Al igual que en otras partes del globo, en Oriente existen varias versiones del relato del gran diluvio bíblico, de sus motivos y consecuencias.

La nación china posee varias de estas leyendas en su haber, tal es el caso de la leyenda de «la familia de Fuhi», las únicas personas sobre la faz del mundo que consiguieron sobrevivir a la catástrofe en un barco y encargados de repoblar el planeta.

Otro mito de la ancestral China cuenta como el Dios supremo encargó al dios del agua crear el diluvio para inundar la Tierra como castigo para la desobediencia humana, hasta que un héroe decidió enfrentarse a los dioses tratando de detener el incesante aumento de las aguas y la consecuente extinción.

En otra leyenda del mismo país se narra que un chico y una chica, hermanos, fueron los únicos supervivientes del diluvio y que, con ellos, salvaron una pareja de cada animal. Navegaron durante 7 días y 7 noches y fue un gallo el ave encargada de indicarles que las aguas habían menguado.

Por toda Asia prevalece la narración del diluvio. En el norte de Siberia, según la leyenda fueron 7 personas las que consiguieron salvarse. Sin embargo, en la zona central, 7 son los días y las noches en las que rugió la tormenta.

En 2016, un grupo de arqueólogos, geógrafos, geólogos y antropólogos chinos, junto a colegas norteamericanos, hallaron evidencias sólidas de la mítica Gran Inundación, o diluvio asiático, que desbordó el Río Amarillo y dio origen a la dinastía Xia, hace unos 4.000 años, y con ella al nacimiento de la civilización china. LEER NOTICIA AQUÍ.

Nama es el equivalente a Noé de la zona de Asia central, a quien Dios encargó la construcción de un gran arca que hubo de llenar con diferentes animales y en la que se resguardó junto a su mujer y sus tres hijos de la terrible tempestad. De nuevo se deja volar un cuervo y una paloma para conseguir noticias sobre el estado de las aguas.

Pudiera ser que el nivel de las aguas llegara hasta las cotas más altas del planeta, pues en el Tíbet también se narra la leyenda de una inundación que cubrió todo el país hasta que el dios Gya se compadeció y tuvo a bien drenar las aguas. Después mandó a la Tierra a unos responsables para civilizar a los hombres que sobrevivieron.

En ocasiones los supervivientes de la divina masacre son prevenidos no por algún dios sino por otra figura. Este es el caso de la narración del norte de Tailandia en la que un hermano y una hermana son advertidos por una rata a la que intentaron salvar; o la leyenda propia de Mongolia en la que un cazador salva a una serpiente blanca de ser devorada. La serpiente resultó ser la hija del rey dragón que le recompensó con el don de comprender el lenguaje de los animales, gracias a esto pudo escuchar a unos pájaros hablar de la venida de la gran inundación.

Otra versión del relato introduce un personaje más: el demonio. Los Buryat en Siberia cuentan como Dios ordenó a un hombre la construcción de una embarcación de madera y este hombre mantuvo su misión en secreto, sin contarle incluso a su propia mujer, y excusándose diciendo que sus largas jornadas en el bosque tenían como fin el cortar madera. Así que el demonio le contó la verdad sobre los asuntos de su marido a la mujer y le aconsejó no embarcar llegado el momento, indicación que ella obedeció dejando al demonio un motivo para negociar un lugar a bordo para sí mismo.

La construcción de un arca es mencionada en varios relatos de diferentes culturas.

La vecina tribu de los Sagaiye cuenta con una historia parecida. En esta versión el demonio tentó a la mujer de Noj para que descubriera qué estaba construyendo su marido en el bosque. Al descubrirlo y contárselo al tentador, éste actúa como la Penélope homérica destruyendo durante la noche lo que Noj había construido durante el día. Cuando la tormenta comenzó, la embarcación no estaba dispuesta por lo que Dios se vio obligado a mandar una «embarcación de hierro» en la que salvar a la familia humana y a varios animales.

El demonio también tiene un papel en la leyenda Rusa según la cual consiguió inadvertidamente salvarse dentro del arca convenciendo a la mujer de Noé para que emborrachara a su marido.

En este continente también existen varios mitos que ponen de manifiesto que no sólo el diluvio fue creado por los dioses sino que el motivo del mismo fue castigar a los hombres.

La tribu Singpho que habita en la India, China y Myanmar cuenta que el hombre se negó a hacer sacrificios a los dioses lo que les enfureció y desembocó en la casi extinción de la humanidad dejando a 4 supervivientes, 2 parejas, que se convirtieron en los ancestros de la nueva humanidad.

Según el mito narrado en la India central, los hombres se volvieron perversos y perezosos y Dios se arrepintió de haberlos creado mandando el gran diluvio para destruirlos.

Parecido es el relato de las islas Andaman localizadas en la Bahía de Bengala. En este archipiélago también se dice que tiempo después de su creación, el ser humano se tornó desobediente y Dios, tremendamente enfurecido, creó un diluvio que arrasó con todo. Sólo 2 parejas se salvaron por la casualidad de encontrarse navegando durante el acontecimiento.

Como se ha indicado, se calcula que existen más de 500 leyendas en el mundo que guardan en su memoria el registro del fatal evento repartidas en más de 250 culturas. James Perloff indica en su libro Tornado in a Junkyard lo siguiente:

«En el 95 % de más de 200 leyendas del diluvio, el diluvio fue universal; en el 88 %, una familia fue salvada, en el 70 %, la supervivencia fue por medio de un barco; en el 67 % también se salvó a los animales; en el 66 %, el diluvio se debió a la maldad del hombre; en el 66% los supervivientes habían sido prevenidos; en el 57%, terminaron en una montaña; en el 35 %, se enviaron aves del barco; y en el 9 %, exactamente 8 personas se salvaron».

Resulta evidente a la par que sorprendente la increíble similitud de tantos relatos alrededor del planeta obviando la impactante coincidencia de que la leyenda pueda ser encontrada en cada nación y en cada cultura llegando incluso a las poblaciones de los parajes habitados más remotos del globo.

Si varias de estas civilizaciones, según se nos dice, no tuvieron contacto entre sí ¿por qué aparece el mismo relato, una y otra vez, en el folclore y las tradiciones de cada pueblo? ¿Indicaría esto que el evento realmente tuvo lugar y fueron los supervivientes de cada zona los encargados de guardar el recuerdo del mismo en la tradición?

Pese a las sutiles diferencias entre las diferentes narraciones es fácilmente apreciable que el núcleo principal de las historias se mantiene en la mayoría de las leyendas haciendo de cada relato el mismo, aunque contado de forma diferente.

Si te interesó este artículo, también puedes consultar:

Por Sonia Gupta.

Sin comentarios
Etiquetas: , , , ,

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compartilo!

Facebook Digg Twitter StumbleUpon Pinterest Google+

Artículos Relacionados

 0 comentarios
Sin comentarios aún. ¡Sé el primero en dejar uno!
Dejar un comentario