El culpable de noquear al planeta Urano y dejarlo rotando sobre uno de sus lados ya no es tan misterioso.

Urano está inclinado más de 90 grados en relación al plano del sistema solar, al igual que su sistema de anillos y las órbitas de sus 27 satélites conocidos. Los astrónomos piensan que esta configuración única es evidencia de una violenta colisión que sufrió el planeta gaseoso poco después de nacer, lo que aparentemente también aceleró su rotación (Urano gira sobre su eje una vez cada 17 horas, más rápido que la Tierra).

Detalles de tal colisión han permanecido imprecisos, en parte porque ha sido difícil reproducir los efectos vistos hoy por medio de simulaciones computacionales. Por ejemplo, la masa del disco de escombros post-impacto tiende a ser bastante grande en estos modelos —mucho más grande de lo que deberían ser, dada la masa total de las pequeñas lunas de Urano—.

Ahora, un equipo de investigadores ha tenido éxito al aplicar una nueva estrategia de modelado concebida para investigar la formación de las lunas alrededor de planetas helados.

La parte de «helados» es la clave

Los impactos gigantes en el oscuro y frío sistema solar externo tienen diferentes consecuencias que aquellos ocurridos más cerca del Sol, como los que en el pasado resultaron en la formación de la luna de la Tierra, descubrieron los investigadores.

Este último encuentro involucró a la proto-Tierra y a un cuerpo del tamaño de Marte llamado Tea (o Theia), ambos principalmente rocosos. El material expulsado al espacio debido al impacto se solidificó más rápidamente, permitiendo a la Luna recién nacida atrapar gravitacionalmente una gran cantidad.

Sin embargo, de acuerdo al nuevo estudio, el material liberado durante la colisión de Urano era mucho más volátil —cosas como agua y amoniaco— y permaneció de manera gaseosa más tiempo. El proto-Urano en crecimiento engulló la mayoría de este gas, dejando poco a su alrededor para formar lunas.

El modelo de los investigadores, que toma todo esto en cuenta, sugiere que el cuerpo que se estrelló contra Urano era de hielo y grande, con una masa entre una y tres veces la de la Tierra moderna.

«Este modelo es el primero en explicar la configuración del sistema de lunas de Urano, y tal vez pueda ayudar a explicar las configuraciones de otros planetas helados en nuestro sistema solar, como Neptuno», explica el autor principal Shigeru Ida, del Instituto de Ciencias de la Vida y la Tierra de Tokio.

«Más allá de esto, los astrónomos ahora han descubierto miles de planetas alrededor de otras estrellas, los llamados exoplanetas, y las observaciones sugieren que muchos de estos mundos podrían consistir de hielo, por lo que el modelo también puede ser aplicado allí», concluye Ida.

Fuente: Space.com.

1 comentario
Etiquetas: , , ,

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compartilo!

Facebook Digg Twitter StumbleUpon Pinterest Google+

Artículos Relacionados

 1 comentario
Comentarios
Abr 7, 2020
10:53
#1 HORACIO:

ESTOS TIPOS TIRAN TEORIAS COMO POROTOS DE CHAUCHAS…..asi que descubrieron cientos de exoplanetas.¿¿¿??? y si cada estrella es un sistema solar…y por consecuencia todos tendran planetas..hay seguramente billones y billones de expoplanetas …..saludos

Reply to this commentResponder

Dejar un comentario