Numerosos teóricos de la conspiración y ufólogos han advertido en los últimos años sobre lo que podría ser el evento más extraño en la historia de la humanidad: una «falsa bandera cósmica». Un evento donde gobiernos desesperados del mundo organizan una invasión alienígena simulada.

Crédito: District 9/TriStar Pictures.

¿El objetivo? De acuerdo a estos teóricos, asegurar la total obediencia humana bajo una interminable histeria de «los extraterrestres están llegando».

Tal evento, sostienen los proponentes de esta idea, se lograría mediante una combinación de aviones exóticos avanzados hechos por humanos, tecnología holográfica avanzada y medios masivos con práctica en el arte de diseñar noticias falsas.

Uno de los investigadores más conocidos que habla públicamente sobre este tipo de evento de «falsa bandera cósmica» es Steven Greer, un ufólogo y médico traumatólogo estadounidense, quien es fundador de las organizaciones Centro para el Estudio de Inteligencia Extraterrestre (CSETI) y The Disclosure Project («El Proyecto Revelación»), el cual busca la revelación de información extraterrestre presuntamente suprimida.

Según Greer, muchos —pero no todos— de los llamados avistamientos ovni involucran naves fabricadas por el hombre. Además, afirma que el «complejo industrial militar» consiste en una estructura de poder mucho más allá del alcance —incluso— del presidente de los Estados Unidos, y que tales intereses están planeando un evento de «falsa bandera cósmica» para engañar a la humanidad haciéndole creer que se está produciendo una invasión extraterrestre.

Armagedón guionada

Pero el ufólogo va más allá y expone a su parecer cuál sería la razón detrás de semejante movida: «Si las personas de todo el planeta se despiertan demasiado y comienzan a desafiar la estructura de poder del statu quo, se organizará una “invasión alienígena” mediante el despliegue de naves que se han desarrollado, probado y perfeccionado por compañías de armas secretas como Northrup, Grumman y Boeing».

Esto, desde luego, con la complicidad de los medios de comunicación capaces de convertir cualquier narrativa en un «hecho».

«Pero si alguien intenta organizar un evento de este tipo, todos lo llamaremos como lo que es: un engaño. No aceptaremos lo que yo llamo un “Armagedón guionado», comenta Greer.

Explica también que puede ser la historia de portada ideal para iniciar un exterminio parcial de la humanidad.

«Les encantaría ver un cierre de nuestra civilización y el exterminio de unos cinco mil millones de personas, a través de un conflicto que organizará y fabricará el Armagedón», concluye.

¿Qué tan posible sería?

Cabe preguntarse, hasta aquí, si realmente es posible lo que sostienen estos teóricos de la «falsa invasión alienígena» —cuyo fin último sería crear un Nuevo Orden Mundial—.

Lo cierto es que las recientes revelaciones sobre UAPs acechando buques de la Marina de EE.UU., la aceptación del espacio como un dominio militar, y la creación de fuerzas y comandos espaciales, podrían ser un preludio de la susodicha «falsa bandera cósmica».

Asimismo, canales y medios masivos de comunicación, otrora reacios a tratar temáticas ovni por considerarlas poco serias y desprestigiantes, hoy en día no tienen problema alguno en informar sobre toda clase de avistamiento o declaración sobre los ovnis y fenómenos asociados.

Y eso sin contar con las innumerables series y películas de Hollywood que han intentado vendernos la idea de los extraterrestres malos.

Pero no todas las cartas están tiradas a favor de esta teoría.

Por ejemplo, habría que considerar que en la actualidad los medios masivos no tienen la hegemonía completa de la información. Internet ha invadido ese campo, cosa que apenas se vislumbraba cuando esta teoría de conspiración surgió. La gente, además, en mayor parte desconfiaría más de los políticos terrícolas que de los supuestos extraterrestres (una desconfianza potenciada por la pandemia de 2020), por lo que no debería ser tan fácil convencer a millones de personas sobre un ataque alienígena a la Tierra.

Por otra parte, el establishment científico siempre ha sido muy exquisito —y hasta irónicamente dogmático— en cuanto a la calidad de la evidencia para probar las visitas extraterrestres a nuestro planeta. Es igualmente complicado que los hombres de ciencia más ortodoxos vayan a apoyar algo basado en hologramas y pseudonaves del espacio.

Es de destacar, respecto a este último punto, que muchos de los científicos que se han abierto a la idea de la existencia de otras civilizaciones e inteligencias extraterrestres, sostienen —con gran sentido común— que su actitud hacia nuestra especie sería, con casi total seguridad, neutral o benevolente.

Después de todo, tras casi 80 años de reportes de ovnis, no hemos sido invadidos —y la única vez que lo fuimos, fue una travesura radiofónica de un tal Orson Wells—.

Lo único cierto es que un contacto abierto con una especie superior a la nuestra, que llegue a la Tierra o sus proximidades, definitivamente cambiaría a la humanidad para siempre, destruyendo nuestro mundo como lo conocemos; pero no físicamente, sino social, religiosa y económicamente, arrastrando de igual manera al susodicho statu quo —lo cual es citado a menudo como la razón del no-contacto por parte de los visitantes— .

Y para concluir, nos nos olvidemos de mencionar a la teoría más agorera de todas y que compite cabeza a cabeza con la de la falsa invasión: que fuimos invadidos hace tiempo, que ellos están entre nosotros, y que ni siquiera nos hemos dado cuenta…

Fuente: NN. Edición: MP.

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 2 comentarios
Comentarios
Ago 18, 2021
1:53
#1 HORACIO:

TODO PUEDE SER…….aparte nuestro futuro lo veo mas coplicado cada dia….

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Ago 18, 2021
13:33
#2 TAta:

demasiados satélites, tecnología dron, etc.
veo mas probable apariciones religiosas en elcielo que una falsa invasión o false flag.

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