Al escuchar detenidamente la conversación de la transmisión sostenida, entre la torre de control de Barcelona y el Sr. Lerdo de Tejada, comandante de vuelo de la aeronave de la TAE. En ningún momento se ha conseguido notar algún indicio de ataque de pánico o de histeria según y en opinión de los diferentes psicólogos encuestados tras escuchar dicha grabación (de la que hace mención el Sr. Fernández Peris). Su conversación dentro de la jerga de aviación, es coherente, fría y calculada, no pretende en ningún momento tomar decisiones imprudentes o alocadas, solo se denota una decisión tajante y de mando firme, ante la negativa de poder obtener una respuesta de reconocimiento exacto del hecho y la falta de información decisiva para seguir una trayectoria hacia un “posible desastre” que en ese momento podía ocurrir a 28.000 pies de altura. ¿Acaso les gustaría viajar en un vuelo en el que planea la duda de una posible colisión con un posible aparato aéreo? Nosotros al menos NO.

Este cambio en la trayectoria, hizo que la estrella de mayor luminosidad en el cielo Sirius, (-1,45 lum. estrella doble, perteneciente a la constelación del Canis Major, siempre a los pies de su dueño el cazador ORIÓN) se alineara sobre la zona trasera derecha del aparato (a las 5h respecto al morro del avión), solo a escasos 10º de ascensión sobre el horizonte y a 125º SE. Justo encima de la anterior, la constelación, ORIÓN (el cazador), entre los 25 y 40º de ascensión sobre la bóveda celeste deja ver arriba Betelgeuse, (una gigante roja de 0,69 lum.), Bellatrix, debajo Saiph y Rigel 0,15 lum., al centro su cinturón o las Tres Marías y su espada afilada por la nebulosa M42. Estas constelaciones no engañan ni a los niños, así que mucho menos a los profesionales, expertos, jóvenes, o cualquiera que tenga como profesión la de PILOTO.

Recogiendo el perfil orográfico de la zona que tendría en línea recta Escombreras con el avión de la TAE, respecto al acercamiento hacia la península, nos encontramos entre los 62 y los 57º E, con unos promontorios o barreras naturales, de escasos 431 metros para el pico de Sancti Spíritus dentro de la sierra del mismo nombre y 269 metros para el Cabezo de San Juan de Sª. Gorda, al límite con el mar y en paralelo a la costa también se encuentra la Sª. de la Fausilla. Téngase en cuenta que la refinería de Escombreras se encuentra entre los 2,5 y 5 metros sobre el nivel del mar, las chimeneas separadas entre sí unos 200 metros y no superan los 150 metros de altura.

A).- Basándonos en lo que más le gusta utilizar al Sr. Fernández Peris (la TRIANGULACIÓN), si el avión en los primeros momentos 23.000 pies = 7.010 metros, así como en su posterior subida a 28.000 pies = 8.535 metros, con los casi 180 Km de distancia en línea recta que le separaba de Escombreras, le dejaba a unos escasos 3º de arco de altura con respecto al punto de visión de referencia, (las chimeneas), por lo que por desgracia para ellas, esos picos que no estaban previstos en la mesa de escritorio donde se hicieron los cálculos de triangulación, quedaban escondidas. Solo con haber puesto delante de los dos lápices que utilizaron para hacer de chimeneas un papel arrugado y un bote portalápices hubieran visto el error de su visión salomónica. Posiblemente ni ardiendo toda la refinería de Escombreras pudieran haber visto ningún foco puntual de luz desde el avión. Había un forúnculo no previsto en su triángulo.

B).- Si hacemos un nuevo cálculo de triangulación, esta vez a 15º de arco para superar la barrera de piedra natural que hacia mención en el apartado anterior, ya, si tendría la posibilidad de ver directamente las llamas de las chimeneas de Escombreras, pero nos encontramos que el avión de la TAE tendría esta vez que volar a una altura de 47.000 metros, con una distancia aproximada a los focos luminosos de 187 Km en línea recta.

C).- Todavía tenemos una tercera propuesta a la visión de la refinería de Escombreras, poder ver además de las chimeneas, la iluminación de seguridad con la que durante todas las horas de la noche queda encendida para no perder en ningún momento, (explicado a grosso modo), el proceso de destilación, tratamientos químicos peligrosos y trasvasados que ejecutan en las industrias petroquímicas de todo el mundo. En este caso tendría que superar el avión de la TAE, un ángulo de 30º, por lo que quedaría a unos 100.000 metros de altura y unos 200 Km en línea recta (no pongo la medida en pies por que me pierdo con tantos números). Creo que esta altitud de 100 Km, además de ser descabellada queda muy por encima del techo de cualquier aparato que no esté preparado para los viajes al Espacio.

Si todos estos términos los pasamos a la siguiente (supuesta equivocación de los señores pilotos) posible refinería de Argelia, entonces las medidas se disparan hasta llegar a cifras inimaginables, nos da hasta vergüenza ponerlas por lo de la triangulación y eso...

Avión Mirage.

