Georgeos Díaz-Montexano

Georgeos Díaz-Montexano

Entrevista realizada por MysteryPlanet el: 20/01/2005
Nombre:
 Georgeos Díaz-Montexano.
País:
 Cuba (residente en España desde 1994).
Profesión y/o Ocupación:
 Escriptólogo/Editor.
Autor de:
 “Enigmas Inéditos y poco Conocidos de la Historia” (1999); Revistas: “Arqueohistoria”, “Arqueología Sin Fronteras”, “Arqueología y Enigmas de la Historia”, “La Esfinge: Revista de Egiptología”, “Osiris. Revista de Egiptología”, “Atlantis. Enigmas histórico-arqueológicos”, “Enigmas de las Antiguas Civilizaciones” y “Canaán: Revista de Arqueología Bíblica”.
Sitio web:
 http://www.georgeosdiazmontexano.com/
Temas tratados en la entrevista: Atlántida.


******* COMIENZO DE LA ENTREVISTA *******

Pregunta: Siendo Ud. un experto en el tema ¿Nos podría asegurar que la Atlántida existió realmente? ¿Por qué?

Respuesta: No. De hecho, nadie podría asegurarlo, y el que lo haga tendría que mostrar pruebas científicas incuestionables que no admitieran más que una sola interpretación. Mi objetivo principal no es encontrar pruebas arqueológicas de la existencia de Atlantis. Mi verdadero objetivo es hallar pruebas científicas (del tipo que sean) que permitan descifrar el enigma de Atlantis, sin importarme para nada si las pruebas terminarán demostrando que Atlantis como ciudad y como civilización existió realmente en un espacio físico o geográfico y en un tiempo determinado o si solo existió en la mente de Platón. Mi verdadero compromiso es con la búsqueda de la verdad, esté donde esté, sea cual sea y caiga quien caiga. En este sentido, me considero un filaletheo o alethê-zêtêtico.

Como buscador de la verdad, es mi deber insistir en que yo no puedo asumir que la narración presentada por Platón como una historia verdadera (ALETHINON LOGON) es un mito, solo porque otros autores –posteriores- así lo hayan dictaminado. No he encontrado ni una sola prueba –ni nadie me la ha mostrado– que me permita asumir que la narración sobre Atlantis sea un simple mito inventado por Platón. Platón usa la frase “ALETHINON LOGON”, o sea, “narración o historia verdadera”, como lo opuesto al “mito” y a la “leyenda”, y repito, no existe ninguna razón de peso suficiente para dudar de esta afirmación de Platón.

Pregunta: ¿Fue una isla, un continente, una península o qué?

Respuesta: Platón deja bien claro que la Atlántida no era un continente, ya que en ningún momento se refiere a la misma como “continente”. El análisis detallado y metafrástico de los textos tanto en griego como en la interpretaciones latinas realizadas ya desde la antigüedad, se percibe con seguridad que Platón utiliza la misma palabra griega “Nêsos” unas veces como “isla” e “islote” y otras como “península”. Es de sobra conocido por los expertos en lexicografía griega que esta voz griega permite estos valores semánticos. Platón habla de “Atlantis nêsos” o “isla Atlantis”, una sola vez en ambos diálogos del Timaios y el Kritias; cuando se refiere a la pequeña isla-acrópolis donde se erigían los templos a Poseidôn y a Kleitos, que se hallaba en un punto central de una llanura costera a una distancia de unos 50 estadios (cerca de 10 km) del mar, rodeada por dos anillos de tierra y tres fosos circulares de agua proveniente del mar; la misma isla-acrópolis que fue tragada por el mar después de unos terremotos funestos y una gran inundación o tsunami.

Mientras que Platón denomina con el apelativo de “Atlantida, Atlantidi y Atlantidos Nêsos” a todo el país que abarcaba a las diez comarcas, regiones o partes (merê) atlantes. En tales casos se debe recurrir al valor semántico de Nêsos como península. Cuando Platón se refiere a la “Atlántida entera” como país o imperio acompaña dicho nombre –en su forma “Atlantida”– con la voz griega “pantas” o sea, “toda”, “entera” o “total”. Por ejemplo: “kai tên nêson tên Atlantida pasan deka merê kataneimas” (Kritias 113e); esto se traduce –metafrásticamente– de la siguiente manera: “y la isla (léase península) Atlántida entera distribuyó en diez partes”.

