La Vía Láctea guardaba el secreto de cientos de galaxias que se escondían tras ella, pero que finalmente han podido ser observadas, un descubrimiento que permite además arrojar alguna luz sobre una misteriosa anomalía gravitacional conocida como el Gran Atractor.

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Un grupo internacional de científicos ha usado el radiotelescopio CSIRO en Australia para poder mirar, a través del polvo y las estrellas de Vía Láctea, hacía una región inexplorada del espacio, según un estudio publicado este martes en The Astronomical Journal.

Así han podido localizar y observar 883 galaxias, un tercio de las cuales nunca se habían visto hasta ahora, según el profesor Lister Staveley-Smith, de la Universidad de Western Australia y director del estudio.

A pesar de estar solo a 250 millones de años luz de la Tierra, una distancia muy cercana en términos astronómicos, las nuevas galaxias han permanecido ocultas a la vista por su situación respecto a nuestra propia galaxia. «La Vía Láctea es, por su puesto, muy hermosa e interesante de estudiar, pero bloquea totalmente la visión de otras galaxias más distantes ubicadas detrás de ella», explicó el experto en un comunicado de la universidad.

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La zona vacía (en inglés 'Zone of Avoidance') es un área del cielo nocturno que es oscurecida por nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. Se cree que este término se utilizó por primera vez en un documento escrito por Richard Proctor en 1878, refiriéndose a la distribución de las nebulosas en el Catálogo General de Nebulosas de sir John Herschel.

El descubrimiento de estas galaxias escondidas pueden ayudar a explicar la región del Gran Atractor, que sería la que atrae a la Vía Láctea y a otros cientos de miles de galaxias rápidamente y con una fuerza gravitacional equivalente a mil millones de soles.

El Gran Atractor es una anomalía gravitatoria, del espacio intergaláctico, en el centro del supercúmulo de Virgo, que arrastra las galaxias a lo largo de una región de millones de años luz. Todas estas galaxias presentan un desplazamiento al rojo, de acuerdo con la Ley de Hubble, como si se alejasen de nosotros, pero las variaciones en su desplazamiento al rojo son suficientes para revelar la existencia de una concentración de masa equivalente a decenas de miles de galaxias. De hecho, existen galaxias que se encuentran justo detrás de esa zona hipermasiva que debido a la colosal atracción gravitatoria ejercida sobre las mismas presentan un corrimiento al azul.

Vista Panorámica del cielo en el espectro infrarrojo cercano — La localización del Gran Atractor queda indicada por la flecha azul abajo a la derecha.

Vista Panorámica del cielo en el espectro infrarrojo cercano — La localización del Gran Atractor queda indicada por la flecha azul abajo a la derecha.

«Realmente, no entendemos qué está causando la aceleración gravitacional de la Vía Láctea o de dónde viene», aunque «sabemos que en esa región (del espacio) hay unas acumulaciones de galaxias de gran tamaño a las que llamamos 'cúmulos' o 'supercúmulos' y que la Vía Láctea se mueve hacía ellas a una velocidad de más de dos millones de kilómetros por hora», reconoció Staveley-Smith.

Los científicos han tratado de observar el misterioso Gran Atractor desde que en la década de los setenta y ochenta se descubrieran las grandes desviaciones de la expansión universal.

En el reciente estudio se identificaron algunas nuevas estructuras que podrían ayudar a explicar el movimiento de la Vía Láctea, incluidas tres concentraciones de galaxias —llamadas NM1, 2 y 3— y dos nuevos cúmulos —CW1 y CW2—.

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 2 comentarios
Comentarios
Feb 10, 2016
23:59
#1 maría inés Bruccolleri Rennella:

Qué sucedería si chocan?.... eso me hubiera gustado saber.

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Feb 11, 2016
1:49
#2 Jaime alvarado:

Hola, este es un tema muy interesante y me gustaría adentrarme en el.

Gracias por la oportunidad, saludos.

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