De los supuestos errores del Sr. Capitán D. Fernando Cámara, no merece la pena ni comentarlos, ya que en ningún momento se puede catalogar de inepto a un Militar que para pilotar un avión de última generación en su respectivo momento, está condecorado con honores por haber sido uno de los primeros en su promoción con matrículas de honor, es decir... Un PROFESIONAL FUERA de SERIE.

Sobre la supuesta INVERSIÓN TÉRMICA, que aconteció durante esa noche del 11 de noviembre del 1979, sobre la zona Mediterránea de la Manga del Mar Menor y Cartagena, queremos decir que ni el Centro Meteorológico de la Comunidad de Murcia ni la Comandancia Marítima de Cartagena, tiene constancia de esa posible inversión tan traída y llevada por el Sr. Fernández Peris, es más, las características meteorológicas de ese día no presentaban todas las condiciones favorables para que se produjera este incidente en esa zona de España, ya que la diferencia de temperatura entre los 8 y 16 Km de la troposfera no superaba la barrera de los teóricos y aproximados 6,5ºC/Km, así que la tapadera de freno de los movimientos ascendentes del aire de diferentes temperaturas no estaban colapsados, por lo que se producía un desalojo cíclico en las diferentes capas de temperaturas produciéndose lo que en meteorología se denomina como convección o turbulencias de superficie, elemento “contrario” a la inversión.

Deja muy mal sabor de boca que D. Juan Antonio Fernández Peris, Ingeniero Técnico en explotaciones agropecuarias, hortofrutícolas y de jardinería, ponga de INEPTOS y dude de unos SEÑORES PROFESIONALES de la AVIACIÓN, como son el Comandante D. Javier Lerdo de Tejada; Segundo Piloto D. Ramón Zuazu; Capitán de las Fuerzas Armadas D. Fernando Cámara, que llevan por norma el saber manipular y salir de situaciones de emergencias con un avión sin necesidad de instrumentos de navegación electrónica, solo guiándose por las señas de identidad de las distintas constelaciones haciendo simulaciones en rutas denominadas ciegas, sólo utilizando el espacio exterior y sin fallar en menos de medio metro a la hora de aterrizar en circunstancias adversas.

Le hacemos una aclaración respecto a las supuestas llamaradas de los quemadores (chimeneas) de desechos de gas de la refinería de Escombreras. Divisar, distinguir y reconocer desde 200 Km de distancia dos focos luminosos que no están separados más de 200 metros uno de otro (es decir unos 7 segundos de arco) sería algo poco probable. Ni con unos binoculares potentes de 20 aumentos se podría distinguir a los dos focos de luz por separado a esa distancia, además a 23.000 pies o 6.230 metros de altura no se vería ni si quiera la refinería de Escombreras ardiendo por los cuatro costados.

Es muy ingrato hacer un trabajo para poner en ridículo y entredicho el estado psíquico y la profesionalidad de Señores que llevan posiblemente más años que Ud. en su profesión a los mandos de un avión, sea comercial o de defensa. Permítannos hacerle un comentario –consejo al Sr. Fernández Peris: Usted si se equivoca al aplicar los fosfatos de una huerta, como mucho, se le van a morir un mato de pepinos, pimientos, melones o claveles muy típicos en las plantaciones de la huerta murciana, pero estas personas si se equivocan en un vuelo nocturno, en una estrella, matarán su campo agrícola y al personal –tripulación– pasaje que llevan en el avión. No haga de juez de lo que no conoce porque probablemente cuando a Ud. le juzguen desde un cómodo sillón y una mesa de despacho, atentando contra su profesionalidad, integridad y estabilidad mental levantando falsos testimonios, se dará cuenta de lo ridículo que es su exhaustivo trabajo y el premio a su investigación en comparación con estos valores y el daño causado. Un poco de respeto por favor, el mismo que Ud. exigiría para su persona ¿no cree?

Para poder divisar las luces de la refinería de Escombreras programadas con un poco de más intensidad en el software de nuestro PC tuvimos que bajar la altitud a 9.000 pies y alterar nuestro plan de vuelo ya que las luces de esta refinería las encontrábamos justo delante de nuestra visión virtual en nuestra cabina, se encontraban delante nuestro y no a nuestra izquierda... Tuvimos que bajar considerablemente de altitud. Con el plan de vuelo seguido por Supercaravelle del comandante Lerdo de Tejada es sencillamente imposible divisar las luces de la refinería de Escombreras o confundirlas con algún fenómeno atmosférico o astronómico que nos indujera al error y con nuestro simulador exageramos posteriormente las condiciones de estos señuelos luminosos que inducían al error sin obtener resultados análogos a los descritos por el Sr. Fernández Peris. A la luz de esta investigación virtual –y recordemos que la tecnología se está convirtiendo en una excelente forma y arma de investigación y reproducción de condiciones y fenómenos que hasta los más escépticos o radicales pro HET admiten, respetan y utilizan– estamos en posición de afirmar con total convicción y sin ningún género de dudas que la investigación llevada a cabo por el Sr. Fernández Peris es ERRÓNEA. Desconocemos el origen o naturaleza de las luces avistadas por el Supercaravelle la noche del 11 de Noviembre de 1979 pero estamos en posición de afirmar que lo visto por los señores Lerdo de Tejada, Ramón Zuazu, Francisco Javier Rodríguez y Fernando Cámara no se debió a ningún fenómeno atmosférico, astronómico o natural provocado por las torres de combustión de la refinería situada en el valle de Escombreras.

