Una tarde, encontrándose Madame Blavatsky en El Cairo, ve materializarse, ante sus acostumbrados ojos a este tipo de fenómenos, un libro que no poseía tapas sino que eran tablillas labradas de símbolos. Como comprendía todo tipo de simbología, comenzó a notar las enseñanzas que le brindaban esas tablillas y así tuvo acceso al conocimiento más extraordinario que puede tener el ser humano.

El coronel Olcott dejó de existir el 17 de febrero de 1907, en la India. Tuvo oportunidad de leer en vanas ocasiones manuscritos que él dejó a su amigo, Mr. Jefferson Crew, y cuyo hijo, a su vez, es en la actualidad uno de mis amigos.

Obran en poder de Jefferson Crew (hijo) aquellos papeles arriba mencionados, que son una especie de Diario que comienza el día 17 de febrero de 1879, día en que el coronel Olcott pisó por primera vez tierra hindú y donde permaneció hasta el día de su muerte.

Olcott era un gran amigo de Helena Blavatsky, al punto de haber recorrido el mundo a su lado, como amigo, protector y colaborador.

He ojeado el diario de Olcott muchísimas veces y se puede decir que, durante 28 años, este señor recopiló asuntos realmente interesantes sobre Blavatsky. En el capítulo que se refiere a Las estancias de Dzyan se lee lo siguiente, tomado directamente al dictado de Madame Blavatsky:

“La palabra ‘cainismo’ significa ‘Religión-Sabiduría’, una antigua religión, de más de 85 siglos, que fue patrimonio y fuente de enseñanza de aquellos seres que habitaban el planeta bajo el nombre de ‘Iniciados’, seres venidos de las estrellas.

La raza de los hombres venidos de las estrellas, ‘Iniciados’ de orden sumo, se denominaban: CAINA o INCA, que regían en aquel momento los pasos de la Humanidad y que luego volvieron a sus refugios subterráneos para seguir rigiendo, hasta nuestros días, los vacilantes y temerosos pasos de un mundo en decadencia que es la Tierra. Los cainas habitaban junto al Rey del Mundo.

Las palabras Dzan, Djan, Dzyan, Jana o Dhyana, no son otra cosa que la forma en que los cainas o incas denominaban a su ‘Religión-Sabiduría’.

Algunos de los pasajes de Las estancias de Dzyan son los siguientes:

1. El Eterno Padre, envuelto en sus siempre invisibles vestiduras, había dormitado una vez más por Siete Eternidades.

2. El Tiempo no existía, pues yacía dormido en el Seno Infinito de la Duración.

3. La Mente Universal no existía, pues no había vehículo para contenerla.

4. No había Desdichas porque no había quien la produjese.

5. Sólo había Tinieblas.

6. No había Silencio.

7. No había Sonido.

8. El Uno es Cuatro y los Cuatro toman para sí los Tres y su unión determina el Siete.

Olcott y Madame Blavatsky.

El Libro de Dzyan contiene, entre otras cosas, la construcción de armas que funcionan por energía atómica. Quien pueda tener acceso a este libro excepcional creerá estar leyendo una novela de ciencia-ficción.

Los ocho pasajes que he mencionado nos dan la pauta de que hace ya cientos de siglos la energía atómica era utilizada y había desencadenado una catástrofe de enorme magnitud”.

Hasta aquí lo expuesto por el coronel Henry Steel Olcott en su diario particular.

El hecho de haber tenido en su poder el famoso libro fue la causa de las vicisitudes vividas por Helena Blavatsky y que paso a enumerar:

Año 1852: Madame Blavatsky se dirige a la India, allí obtiene, se desconoce por qué mediación, un ejemplar completo del Libro de Dzyan; lo lleva con ella a todos lados y jamás se desprende de él. Es en esa época cuando es más notoria su predisposición paranormal; indudablemente era poseedora por ese entonces del “Secreto de la Gran Magia”.

