Una dilatada experiencia docente me ha enseñado que existen dos condiciones fundamentales para tener éxito en la práctica de las metodologías parapsicológicas en general y las radiestésicas en particular: la experimentación en sí misma y el conocimiento de los mecanismos por los cuales el fenómeno se produce. En efecto, he observado que por más que un alumno se entrene en los aspectos exclusivamente aplicables del péndulo u otra variante instrumental radiestésica, sus resultados siempre serán sensiblemente menores que aquellos que obtendrán quienes, quizás con menor entrenamiento, se han interiorizado, por el contrario, en conocer el “cómo” y el “porqué” además del “para qué”. La explicación es sencilla: proviene del terreno de la informática y la biología aplicada a la cibernética  y se denomina “retroalimentación”.

“Radiestesia” es un neologismo construido a partir de dos términos: el latino radium: ‘radiación’ y el griego aesthesia: ‘percepción por los sentidos’ o ‘capacidad de sentir’ (de aisthesis: ‘percepción’).

Ya hemos hecho referencia en otro lugar a la inutilidad de buscar explicaciones meramente físicas para hacer entendibles las reacciones del péndulo; no se trata ya de suponer que interactúan fuerzas o energías de naturaleza electromagnética o similares, ni tampoco, obviamente, atribuir a “espíritus” o “inteligencias elementales” el movimiento de aquél. ¿Por qué no?. Por varias razones (que necesitarían de otro artículo para desarrollarse) entre las cuales no es la menor la aplicación de lo que en Epistemología  se conoce como “Navaja de Occam”, o “Principio de economía de hipótesis”: “Cuando existen varias posibles hipótesis para explicar un fenómeno, debe comenzarse por tomar la más sencilla; sólo en el caso de que ésta no explique todas las facetas del problema, se continuará con la que le siga en complejidad y así sucesivamente”. Evidentemente, una explicación espiritualista viola este principio por ser mucho más forzada que la parapsicológica que vamos a proponer.

Como cualquier interesado en los estudios parapsicológicos sabe, es común a todos los seres humanos (formando parte así del llamado Inconsciente Colectivo de la humanidad) la capacidad de producir fenómenos paranormales, conformando lo que se ha dado en llamar la “Potencialidad Parapsicológica” del individuo. Debe comprenderse que tal capacidad es genéticamente innata en el ser humano, sí, pero su detentación no implica necesariamente la manifestación de la misma. Es posible, entonces, que existan personas que dejen transcurrir sus vidas sin protagonizar ningún fenómeno de tal índole (cosa bastante difícil: más bien podríamos decir que pasan sus vidas sin tomar conciencia o atribuyendo a “casualidades” tales hechos), ya que se requieren específicas circunstancias –tales como determinadas psicopatologías, infancias conflictivas, pubertades violentas o, en el otro extremo del espectro, un prolongado e intenso entrenamiento) para que cualquiera de esos fenómenos se ponga de relieve. Otras, tal vez, sean parte actuante en una que otra anécdota de este tipo y un pequeño grupo, finalmente, está conformado por aquellos que con asiduidad evidencian en el entorno de su realidad, tales capacidades.

En tanto, las investigaciones han demostrado que existe, desde un abordaje estrictamente psicologista, una condición fundamental para la exteriorización –o no– de tales fenómenos: la mayor o menor rigidez de los Mecanismos de Defensa del Yo.

En la famosa serie y en el comic de Tintín, el eminente Prof. Silvestre Tornasol era un adepto a la radiestesia.

