«Lo que vimos era algo fuera de este mundo».

Crédito: ABIS Tom Sawtell/MysteryPlanet.com.ar.

Son alrededor de las 2 de la madrugada de una noche cristalina en el puente de mando del HMAS Derwent, destructor de escolta de la Armada Real Australiana, cuando el marino Andrew Roberts y otros cuatro colegas en guardia nocturna divisan un objeto cilíndrico suspendido a unos pocos cientos de metros del buque.

«Miré hacia arriba y vi un objeto plateado cilíndrico largo, de unos 20 m de largo, con una neblina a su alrededor», recordó Roberts. «Seguía al barco a no más de 500 metros de distancia. Lo pudimos ver muy claramente en el cielo nocturno. Llamé al oficial de guardia y cinco de nosotros miramos esta cosa durante al menos un minuto».

«Mientras lo veíamos, de repente aceleró instantáneamente y luego desapareció en la distancia. La aceleración fue asombrosa, instantánea. Simplemente desapareció en un abrir y cerrar de ojos», añadió en un artículo publicado por el medio local 7News.

Andrew Roberts fotografiado en 1999.

Era 1992; el destructor se dirigía de regreso a su base de operaciones de HMAS Stirling en Australia Occidental después de un despliegue en aguas asiáticas.

Roberts era un técnico de sonar a bordo en ese momento, pero luego calificaría para convertirse en miembro de una de las fuerzas especiales de élite de la Armada australiana: un buzo de despeje.

Treinta años después, está convencido de que lo que vio no fue un avión, globo o aeronave no tripulada convencional; de hecho, no se le ocurre ninguna explicación prosaica para lo que él y sus compañeros vieron. El testigo también admite que no se informó a sus superiores ni se anotó en el diario del barco, probablemente debido al estigma asociado con la notificación de tales objetos anómalos.

Avistamientos no reportados

«Estaba tan intrigado por lo que habíamos visto que bajé a la sala del radar y hablé con el centro de operaciones para saber si lo habían visto en la pantalla; no lo habían hecho», explicó. «Mirando hacia atrás ahora, desearía haberlo informado, pero aunque informar de tales cosas no fue ni desanimado ni alentado, estábamos perplejos en cuanto a qué era y dejamos que las cosas queden así, sin reportar nunca el avistamiento».

Richards contó que sus colegas conocieron otros avistamientos en buques de la Armada, incluido uno en el que una esfera gigante brillante seguía a un barco en el mar.

Otro ex marinero de la Armada, Elliott Seiffert, afirmó que él y otro marinero presenciaron luces brillantes por encima de su patrullera en el mar, probablemente en órbita, haciendo maniobras y a velocidades mucho más allá de la tecnología humana conocida.

«Creo que era tecnología no humana. Era algo de otro mundo lo que vimos», dijo Elliott.

Una vez más, el avistamiento no fue reportado.

De acuerdo a Ross Coulthart, investigador que recopiló estos casos, otros ex militares y personal en servicio de la Armada le han enviado correos electrónicos y mensajes con numerosos relatos de tales avistamientos de fenómenos aéreos no identificados (UAPs), algo desatado por recientes declaraciones que se dieron en el Parlamento australiano.

El mes pasado, el jefe de la Fuerza Aérea de Australia, el mariscal del aire Mel Hupfeld, dijo a la audiencia del Comité de Defensa y Comercio de Asuntos Exteriores de Estimaciones del Senado que no tenía planes de seguir al Departamento de Defensa de Estados Unidos investigando formalmente los UAPs.

El Mariscal del Aire insistió en que sus pilotos no habían informado de ningún avistamiento reciente de objetos inexplicables en el cielo.

Al ser interrogado por el senador Peter Whish-Wilson, confirmó que no estaba al tanto formalmente del informe de investigación del Pentágono de los Estados Unidos sobre los UAP (presentado el 25 de junio).

No hay duda sobre las credenciales y prestigio de Hupfeld —es un ex piloto de combate muy condecorado y respetado—, pero al parecer tanto él como la ministra de Relaciones Exteriores, Marise Payne, respondieron muy a la ligera cuando el senador Whish-Wilson trajo el tema ovni a colación.

«La ministra comentó que era la primera vez que había visto preguntas sobre «tal tema» en el Parlamento australiano. Ahora, teniendo en cuenta estas nuevas revelaciones del personal de la Armada, si tenían la intención de burlarse de las preguntas del senador, fue un error de juicio grave», comentó Coulthart.

«La evidencia de Andrew Roberts y muchos otros militares y ex militares sugiere que los avistamientos de fenómenos anómalos no se han estado informando como deberían al comando militar», concluyó el investigador, instando a dedicar los mismos recursos de estudio que actualmente el gobierno de EE.UU. le está otorgando a los UAPs.

Fuente: 7News Spotlight. Edición: MP.

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 1 comentario
Comentarios
Nov 20, 2021
21:46
#1 HORACIO:

Si jugamos con la imaginacion ..quizas si se pasa por mucho la velocidad del sonido se podria entrar en una nueva dimension o el tal llamado mundo paralelo...quizas en un futuro podamos viajar al pasado ., no asi a un futuro no creado todavia por nosotros...y esos que nos visitan sean de civilizaciones avanzadas que si pueden viajar a su pasado y visitar nuestro tiempo...pd: voy a tratar de fumar menos jajajaajaja

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