El núcleo sólido interior de nuestro planeta apenas tiene mil millones de años, dice un nuevo estudio científico.

Núcleo interno.

La Tierra es como una torta con varias capas. Tiene una corteza exterior sólida, un manto viscoso, un núcleo exterior líquido y uno interior sólido. Este último, en lo más profundo, está creciendo lentamente a medida que el hierro fundido se enfría y cristaliza. Este proceso ayuda a poner en movimiento el núcleo líquido exterior, que a cambio crea el campo magnético que rodea el planeta y lo protege de la radiación cósmica.

En otras palabras, el núcleo interno es muy importante.

Sin embargo, no se conoce mucho sobre la historia de esta esfera de hierro de 2.442 kilómetros de diámetro. Las estimaciones sobre su antigüedad van desde 500 millones hasta 4.000 millones de años, casi tan viejo como la Tierra misma, que tiene 4.500 millones de años.

Ahora, investigadores han estrujado una minúscula pieza de hierro entre dos diamantes, para luego dispararle con láseres. De esta manera arribaron a una nueva estimación de la antigüedad del núcleo: de 1.000 a 1.300 millones de años, una fecha que coincide con un fortalecimiento medible del campo magnético que ocurrió en esos tiempos.

«La Tierra es única en nuestro sistema solar y eso se debe a su campo magnético, por lo cual es habitable», dice el autor del estudio Jung-Fu Lin, geocientífico de la Universidad de Texas en Austin. «Eventualmente, nuestros resultados podrían ser utilizados para conocer por qué otros planetas en nuestro sistema no tienen campos magnéticos».

El geodínamo

El campo magnético de la Tierra está impulsado por lo que los científicos llaman «geodínamo». Esto es el movimiento del núcleo exterior rico en hierro, que transforma al planeta en un magneto gigante.

El geodínamo es responsable por el polo norte y sur magnético, como así también por el escudo que nos protege de las partículas cargadas provenientes del Sol y evita que estas arranquen la atmósfera.

Esquema que ilustra la relación entre el movimiento del fluido conductor, organizado en rollos por la fuerza de Coriolis, y el campo magnético que el movimiento genera.

Parte del movimiento del núcleo interno depende del calor: un fenómeno conocido como «fuente de energía termal». A medida que el núcleo se enfría, se cristaliza desde dentro hacia afuera. Este proceso de cristalización libera energía que provoca el movimiento en el aún líquido núcleo exterior.

Lin y su equipo pretendían usar evidencia experimental para localizar la energía de cada una de estas fuentes. Pues conocer la cantidad de energía les permitiría estimar la edad del núcleo interno.

Para hacer esto, los investigadores recrearon las condiciones del núcleo a una escala diminuta. Calentaron una pieza de hierro de apenas unos 6 micrones de ancho (casi el mismo tamaño de un glóbulo rojo) a una temperatura de 2.727 grados Celsius y luego la aplastaron entre dos diamantes para igualar la presiones extremas de las profundidades terrestres. Acto seguido, midieron la conductividad del hierro bajo estas condiciones.

Un núcleo joven

Esta medición de conductividad permitió a los autores del estudio calcular el enfriamiento termal del núcleo que está disponible para impulsar el geodínamo. Así hallaron que éste arrojó un poder de unos 10 terawatts a partir del enfriamiento —cerca de un quinto de la cantidad de calor que la Tierra disipa al espacio desde su superficie (46 terawatts)—.

«Una vez que calculamos la cantidad de energía perdida, fuimos capaces estimar la edad del núcleo interno», explicó Lin. Esto se debe a que la proporción de energía perdida indica cuánto le llevaría a una masa sólida del tamaño del núcleo actual ir de su estado sólido al de hierro fundido.

«Eso es igual a entre 1.000 y 1.300 millones de años, lo que sugiere que el núcleo es relativamente joven», concluye Lin.

Los detalles de la investigación han sido publicados en Physical Review Letters.

Fuente: Live Science. Edición: MP.

Sin comentarios
Etiquetas: , , , ,

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compartilo!

Facebook Digg Twitter StumbleUpon Pinterest Email

Artículos Relacionados

 0 comentarios
Sin comentarios aún. ¡Sé el primero en dejar uno!
Dejar un comentario