Guardabosques de conservación de la naturaleza en el Condado de Garissa, Kenia, han descubierto las osamentas de dos raras jirafas blancas que se encontraban desaparecidas desde hace varios meses.

Las dos jirafas fotografiadas en 2017. Crédito: Hirola Conservation Program.

De acuerdo a un comunicado en la cuenta de Twitter, las carcasas pertenecen a la madre y a su cría de 7 meses —dos de solo tres jirafas blancas que viven en la Comunidad de Conservación Ishaqbini Hirola—, y aparentemente fueron masacradas hace cuatro meses. Todos los signos indican que los autores fueron cazadores furtivos.

«Este es un día muy triste para la comunidad… y Kenia entera. Somos la única comunidad en el mundo que custodia a la jirafa blanca», dijo Mohammed Ahmednoor, gerente de Northern Rangelands Trust (NRT) en el país africano.

Los cazadores no han sido identificados y sus motivos no son claros. El Servicio de Vida Silvestre de Kenia, la autoridad máxima en el tema, está actualmente investigando el caso.

Una de las jirafas blancas, un macho adulto y probablemente el último de su tipo en el mundo, aún permanece en el parque.

Las jirafas blancas no son albinas, sino que tienen una condición llamada leucismo: una particularidad genética debida a un gen recesivo, que da un color blanco al pelaje (pero los ojos, crin y pelo de la cola mantienen su color normal). Además, a diferencia del albinismo, los animales leucísticos no son más sensibles al sol que el resto. Al contrario, pueden ser incluso ligeramente más resistentes pues al tener el color blanco un albedo elevado protege más del calor.

Y aunque el leucismo puede afectar muchos animales, es extremadamente raro en jirafas. Fuera de esta familia en Kenia, solo una jirafa blanca ha sido avistada en África; fue vista por última vez en el Parque Nacional Tarangire de Tanzania, en enero de 2016, según detalla NRT Kenia.

Blancas o no, todas las jirafas reticuladas (Giraffa reticulata), como las halladas en el norte de Kenia, están consideradas una especie en peligro. Cerca de 15.780 ejemplares quedan en el mundo silvestre, de acuerdo a una estimación de la Fundación para la Conservación de la Naturaleza (GCF). Eso representa una disminución de un 56 % de las 36.000 que se existían 30 años atrás.

La principal amenaza para estos animales son la pérdida de su hábitat natural (a manos del hombre) y la caza furtiva.

Fuente: Live Science.

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 1 comentario
Comentarios
Mar 14, 2020
2:20
#1 HORACIO:

SI FUERA POR MI NO DEJO A UN SOLO CAZADOR VIVO EN ESTE PLANETA…..TODOS REVERENDOS HDP…!!!!

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