La solución elimina a la conocida «paradoja del abuelo», bajo la cual cualquier modificación que haga el viajero del tiempo en el pasado podría alterar gravemente el futuro, al punto de borrar de la existencia al propio viajero… que entonces jamás podría haber viajado en el tiempo.

Viajes en el tiempo.

La paradoja parte del supuesto de que una persona realiza un viaje a través del tiempo y mata al padre biológico de su padre/madre biológico (abuelo del viajero), antes de que este conozca a la abuela del viajero y puedan concebir. Entonces, el padre/madre del viajero (y por extensión, ese viajero) nunca habrá sido concebido, de tal manera que no habrá podido viajar en el tiempo; al no viajar al pasado, su abuelo entonces no es asesinado, por lo que el hipotético viajero sí es concebido; entonces sí puede viajar al pasado y asesinar a su abuelo, pero no sería concebido, y así indefinidamente.

Una variante de la paradoja del abuelo es la paradoja de Hitler o la paradoja del asesinato de Hitler, un tropo bastante frecuente en la ciencia ficción, en el que el protagonista viaja en el tiempo para asesinar a Adolf Hitler antes de que este provoque la Segunda Guerra Mundial. Esto no impide necesariamente el mismo viaje en el tiempo pero dicho asesinato, al conseguir evitar la Segunda Guerra Mundial, elimina precisamente el motivo para dicho viaje y también elimina el conocimiento de la utilidad de dicho viaje. De no haber existido la Segunda Guerra Mundial, entonces no habría motivo para viajar al pasado para matar a Hitler. Además, las consecuencias de la existencia de Hitler son tan grandes y globales que, para cualquier persona nacida después de la guerra, es probable que su nacimiento haya sido influenciado de alguna manera por sus efectos, y, por lo tanto, la paradoja del abuelo se aplicaría directamente de alguna manera.

En última instancia, lo que intenta representar la paradoja del abuelo es la imposibilidad de viajar al pasado, dado que absolutamente toda acción realizada en el pasado, incluso el simple hecho de estar el viajero en un determinado sitio aún sin hacer nada más que quedarse ahí estático, alteraría el estado del mundo en el futuro y potencialmente podría suponer la imposibilidad del viajero de llegar a haber realizado el viaje en cuestión.

Ahora, Germain Tobar, un estudiante de física de la Universidad de Queensland en Australia, cree haber llegado a una solución que deja afuera las paradojas y hace viable los viajes en el tiempo.

«La dinámica clásica dice que si conoces el estado de un sistema en un tiempo determinado, esto puede contarnos la historia completa de dicho sistema», explicó. «Sin embargo, la teoría de relatividad general de Einstein predice la existencia de bucles de tiempo —donde un evento puede no ser debido a una causa anterior a él mismo—, teóricamente poniendo de cabeza el estudio de la dinámica».

Pero lo que muestran los cálculos de Tobar es que el espacio-tiempo tiene el potencial de adaptarse para evitar las paradojas.

Para usar un ejemplo que tenga que ver con la actualidad, imaginen a un viajero yendo al pasado para evitar que se propague un virus. Si la misión es exitosa, entonces el viajero no hubiera tenido la necesidad de hacer tal viaje.

El trabajo de Tobar sugiere, en cambio, que el virus aún hallaría una forma de escapar, ya sea por una ruta o método diferente, removiendo cualquier paradoja. Es decir, haga lo que haga el viajero, el virus no podría ser detenido, sería inevitable.

Explicar los cálculos para llegar a esta conclusión sería algo engorroso de comprender para el lector no especializado en matemáticas, pero podría resumirse como la influencia de procesos determinísticos (sin ninguna aleatoriedad) o un número arbitrario de regiones en la continuidad del espacio-tiempo, que demuestran cómo las curvas cerradas de tipo tiempo (CTC, predichas por Einstein) pueden encajar dentro de las reglas del libre albedrío y la física clásica.

«Las matemáticas lo verifican y los resultados son cosas que parecen de ciencia ficción», dijo el físico Fabio Costa de la Universidad de Queensland, quien supervisó la investigación. «Bajo este modelo, los viajeros del tiempo pueden hacer lo que quieran, sin que eso genere paradojas».

Fabio Costa (izquierda) y Germain Tobar (derecha).

Mientras que en el papel es algo teóricamente posible, la capacidad de doblar el espacio y el tiempo para ir al pasado por ahora es algo que se escapa a nuestra ciencia. El propio Stephen Hawking creía que era posible y que tal vez podríamos lograrlo algún día. Y si los cálculos de Tobar son correctos, entonces no pondríamos en peligro nuestra línea de tiempo o propia existencia al hacerlo, ya que todo se reajustaría para terminar igual.

«El viajero podría hacer su máximo esfuerzo para crear una paradoja, pero los eventos siempre terminarían ajustándose para evitar cualquier inconsistencia. Así lo prueba el rango de procesos matemáticos que hemos descubierto, donde el viaje en el tiempo con libre albedrío es lógicamente posible en nuestro universo», concluyó Costa.

La investigación ha sido publicada en Classical and Quantum Gravity.

Fuente: ScienceAlert. Edición: MP.

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