Sin ánimo de convertir esta nota en un ensayo monotemáticamente psicológico, recordemos simplemente y a título orientativo que además de los niveles Consciente e Inconsciente (Individual y Colectivo) del ser humano existe, entre ellos dos, un crepuscular estado que conocemos con el nombre de “Preconsciente”. Es imperativo recordar que en él se asientan los Mecanismos de Defensa del Yo, definibles como las instancias psíquicas –unas innatas, otras adquiridas vivencialmente– que actúan de “filtro” protegiendo el Inconsciente, por un lado, de múltiples y pequeñas agresiones, que no por ser cotidianas y de poca monta dejarían de producir, por acumulación, efectos perniciosos en nuestro carácter, conducta y personalidad. Por otro lado, esos mecanismos impiden que aflore al Consciente todo ese reservorio de imágenes, recuerdos, palabras, olores, números, sabores, placeres y pesares que duermen en nuestro Inconsciente. Como es natural comprender, cualquiera puede imaginar qué ocurriría si, por ejemplo, mientras me concentro en escribir estas líneas, mi atención consciente se viera inundada por todos los recuerdos acumulados en mis cuatro décadas de vida: no sólo me resultaría absolutamente imposible seguir trabajando sino que, muy probablemente, enloquecería rápidamente al desgarrarse mi capacidad de atención, tratando de focalizarse en miles de estímulos y sensaciones simultáneos. Así, mi Preconsciente actúa como esos filtros unidireccionales que permiten, verbigracia, el paso de un fluido en una dirección pero lo inhiben de hacerlo en la contraria. En este caso, toda esa información psíquica pasa y es acumulada en mi Inconsciente, pero esa válvula que es el Preconsciente no permite, en cambio, que información depositada con anterioridad en el Inconsciente “salte a la conciencia” al menos, por supuesto, que sea a requerimiento de mi voluntad, cuando busco un dato en mi memoria en función de mis necesidades.

Otra de las aptitudes del conjunto de estos mecanismos es la de “protegernos” contra factores circunstanciales que, por el aspecto estresante de su irrupción en nuestra vida mental, podrían ocasionar severos perjuicios. Algunos de esos mecanismos son los siguientes:

  • Negación: es la tendencia instintiva a no aceptar determinados hechos, aun cuando las evidencias estén a nuestro alcance, en tanto nuestro Inconsciente no lo asimile lentamente.
  • Racionalización: es explicar lo desconocido en términos de lo conocido.
  • Represión: es ocultar, al extremo de no recordar, excepto en particulares situaciones detonantes, específicos traumas sufridos en momentos variados de la vida.
  • Desplazamiento: es transferir a un objeto, individuo o situación, los contenidos inherentes a otro objeto, persona o situación.
  • Sublimación: ante la insatisfacción de un deseo reemplazarlo por la acción contraria.

Pues bien, se ha observado que cuando un individuo tiene sus mecanismos de defensa del yo débiles, ya sea por problemáticas psicológicas, falta de educación  o flexibiliza los mismos por el esfuerzo consciente y voluntario de un prolongado entrenamiento, los contenidos inconscientes, naturalmente, no encuentran tantas barreras para “salir al exterior”, siendo ésta –entre otras– la causa de disfunciones mentales como las ya referidas. Se comprende así que, en tales personas, tal como emanan esos contenidos inconscientes también puede hacerlo la Potencialidad Parapsicológica, precisamente porque, como refiriera, su situación es la del área no consciente.

En cambio, cuando un individuo ha rigidizado esos mecanismos, moldeado por el “corset intelectual” que implica una educación académica, por escepticismo a ultranza o, sencillamente, la falta de experiencias vivenciales en este terreno, esa Potencialidad Parapsicológica no fluye con libertad. En consecuencia, todos los fenómenos susceptibles de ser producidos por la misma, encuentran el mismo obstáculo.

Uno de esos fenómenos es el llamado ”clarividencia” que se define como el conocimiento de situaciones a las cuales no tenemos acceso con los sentidos físicos. Por ejemplo, casos de clarividencia son aquellos en los que “percibimos” cuál es el contenido de un cajón cerrado con llave, o sabemos qué está ocurriendo lejos con determinada persona. Cuando la clarividencia se efectúa sobre eventos futuros, la denominamos premonición, o, más precisamente, precognición, y cuando se ejecuta sobre el pasado, recibe el nombre de postcognición o retrocognición.

