue menor que los ciclos previos, y que esto se debe a que los anteriores fueron inusualmente fuertes; siendo el Ciclo 24 un retorno a niveles de actividad más normales.

Por lo que, de acuerdo a las predicciones de la NASA y la NOAA, el mínimo solar en el que estamos entrando (Ciclo 25) no luce inusual o fuera de lo normal, y se podría esperar una actividad similar a la del ciclo previo.

Fuente: ScienceAlert.

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