Un nuevo modelo climático, con gran cantidad de variables, ha confirmado que una guerra nuclear entre Estados Unidos y Rusia daría lugar a un invierno nuclear, como pronosticaron modelos antiguos.

La mayoría de las personas que vivieron la era nuclear han oído hablar del invierno nuclear, en el que el enfriamiento global sería el resultado de una gran guerra nuclear. Los primeros temores de tal resultado han sido reforzados por sofisticados modelos de computadora que mostraban lo que sucedería si se detonase una gran cantidad de bombas nucleares en grandes áreas urbanas. El planeta se volvería más frío debido a la gran cantidad de humo generado por los incendios provocados por las explosiones atómicas: el humo cubriría todo el planeta durante años, bloqueando el sol.

En este nuevo estudio, publicado en Journal of Geophysical Research: Atmospheres, los investigadores de la Universidad de Rutgers, el National Center for Atmospheric Research y la Universidad de Colorado analizaron una gran cantidad de variables, como el número estimado de bombas, su fuerza, dónde explotarían y la cantidad de humo que podría generar cada una de ellas.

En su análisis, decidieron observar el peor de los casos, en el que todas las armas atómicas en poder de ambos países se utilizaron en una guerra nuclear total. En tal escenario, los investigadores asumieron que todas las bombas aterrizarían en Estados Unidos o Rusia.

El nuevo modelo utilizado por los investigadores se llama Community Earth System Model-Whole Atmosphere Community Climate Model_version 4. Todos los resultados del modelo se compararon con los encontrados con el Modelo E del Instituto Goddard para Estudios Espaciales en 2007.

Ambos modelos mostraron un invierno nuclear con una caída de temperatura global de aproximadamente 11 grados centígrados.

Los investigadores informan que ambos modelos mostraron un invierno nuclear (con una caída de temperatura global de aproximadamente 9K (11 grados centígrados) como resultado de tal guerra. Ambos modelos produjeron un invierno nuclear que duró varios años. También mostraron una reducción global del 30 por ciento en la precipitación durante los primeros meses después de tal guerra.

Además, informan que también hubo diferencias en las predicciones: el modelo anterior predijo un colapso en la temporada del monzón y cambios importantes en los eventos de El Niño. Y el nuevo modelo predijo que la cobertura mundial de humo duraría más que los resultados del modelo anterior. Y aunque hubo algunas diferencias en el tiempo, ambos mostraron la progresión de la cobertura de humo comenzando en las áreas impactadas, extendiéndose sobre el hemisferio norte y, finalmente, llegando al hemisferio sur.

La humanidad podría sobrevivir

Ninguno de los dos modelos fue diseñado para proporcionar predicciones de lo que significaría una gran guerra nuclear para el destino de la humanidad; las teorías anteriores han sugerido que tal guerra resultaría en la extinción humana, junto con la mayoría de las otras especies. Sin embargo, las predicciones más recientes sugieren que podría no ser el caso. Los investigadores con este nuevo esfuerzo descubrieron, por ejemplo, que la cantidad de hollín que llegaba a la atmósfera sería mucho menor que la liberada cuando el asteroide Chicxulub golpeó el planeta, aniquilando a los dinosaurios, pero no toda la vida en el planeta.

Fuente y edición: EP.

2 comentarios
Etiquetas: , , ,

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compartilo!

Facebook Digg Twitter StumbleUpon Pinterest Google+

Artículos Relacionados

 2 comentarios
Comentarios
Ago 22, 2019
7:31
#1 Xavier Roca:

Ya tenemos la solución al calentamiento global del Planeta

Reply to this commentResponder

Ago 23, 2019
11:48
#2 xxPabloxx:

Yo tengo FE en que los jefes de gobierno principales en el mundo NOO comentan el error de CREER que ellos saldrían sin daño después de la lucha puesto que se estarían EQUIVOCANDO FATALMENTE.

Reply to this commentResponder

Dejar un comentario