En los temas objeto de prospección radiestésica, la clarividencia se manifestaría cuando, después de un esfuerzo mental más o menos exigido, simplemente “intuímos” o “sabemos” –por vías no racionales– la respuesta buscada, sea ésta la ubicación de una napa de agua o un documento extraviado en un punto ignorado de una amplia vivienda. Así, el clarividente refiere, motivado por instancias cuya etiología le es absolutamente desconocida pero sobre cuyo significado no tiene la menor duda, en qué punto de una ciudad o un país se encuentra la persona sobre la que es interrogado o, en una prospección premonitoria, el eventual resultado de una situación que se gestará en un futuro más o menos inmediato.

Pero quien no es clarividente natural, aun contando potencialmente con esa facultad se verá necesitado de recurrir, si le interesa trabajar en este sentido, a un mecanismo sustituto. Así se vale del péndulo, por ejemplo, cumpliéndose el siguiente mecanismo:

a) La clarividencia, natural pero absolutamente inconsciente del sujeto, poco más o menos simultáneamente al momento de su formulación, ya conoce la respuesta a la pregunta planteada. Pero, por ser precisamente inconsciente, el sujeto no se da cuenta –es decir, no hace consciente– ese conocimiento subliminal. Dicho de otra forma, el Inconsciente le estaría gritando la respuesta al Consciente pero éste, ubicado detrás del muro del Preconsciente, no escucha.

b) Entonces el Inconsciente, que continúa siendo presionado por la exigencia del operador en conocer una respuesta a su pregunta, debe efectuar un rodeo, buscar un medio alternativo de expresar la información que está tratando de transmitir y para ello ordena, primero al sistema nervioso central y luego al periférico la realización de una serie de contracciones musculares, inconscientes e involuntarias, que barren el brazo del sujeto.

c) De esta manera el brazo, a instancias del Inconsciente, imprime al péndulo su giro en uno u otro sentido que el operador observándolo interpretará como respuestas.

Este tema es ampliamente desarrollado –con ejercicios prácticos elementales y avanzados– en nuestro curso “Profesorado en Parapsicología Aplicada”.

Si no se ha prestado debida atención a los procesos descriptos, se puede caer en el error de preguntar: “…si de una u otra forma es uno mismo quien da movimiento al péndulo, ¿qué valor puede tener la respuesta?…”. Pues, precisamente, el valor que le da el hecho de un origen inconsciente y, como tal, alimentado en la propia Potencialidad Parapsicológica. En última instancia, seamos pragmáticos: poco importa en realidad si el péndulo se mueve por nuestra fuerza inconsciente o porque algún fantasmita burlón lo agita, mientras sus respuestas sirvan para respondernos cuestiones que consideramos fundamentales.

Por Gustavo Fernández

Para más información consultar nuestros cursos de Radiónica, Radiestesia y Profesorado en Parapsicología Aplicada

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 10 comentarios
Comentarios
Nov 9, 2011
17:21
#1 HORACIO:

-siempre me llama la atencion cuando los parasicologos se atribuyen poderes sobrenaturales .¿? la parasicologia es en si el ESTUDIO de los fenomenos inexplicables o paranormales NO el acreditarse poder hacer dichos fenomenos verdad.? lo del pendulo en verdad lo puede mover uno a voluntad para el lado que sea sin que nadie lo note.los cientificos opinan esto : Los experimentos controlados no han confirmado nunca los efectos proclamados, así que los científicos tienden a no tener la confianza en esta práctica y consideran que sus resultados no van mas allá del azar:

Estudios desde 1948 como: un estudio que evaluó la habilidad de 58 zahoríes para detectar agua, Una revisión de varios estudios controlados en 1979, Christopher Bird en 1979 con el título de The divine hand y James Randi, en el libro Flim-Flam!.