Buscando una opinión calificada

Una vez acabada nuestra consulta y práctica con nuestro piloto le procedimos a explicar la naturaleza de aquel repentino y desconocido vuelo virtual. Le comentamos que había pilotado el Supercaravelle de Lerdo de Tejada bajo las mismas condiciones que las vividas aquella noche por el comandante y que obligaron a desviar el vuelo comercial hasta el aeropuerto de Manises en Valencia e hicimos un poco de historia sobre este caso desde una visión OBJETIVA e IMPARCIAL. Así nuestro “conejillo de indias” se mostró muy interesado por esta historia de la que tenía o había tenido alguna vez una vaga referencia:

*Francisco José, ¿qué tal el vuelo?

-Pues ha ido muy bien, bastante tranquilo.

*Bajo en estas mismas condiciones y tras haberte puesto en antecedente sobre el famoso “Caso Manises” ¿crees que es posible con ese plan de vuelo divisar o que las luces de la refinería de Escombreras nos lleven a una posible confusión OVNI?

-Pues para serte muy sincero debo de decirte que no. Siguiendo escrupulosamente el mismo plan de vuelo seguido por el Supercaravelle aquella noche debo de decir que es imposible divisar las luces de la refinería. Date cuenta que volamos a 23.000 pies de altura (unos 8.000 metros) y que la refinería queda justo enfrente de nosotros, nunca a nuestra izquierda... Aparte de ello los fenómenos son lo suficientemente evidentes y conocidos como para saber que no es o si se trata de algún otro vuelo o que hay tráfico aéreo en la zona.

*¿Para ver las luces de la refinería de Escombreras que deberíamos de hacer?

-Lo primero sería alterar totalmente nuestro plan de vuelo, bajar de altitud y pasar cerca de las instalaciones de Escombreras. Desde luego con el plan de vuelo anterior es imposible entrar en campo de visión con las torres de Escombreras y mucho menos conjugar todas estas circunstancias (atmosféricas, astronómicas y las torres) para hacer cambiar de rumbo a un avión comercial y aterrizar de emergencia en un aeropuerto no programado. Para mí es imposible y para cualquier profesional de la aviación es idéntico, es imposible.

*En nuestro segundo vuelo reproducido, el que se corresponde con el realizado por el capitán D. Fernando Cámara, ¿se puede confundir algún fenómeno de los descritos o, incluso, las propias llamaradas de Escombreras, como para hacer confundir y desconcertar a un capitán a bordo de un Mirage-1 durante casi dos horas?

-Mira José, esto es una estupidez, he leído la información que me habéis pasado sobre el tema y no salgo de mi asombro pero que me preguntes esto me mata... Te lo voy a decir claro, es una estupidez decir que un capitán de las fuerzas aéreas españolas, con miles de horas de vuelo y al mando de un Mirage pueda confundir o desorientarse con unas lucecitas o con las de Escombreras, creo que es poner en duda la capacidad y profesionalidad de los pilotos de combate de nuestro país, ahora resulta que no sabemos ni donde estamos de pie ni lo que pilotamos ni lo que hacemos ni sabemos hacer lo que tantos años de esfuerzo y estudios nos ha llevado (con evidente malhumor). Es nauseabundo leer esta sarta de tonterías que afirma el Fernández Peris este.

Vamos a ver, un piloto de combate no se pega una hora y pico persiguiendo una luz o un fenómeno “natural” así por las buenas atribuyéndolo a un error o a una desorientación; eso lo primero.

Lo segundo, decir que el comandante Lerdo de Tejada estaba psicológicamente mal para pilotar un avión de ¡pasajeros! y 109 nada más y nada menos... pues bien, decir eso es tanto como decir que en España pilota cualquiera y que no somos profesionales. Este caballero debería de saber que en nuestro país los pilotos pasan unas pruebas muy duras, que en todo vuelo comercial se vuela asistido de una tripulación que en un momento dado pueden asumir el mando del aparato, que la profesionalidad del piloto y su responsabilidad como tal hicieron que optara por la decisión más adecuada que pasaba por aterrizar en Valencia.

Tercero, si las luces de Escombreras confundían a los aviones no sería el primero en caer en este error y por lo visto fue el único avión que sufrió tal problema, si eran tan usuales esas llamaradas –que me extrañaría muchísimo– ¿por qué no se ha informado nunca de ningún acontecimiento similar en la zona? Posiblemente porque nunca lo ha habido y es una explicación vaga y cómoda a este caso.

Cuarto, me parece detestable atacar personalmente a un señor que ya no se puede defender y decir que “es que tenía problemas psicológicos”, me parece una explicación llorona.

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Comentarios
Nov 11, 2019
11:48
#1 Javier Pérez Carrió:

Escombreras en València? Ya os vale!

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