A partir de 1855, encontrándose en Calcuta, comienza a recibir avisos. En éstos se le dice que “si no devuelve a su verdadero dueño el Libro corre serio peligro”. Ella hace caso omiso de estas amenazas y continúa utilizando el conocimiento oculto del libro.

En 1860 cae gravemente enferma, desconociéndose el mal que la aqueja, por no poder establecer los médicos un diagnóstico clínico acertado a causa de los extraños síntomas.

Hasta 1863, con el libro y la enfermedad a cuestas, huye de un lado a otro por Europa y Asia; la persiguen.

En el año 1870, cuando regresaba desde Oriente a bordo de un barco que cruzaba el Canal de Suez, se produce una explosión demoníaca que termina con el barco y sus ocupantes; sólo una persona y un objeto se salvan milagrosamente del atentado, Madame Blavatsky y el libro Las estancias de Dzyan.

En 1871 se dirige a Londres para dar una conferencia de Prensa. Alguien en medio de esa reunión dispara contra ella; cuando se logra apresar al presunto asesino, éste atestigua que no sabía lo que hacía; su mente fue teledirigida y no pudo resistir la orden. ¿Quién poseía o conocía en esa época poderes capaces de influir en la mente humana? ¿Tal vez ondas emitidas por una sensible maquinaria que funcionara con energía atómica?

Temerosa de que le roben el “Libro” que aún obraba en su poder, decide guardarlo en la caja fuerte de un moderno hotel inglés; el manuscrito desaparece sin dejar rastro.

Madame Blavatsky no cede en su intento de continuar dando a conocer el contenido del Libro. Reaparece nuevamente en público, pero esta vez asombra a todos: ha logrado, se desconoce por qué medios, otro ejemplar de Las estancias de Dzyan, otra vez escrito en un idioma desconocido para aquella época y aún para la actual, el “senzar”; según ella, idioma intergaláctico. Decide traducir parte del texto al inglés, y así lo hace; prueba de ello son los fragmentos que el coronel Olcott escribió en su Diario.

El presentar en un idioma conocido el perseguido libro da lugar a que sus Enemigos Desconocidos comiencen una acción despiadada que sumirá a Madame Blavatsky en un deplorable estado físico y mental.

Las estancias de Dzyan, escritas en senzar y traducidas al inglés, desaparecen misteriosamente de su lado. Helena Petrovna Blavatsky deja de existir en Londres en el año 1891; antes de su muerte, muy poco tiempo antes, escribe lo que pasaré a transcribir fielmente, obtenido nuevamente del diario del coronel H.S. Olcott, y cedido gentilmente por mi amigo Jefferson Crew (hijo):

“Yo, Madame Blavatsky, que pronto habré de morir, visto que estoy injustamente condenada, manifiesto que los fenómenos que son causa de mi prematuro fin continuarán por siempre jamás. Pero, muerta o viva, imploro a mis hermanos y amigos que no los den a conocimiento público para satisfacer la curiosidad de la gente que alega pretensiones científicas.

Sobre mi lecho de muerte, en Adyar, el 5 de febrero de 1885”.

Una vez más encontramos a los Hombres de Negro en acción; en este caso, en particular a partir de 1855; consiguieron derrotar a Madame Blavatsky en 1891 y recuperar otro de los tantos libros cuyo contenido abriría las puertas de un mundo desconocido.

La conspiración contra el conocimiento oculto continúa; tal vez nunca acabe; el hombre del siglo XX perdió su capacidad de lucha por lograr la evolución perdida; aquella de la que nos habla o nos enseña a recuperarla el libro por el cual los Hombres de Negro llegan a… asesinar: Las estancias de Dzyan.

EL CONTENIDO DE LAS ESTANCIAS DE DZYAN

Entre los numerosos libros prohibidos con los que contaba Madame Blavatsky en su oculta biblioteca, se encontraba el enigmático Las estancias de Dzyan, del que recién hablábamos.