Un estudio de 1987 y 1988 en Múnich por Hans-Dieter Betz y otros científicos que en declaraciones de Jim T. Enright, consideró que los experimentos proporcionaban “la prueba más convincentemente imaginable en contra de que los radiestesistas puedan hacer lo que afirman”. recalcando que el análisis de los datos fue “especial, no convencional y retocados”, realizando “análisis más convencionales”

Más recientemente un estudio en Kassel (Alemania) bajo la dirección de la Gesellschaft zur Wissenschaftlichen Untersuchung von Parawissenschaften (GWUP) [Sociedad para la Investigación Científica de las Paraciencias] y Richard Dawkins realizó un experimento controlado y filmado con diversos rabdomantes, sin que ninguno de ellos consiguiera resultados positivos.
Sin embargo hay casos que el pendulo AMPLIFICA el don que tiene LA MANO . caso del famoso PADRE MARIO ( VIRTUOSO CON Y SIN PENDULO ) asi como el conocido EDGAR CAYCE por sus trances de vidente sobrenatural. saludos

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Nov 9, 2011
18:13
#2 Arkantos:

La mayoría de las personas que nombras, detractores como J. Randi, a quien muchos científicos le podrían reclamar fácilmente los $ 1.000, son conocidos escépticos recalcitrantes que no pueden considerarse fuentes serias al tener una mente cerrada en disciplinas que requieren tener, sí o sí, una mente abierta para obtener resultados.

http://brianstalin-pendulum.blogspot.com/

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Nov 9, 2011
19:20
#3 HORACIO:

mis respetos ARKANTOS .,coincido con usted que j. Randi se delira con muchas cosas…jaja pero nadie acepto el millon de dolares para demostrar su poder paranormal.?? ( al margen de que el que lo tiene es involuntario al ponerlo en practica ) pero mi encabezado apuntaba a otra cosa..son mas los chantas que usan el pendulo que aquellos pocos que SI TIENEN UN DON …y lo usan como complemento. me explico .? de ninguna manera quisiera que se me interprete como a j .Randi . saludos y abrazos para todos

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Nov 9, 2011
21:38
#4 Arkantos:

Cualquiera podría reclamarlo, pero la verdad pienso que nadie que se precie puede tomar en serio a J. Randi, quien juega con el sensacionalismo y quiere hacer ver todo desde un punto de vista “mágico”. Por ejemplo, los científicos involucrados en este experimento —entre otros— https://www.mysteryplanet.com.ar/site/?p=2515 podrían fácilmente reclamarle el millón, pues han probado estadísticamente la existencia de la clarividencia, la premonición y percepción extrasensorial.

Saludos!

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Feb 8, 2014
4:54
#5 DAlila:

Wau mis repetos ,para ti Gustavo , me encantaria sentarme contigo a tomar un cafe
Un abrazo. :-)

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Feb 11, 2014
21:04
#6 Jaime Ocañas:

Me ayudo un poco a entender el porque la radiestesia me ha ayudado a localizar corrientes de agua subterraneas y quisiera adentrarme mas en el tema

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Feb 12, 2014
0:30
#7 Arkantos:

@Jaime Ocañas: Puedes adquirir el curso en https://www.mysteryplanet.com.ar/site/?page_id=541

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Sep 11, 2016
3:06
#8 mariana rosa:

Excelente descripción de una realidad que toca positivamente la vida de algunas personas q. tienen el don de la clarividencia. Nota muy destacada. Gracias por permitirnos leerla

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Ago 5, 2017
12:48
#9 Ricardo:

Jaime, no pongas límites a tu imaginación. La radioestesia no puede probar, de momento, por ser energias muy sutiles, el obervador afecta el resultado, y si existen intenciones de observadores escepticos… Puedes medir lo que quiereas, ph celular, nivel de autoestima, CI, Nivel de evolcucicon de conciencia, nivel de salut, nivel de libre albedrio, nivel de azucar en sangre… puedes medir tooooooodo aquello que traslades a energias.

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Sep 17, 2018
0:08
#10 Rossana:

Se mueve a voluntad con la mente. No se como funciona pero no les miento. Reacciona con el pensamiento

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