Tomen esto, terraplanistas: el planeta entero se volcó de lado hace 84 millones de años, antes de corregirse y volver a su posición actual.

Planeta Tierra.

Crédito: ESA/MysteryPlanet.

O al menos eso es lo que sostiene un nuevo artículo publicado en Nature, que intenta resolver de una vez por todas el debate sobre lo que se llama «deambulación polar verdadera», que es el proceso por el cual un planeta o las diversas capas de una luna cambian de lugar, lo que resulta en la ubicación de los polos magnéticos de dicho planeta o luna deambulando.

Este concepto tal vez pueda resultar muy científico —sobre todo para la proliferación de gente que juzga la forma de nuestro planeta—, pero haremos todo lo posible por explicarlo a continuación antes de entrar en mayores detalles de la investigación.

La Tierra está hecha de algunas capas: tenemos el centro, un núcleo de metal sólido y, rodeándolo, un núcleo de metal líquido que juntos son responsables del campo magnético que nos protege. Alrededor de eso viene el manto, de aproximadamente 2.900 kilómetros de espesor, hecho de roca, pero más suave que el núcleo de metal. Es bastante estable, pero durante miles de años, puede moverse como un líquido viscoso (piensa en pegamento, miel o caramelo). Por encima de ese manto, tienes la corteza terrestre, que es sobre lo que vives ahora mismo. Si el planeta fuera un pastel en rodajas, el manto ni siquiera sería el glaseado, sino una capa de azúcar en polvo que representa menos del 1 por ciento del volumen total. Y estas capas pueden moverse, lo que explica los terremotos (cambio de placas tectónicas) y la deriva continental (los continentes se mueven con el tiempo).

Lo que está proponiendo el equipo internacional de científicos detrás de la nueva investigación es que hace 84 millones de años, en el período Cretácico tardío, todo el manto y la corteza giraron alrededor de ese núcleo líquido de tal manera que si hiciésemos un video timelapse de esa época hasta la actualidad parecería que nos volcamos de lado y luego volvimos.

¿Y cómo, exactamente, se dieron cuenta de eso? La respuesta está en geología. Esta es la parte más interesante: las posiciones de los polos magnéticos pueden reflejarse a través del magnetismo de ciertas rocas del planeta (o «datos paleomagnéticos»). Y examinando fósiles —y no cualquier fósil, sino fósiles de bacterias— que incluyen el mineral magnetita, el más magnético de todos los elementos de la Tierra.

Rastrear esas rocas no fue fácil, pero encontraron algunas en la cordillera de los Apeninos, en el centro de Italia, justo en el medio entre Roma y Florencia, que es donde Joe Kirschvink, del Instituto de Tecnología de Tokio y Caltech, y Ross Mitchell, del Instituto de Geología y Geofísica en Pekín, fueron a buscarlas —dato curioso: las rocas en el área que no eran tan antiguas como las que se usaron en este estudio alguna vez ayudaron a los científicos a probar las teorías sobre los asteroides que mataron a los dinosaurios—.

Muestreo de alta resolución en el camino cortado al oeste del lago Apiro Dam, en los Apeninos centrales de Italia. Esta localidad en particular cruza el límite de una importante inversión geomagnética, conocida como la transición Chron 33R / 33N, que data de hace cerca de 80 millones de años. Una fracción sorprendentemente alta de muestras orientadas de estas localidades produce excelentes registros del antiguo campo magnético en el momento en que se formaron. Crédito: Ross Mitchell.

Y, efectivamente, las rocas muestran algo así como una inclinación de 12 grados del planeta hace 84 millones de años. Luego, aparentemente se enderezó nuevamente, para un gran total de algo así como 25 grados de inclinación durante 5 millones de años.

En cuanto a las implicaciones prácticas de saber que la Tierra se tambaleó como un borracho hace eones —sin contar que es otra cosa más en contra de las falacias terraplanistas—, bueno, los investigadores creen que la deambulación polar verdadera puede ser la responsable por la Edad del Hielo.

Cambio de latitud registrado en la piedra caliza Scalgia Rossa de los Apeninos italianos. Estos datos muestran que Italia realizó una breve excursión hacia el Ecuador hace entre 86 y 80 millones de años, coincidiendo con una rotación observada a partir de datos magnéticos recolectados de rocas del fondo marino del océano Pacífico. Crédito: Ross Mitchell/Christopher Thissen.

Asimismo, es un recordatorio de algo que puede volver a suceder y, de hecho, está sucediendo —en menor medida— en la actualidad. Los científicos apuntan a que el derretimiento más rápido de grandes masas de hielo es la causa de que la deambulación de nuestro planeta se haya acelerado en los últimos tiempos, junto con un cambio de dirección de oeste a este en el polo norte magnético.

Fuente: Phys.org. Edición: MP.

1 comentario
Etiquetas: , , , , ,

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compartilo!

Facebook Digg Twitter StumbleUpon Pinterest Email

Artículos Relacionados

 1 comentario
Comentarios
Oct 23, 2021
7:36
#1 HORACIO:

muy buena nota y ademas muy bien explicado....si seguramente volvera a suceder....es parte de ciclos que se dan cada tantos millones de años.lo que tambien se puede llamar cambios de eras...pd: no gasten mas tinta en hablar de terraplanistas....esos bobos no existen.!

Reply to this commentResponder

Dejar un comentario