De origen desconocido y extraterrestre, su contenido era terrorífico y exquisito a la vez. Enseñaba la fuerza mágica que contenía el oro. Al hablar de los planetas aclara:

“Mercurio, como planeta astrológico, es más oculto y misterioso que el propio Venus, e idéntico al Mithra Mazdlita, el genio Deva establecido entre el Sol y la Luna, y el compañero perpetuo del Sol de la Sabiduría. Es el áureo Mercurio a quien los Hierofantes prohibían nombrar. Es el Argos que vela sobre la Tierra. Mercurio y el Sol son uno; Mercurio se halla tan cerca de la Sabiduría y de la Palabra de Dios (el Sol) que con los dos fue confundido”.

Luego habla de las Matemáticas que conocemos y de aquellas que desconocemos. Al respecto dice textualmente en Las estancias de Dzyan:

“Cuando la ciencia oficial entre por la senda de la tolerancia, los hombres llegarán a abarcar la armonía del conjunto del Universo. Esa tolerancia sólo se encuentra en su totalidad en las Matemáticas, las cuales degeneraron en simples pruebas numéricas que invariablemente siempre acusan un error, admitido también por la ciencia oficial bajo el término ‘tolerante’. Pero el significado de esta palabra es ‘exactitud’; cuando la ‘tolerancia’ en términos matemáticos sea introducida dentro de la ciencia actual, las Matemáticas, cuna no de todas las ciencias sino de toda la energía que generó el planeta, serán mejor conocidas y comprendidas por la Humanidad. El mundo invisible está unido por una inextricable red matemática con el visible. Todo el secreto de la Tolerancia Matemática se encuentra alojado en el Principio de la Razón Inversa, o sea, el producto de dos variables, creciente la una y decreciente la otra. La fórmula pitagórica nos da la pauta de la ‘no tolerancia’ en Matemáticas; el original es:

X x Y = K

fórmula en la que X e Y son las dos variables, vale decir la dúa pitagórica y el K el valor constante de la siempre incognoscible Mónada, valor que tomado como sistema ecuacional para conocer la fórmula tolerante matemática que descorre los hilos que separan lo visible de lo invisible, debería ser tomado así: X2 = K. Al eliminar Y y quedarnos con X nos da la pauta de los “agregados” que se le han hecho a las matemáticas actuales para mantener secreto y oculto aquello que la Humanidad debe conocer.

X2 = K significa “como es arriba es abajo”. Se trata de una de las leyes universales de El Kybalion, creado por Hermes.

Fabio Zerpa – Reproducido del libro “Los Verdaderos Hombres de Negro”.

6 comentarios
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 6 comentarios
Comentarios
Jul 27, 2014
1:21
#1 María Inés Bruccolleri Rennella:

Excelente artículo. Muy Interesante.!!!! gracias María Inés Bruccolleri Rennella

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Abr 23, 2015
12:28
#2 Diego:

Hola! La información sobre la localización del manuscrito Voynich es erronea. Actualmente se encuentra en la biblioteca de la Universidad de Yale en el apartado de libros extraños. Incluso se puede descargar una versión en PDF del manuscrito.

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Abr 23, 2015
14:17
#3 lucy angulo:

Me interés mucho tener el doc de voynich

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Abr 23, 2015
14:22
#4 jorge:

Buenisimo e interesante

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Abr 23, 2015
15:01
#5 José Antonio Ramirez Franco:

Excelente su investigación por favor no deje de seguir ilustrarnos con su conocimiento gracias

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Ene 4, 2018
18:36
#6 Adolfo:

Consistentemente con el libro de Fabio Zerpa, fósiles (de 600 millones de años) de pequeños seres humanos con una estatura cercana a los 30 centímetros habrían sido recientemente descubiertos en la Antártida. Fuente: http://www.mundoinsolito.es/humanos-pequenos-fosil/

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