Completamente diferente a la rosa tradicional que conocemos, esta planta tiene una propiedad muy particular: su capacidad de «volver a la vida».

Su nombre científico es ‘Anastatica hierochuntica’.

Al hablar de rosa, nos viene naturalmente a la mente la bella flor que sobresale a un tallo espinoso, pero no sólo la rosa tradicional se llama así. En los antiguos desiertos de Arabia y en los afluentes del mar Rojo existe una planta muy curiosa también llamada «rosa»: es la Rosa de Jericó.

Completamente diferente a la rosa que conocemos, esta planta tiene una propiedad muy particular.

Por largos periodos de tiempo la planta, que vive en regiones áridas, crece y se reproduce hasta que el ambiente se vuelve desfavorable. En ese momento las flores y las hojas secas se caen, las raíces se desatan y las ramas secas se doblan, formando una «pelota» que permite que el viento la lleve a donde quiera.

Las Rosas de Jericó pueden ser transportadas por kilómetros, viviendo secas, sin nada de agua, durante mucho tiempo, hasta que encuentran un lugar húmedo. Cuando esto sucede, hunden sus raíces en la tierra y se abren, volviendo a florecer.

La razón científica

El proceso de secado y reverdecer es completamente reversible y se puede repetir muchas veces. La capacidad de la planta para hacer esto se atribuye a la presencia de trehalosa,​ un azúcar disacárido involucrado en varios mecanismos de criptobiosis, un estado que consiste en la suspensión de los procesos metabólicos, en la que algunos seres vivos entran cuando las condiciones ambientales llegan a ser extremas.

La molécula de trehalosa protege a la planta al estabilizar las proteínas y preservar sus membranas celulares.

Prediciendo el clima

Desde tiempos remotos se utilizaba como elemento adivinador del clima, ya que al ser un vegetal higrómetro, el sabio o chamán, lo pronosticaba con acierto. En tiempo seco la planta permanece completamente cerrada; en tiempo húmedo, se abre con lentitud; si amenaza lluvia, se abre de manera muy vistosa y con más o menos rapidez según sea la proximidad de descarga de las nubes.

La historia cuenta que antiguamente los comerciantes las traían de Arabia como preciados talismanes para bendecir sus casas y negocios.

La leyenda

Su origen está relacionado con la historia del cristianismo por una interesante leyenda citada por varios autores:

Al huir de Belén con el Niño Jesús para liberarlo de la cruel matanza ordenada por el rey Herodes, la Sagrada Familia se vio obligada a atravesar las planicies de Jericó.

Cuando la Virgen bajó del asno que montaba, surgió a sus pies una pequeña flor delicada.

María le sonrió a la pequeña flor, porque entendió que brotaba de la tierra para saludar al Niño Jesús.

Durante la permanencia de Cristo en la Tierra, las Rosas de Jericó continuaron floreciendo y embelleciendo los campos, pero cuando el Salvador murió sobre la cruz se secaron todas y murieron.

Tres días después, cuenta la leyenda, cuando Cristo resucitó, las Rosas de Jericó volvieron a florecer y a irradiar un dulce perfume.

Fuente: Aleteia/Wikipedia.

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 1 comentario
Comentarios
Mar 12, 2019
1:44
#1 HORACIO:

Es interesante este caso de la rosa de jerico pero ., las artemias salinas ..la Artemia es un género de crustáceos branquiópodos, pueden vivir sus huevos en letargo cientos años y en contacto con agua salada resurgen a la vida….se han encontrado huevos de artemia en picos de altas montañas.cuando estas estuvieron cubiertas de agua…y volvieron a la vida nuevamente.. saludos

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