Por: José Manuel García Bautista y Rafael Cabello Herrero

“Con tal inquietud percibieron a su izquierda unas extrañas luces que se dirigían hacia el avión.”

El 11 de Noviembre de 1979 el vuelo JK-297 toma pista de despegue del Aeropuerto de Son Sant Joan de Mallorca (España). Con retraso sobre su hora de salida el Supercaravelle de la Compañía Aérea TAE procedente de Salzburgo (Austria) continua su vuelo hacia el archipiélago Canario y más concretamente hacia Tenerife.

Como veterana tripulación de aquel –ya mítico– vuelo se encontraban el comandante Sr. D. Francisco Javier Lerdo de Tejada, como segundo piloto el Sr. D. Ramón Zuazu y como mecánico el Sr. D. Francisco Javier Rodríguez.

Las condiciones atmosféricas eran excelentes, buena temperatura, cielo despejado y buena visibilidad. Todo indicaba que iba a ser un vuelo tranquilo…

El Supercaravelle con destino Tenerife tomo una altitud de vuelo de 23.000 pies cuando se dispuso a contactar con el control de vuelo de Barcelona (torre) que les llevaría hasta entrar en zona de Valencia.

Sobre las once y diez minutos de la noche el avión pilotado por el comandante Lerdo de Tejada recibió una comunicación extraña procedente de unas 40 millas al noroeste de Valencia y en rumbo de colisión con el Supercaravelle… Con tal inquietud percibieron a su izquierda unas extrañas luces que se dirigían hacia el avión. El comandante elevó su aparato a 28.000 pies tras lo cual las misteriosas luces igualaron su altitud y se colocaron a poco más de 500 metros del avión. De esta forma, el comandante y su cabina de vuelo deciden poner en alerta a la torre de Barcelona e informar de tan anómala situación… no podían “despistar” a aquella misteriosa forma luminosa que les seguía.

En Torrejón de Ardoz (Madrid), el radar militar Pegaso no registraba ninguna señal extraña y ningún vuelo no autorizado. Alarmados, entran en comunicación con el Escuadrón de Vigilancia Aérea de Benidorm (EVA 5) donde se comprobó que el Supercaravelle de Lerdo de Tejada era seguido por unas formas no autorizadas (hasta cinco se contabilizaron), al no saber que les estaba acosando ni de que se trataba –por su propia definición– se les calificó de OVNIs.

Con un avión comercial en peligro y en juego la vida de todos sus pasajeros, y tras dar la voz de alarma el director del Aeropuerto de Manises el Sr. D. Miguel Morlán –quién observó el objeto luminoso No Identificado a 30º sobre el aeropuerto–, el Supercaravelle se desvía de su rumbo programado y aterriza de emergencia en el aeropuerto valenciano de Manises. La luz detuvo su persecución a 30 millas del aeropuerto de Valencia, se estimó las dimensiones de aquella extraña forma luminosa en unos 200 metros de diámetro. Se detectaron en el radar hasta tres formas No Identificadas sobre el espacio aéreo español. Las misteriosas luces pudieron ser observadas por numerosos testigos e incluso se encendieron las luces de emergencia de la pista en previsión de un posible vuelo en problemas.

A las dos de la madrugada despegaba de la base Aérea de Los Llanos en Albacete el capitán Sr. D. Fernando Cámara a bordo de un Mirage-1 (caza interceptor). A los pocos minutos se localiza la misteriosa luz pero no se puede disminuir la distancia entre ésta y el caza pese a volar a una velocidad estimada de 1000 Km/h. Tras aumentar su velocidad a 1,4 mach (supersónico) el caza comenzó a aproximarse al objeto distinguiendo una extraña forma troncónica. Tras una hora y media de persecución y con el combustible escaso se decide poner fin a la persecución de la extraña luz. Comentar que se notaron extrañas interferencias que previsiblemente se debían a los radares o tal vez a pruebas de guerra electrónica procedentes de la Sexta Flota americana que se encontraba en el Mediterráneo y cerca de las costas españolas. La misteriosa luz no emitía señal infrarroja, es decir no había combustión ni calor… extraño combustible y extraña forma de propulsión…

Tiempo después se conocieron las polémicas fotografías de José Climent tomadas desde la localidad de Fornalutx cercana a Sóller.

La fotografía de Sóller, mostrando un extraño objeto luminoso.

Hoy por hoy aún sigue siendo el caso más polémico de la historia ufológica de España. Aún son muchos, quienes tras más de 20 años, cuestionan una gran parte de las explicaciones y razones dadas sobre el suceso.

Sin dudas serán las dos luces rojas que más polémicas han levantado en la ufología hispana y sobre todo a través del escritor y periodista Juan José Benítez, quien publicara en 1980 su famoso libro “El Incidente en Manises”. A todo ello ayudó el expediente abierto por el Ejército del Aire (que años después –Agosto de 1994– desclasificaría).

En estos años pasados y tras ser fruto de airosos debates (que incluso tuvo la intervención parlamentaria al solicitar el diputado Enrique Múgica Herzog una explicación de lo ocurrido el 26 de Septiembre de 1980), el Sr. D. José Antonio Fernández Peris lanza un libro para la Fundación Anomalía/Cuadernos de Ufología –entidad dedicada al estudio científico (o, más bien dicho, escéptico) del tema OVNI– en el cual se explica y se soluciona (¡20 años después!) el famoso caso Manises. La explicación a “grosso modo” no viene a decir más que las luces en principio vistas por el piloto y su cabina al mando del Supercaravelle JK-297 eran en realidad las llamaradas de las torres de combustión de la refinería de Escombreras –junto a Cartagena. Al parecer todo se explica si se analiza la trayectoria de vuelo del avión y su ángulo de visión desde la cabina del mismo. La zona divisada sería la del valle de Escombreras en Valencia, según esto las luces tenían su origen en dicho lugar. Por otra parte, la potencia de las luces emanadas de las torres parece que podía inducir al error en los observadores del fenómeno. A todo ello le hemos de sumar que al parecer la fenomenología astronómica fue bastante espectacular en aquellos días, como algún planeta o estrella como la luminosa Sirio. El capitán D. Fernando Cámara, al parecer y en opinión del Sr. Fernández Peris, estuvo casi dos horas persiguiendo a un fenómeno astronómico con su Mirage-1… Como añadidos a esta historia este investigador hace especial hincapié en:

Posibles desajustes psicológicos en el comandante Lerdo de Tejada debido a conflictos personales desencadenándose aquella noche en un ataque de ansiedad/pánico que lo llevaron a confundir estas circunstancias con un OVNI en rumbo de colisión con su Supercaravelle.

Poco apoyo del Centro de Control e Información de Vuelo de Barcelona.

Espejismos debido a la inversión de temperatura en superficie que distorsionaba la visión de las llamaradas de Escombreras llevando a confusiones a su observador.

Excitación y sugestión psicológica de los miembros y empleados del aeropuerto, así como de los testigos del incidente.

El capitán de las Fuerzas Aéreas Españolas Sr. D. Fernando Cámara a los mandos de un caza Mirage-1 voló desorientado tras estímulos luminosos indefinidos. A su vez sufrió los ataques de las prácticas de guerra electrónica llevadas a cabo desde el LHP-2 “Iwo-Jima” de la Sexta Flota americana en las Islas Columbretes.

El ambiente OVNI y el factor sociológico que vivía España a finales de la década de los 70 y su especial sensibilización con este tema.

Estas son las causas explicativas tras el “estudio” del Sr. Fernández Peris a todo el Caso Manises (“El Expediente de Manises”- Fundación Anomalía).

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