Platón describe la extensión de la Atlántida como una isla o península, parte o extensión del continente o Epeiros, que solo podría ser Europa misma, debido a la localización de ésta junto a las Columnas de Hércules (Gibraltar) y Gadeira (Cádiz); también se habla de un archipiélago o conjunto de islas como puede apreciarse en el siguiente pasaje: “en de dê têi Atlantidi nêsôi tautêi megalê sunestê kai thaumastê dunamis basileôn, kratousa men hapasês tês nêsou, pollôn de allôn nêsôn kai merôn tês êpeirou. [Timaios 25b]”, “Por otro lado, a esta isla Atlántida le había surgido una poderosa energía y maravillosa confederación de reyes, que era gobernante de la totalidad de la ínsula (léase península), de muchas de las otras islas y partes de la tierra firme (continente)”. Por consiguiente, puede pues afirmarse con cierto criterio sólido, basado en la traducción e interpretación de los textos más antiguos conocidos del Timaios y el Kritias (escritos en griego y latín) que la Atlántida entera era un conjunto de territorios, comarcas o divisiones (meros y choras) que comprendía, por la ubicación que ofrece Platón, parte continental del extremo occidente de Europa, fundamentalmente de la península Ibérica, y muy probablemente, parte continental del noroeste de Marruecos, más un grupo de islas o un archipiélago compuesto por varias islas, islotes, cabos y extensiones peninsulares que rodeaban al Estrecho de la Columnas de Hércules (el Atlantikou Pelagous), que se extendía sobre ambas márgenes continentales, la Ibérica y la Marroquí, y que quizás alcanzaría hasta las islas Madeiras, como punto más distante posible. En cualquier caso, Platón siempre se refiere a la Atlántida como una Nêsos (isla o Península) y no como un continente (o Epeiros), pero como gobernaba sobre partes continentales la conclusión más lógica es que la mayor parte de la Atlántida la constituiría una península, y la única península que existe delante o junto a las Columnas de Hércules, en el extremo occidental del Mediterráneo, es la península Ibérica.

Entre la península Ibérica y Marruecos (la región del Atlas) existía un archipiélago de al menos siete islas de tamaños considerables, varios istmos y grandes extensiones de cabos o penínsulas menores y numerosos islotes, repartidos todos desde el propio Estrecho de Gibraltar por todas la costa del Suroeste de Andalucía desde Tarifa hasta Huelva, y por la parte de Marruecos también existían muchas islas e islotes hasta el cabo de Spartel. La mayoría de estas islas están sumergidas desde varios miles de años antes de los tiempos de Solón y de Platón, pero aún existen restos de algunas como la “Isla de las Palomas”, “Isla de Tarifa”, “Isla perejil”, “Isla de Cádiz”, entre otras islas e islotes más pequeños. En el texto de Platón se habla de un continente o “Epeiros” que estaba situado, después de pasar las islas más cercanas a Atlantis. Estas islas solamente podrían ser las Madeiras, las Azores, Irlanda, Escocia, Inglaterra e Islandia, ya que según los códices más antiguos, estas estaban –pasando Atlantis– hacia arriba o por encima, por lo que el continente o Epeiros que se hallaba pasando estas islas, enfrente de ellas, solo podría ser Groenlandia y parte de Canadá o el Norte de EE.UU. Los griegos, desde antes de los tiempos de Solón, sabían bien a que llamaban un continente (EPEIROS), mientras que llamaban a las Islas y a las penínsulas con la misma palabra NHSOS, que usa Platón para denominar a la Atlántida; el nombre de penínsulas como el Pelopo-nesos (península o isla de Pelopos) y como Arabia Nêsos demuestran este hecho incuestionable. Jamás Platón menciona a Atlantis como un EPEIROS. Entonces, Atlantis no era un continente. En todo el Planeta Tierra jamás ha existido una NHSOS (isla o península) que fuera más grande que Libia y Asia juntas o reunidas. Porque entonces esa península sería casi tan grande o más aún que toda Europa y gran parte de Asia, y mucho más grande incluso que Groenlandia, por muy pequeñas que fueran Libia y Asia para los griegos de aquellos tiempos, si Atlantis era una NHSOS como afirma Platón y todos los autores contemporáneos y posteriores de la antigüedad, entonces no podía haber sido más grande que Libia y Asia juntas o reunidas, de lo contrario los griegos nunca la habrían llamado NHSOS sino EPEIROS, o sea, un continente.

El hecho de que Platón siempre llamara a la Atlántida con el nombre de NHSOS debe ser considerado –por si mismo– como una prueba indiscutible de que la parte que todos los autores modernos han traducido como que “Atlantis era más grande o más extensa (desde el punto de vista geográfico) que Libia y Asia juntas”, tiene que estar mal traducida o mal interpretada, y he encontrado las evidencias necesarias para sustentar que, en efecto, esta parte ha sido mal traducida o mal interpretada por los autores de los tiempos modernos. A la luz de las nuevas evidencias se puede concluir –sin temor al error– que Atlantis era una gran península situada en el extremo occidental del Mediterráneo, de un lado, o junto a las Columnas de Hércules y con una región llamada Gadeira. Es indiscutible que Platón solo se puede estar refiriendo a la península de Iberia. Solo una península podía ser tan grande o más grande que una isla. Ni los griegos ni los egipcios conocían una isla que fuera más grande que Sicilia. Entonces si los griegos o los egipcios hablan de una NHSOS que era grande, al menos tan grande como para que pudieran caber diez comarcas o distritos de grandes dimensiones (aunque solo se dan las dimensiones de una comarca, la principal), es porque se trataba de una península. Solamente una península (como Iberia, por ejemplo) podía ser tan grande como para tener diez comarcas o regiones grandes dentro de su espacio físico. Es muy importante recordar que si los griegos o los egipcios estuvieran pensando en un territorio que fuera mucho más grande que Iberia, entonces no habrían usado jamás el nombre de NHSOS, habrían llamado a Atlantis EPEIROS, pero nunca NHSOS.

Publicado el 27 de enero de 2005 Sin comentarios
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