La filosofía sugerida para tematizar esta cuestión es el existencialismo de Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir. Las cuestiones que se estudian son: la defensa de la libertad y la negación sartreana del destino (crítica a las esencias), la elección como momento estelar de la libertad humana (recordemos que, según Sartre, se debe elegir entre la vida auténtica y la vida inauténtica) y el autoconocimiento como factor indispensable a la hora de ejercer la libertad interna (un tema que ya aparecía en el Te met nosce del Oráculo). Todo el pensamiento de Sartre gira en torno a la libertad humana y a la no creencia en el destino:

“El hombre es ante todo un proyecto que se vive subjetivamente (…) nada existe previamente a este proyecto; nada hay en el cielo inteligible. (…) Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es, sobre él recae la responsabilidad total de su existencia.”

La elección es el concepto fundamental de la filosofía sartreana:

“En el fondo, lo que asusta de la doctrina que voy a exponer, ¿no es el hecho de que deja una posibilidad de elección al hombre?”

En efecto, todo el sistema de Matrix gira en torno a una regla, que es la que hace que el programa funcione: la elección. Quien nos lo desvela es El Arquitecto:

“Descubrí una solución según la cual el 99% de los individuos aceptaba el programa mientras pudieran elegir, aunque únicamente lo percibieran en un nivel casi inconsciente.”

La trayectoria de Neo está sembrada de elecciones: ¿pastilla roja o azul?, ¿asaltar un edificio para salvar a Morfeo o matarlo?, ¿la puerta de Trinity (el pathos) o la de la fuente (el logos)?, ¿ir a la ciudad de las máquinas o quedarse en la nave?, ¿seguir luchando contra Smith en la batalla final o rendirse? El tema de la libertad interna no es sólo una cuestión de metafísica sino también de ética. La vida auténtica es la de Neo, la inauténtica la de Cypher. Sartre defendía que los humanos están condenados a ser libres, que siempre tienen que elegir: “Si no elijo, también elijo”.

Curiosamente, el personaje del Oráculo, que representa la creencia en el destino, (al menos hasta que descubrimos que es tan sólo una buena psicóloga) no deja de insistir en el tema de la elección:

“Vas a tener que tomar una decisión. Tú eres el que decide. No podemos ver más allá de las elecciones que no entendemos. Es mi elección, yo debo tomar la mía igual que tú la tuya…”

Quienes no lo ven así son las máquinas. Para ellas, los humanos liberados creen ser libres, pero no lo son. Están siendo regulados, permitidos, tolerados, pero no por mucho tiempo…

En definitiva, el existencialismo es una filosofía de la acción. Beauvoir comenta que los seres humanos, a pesar de las miserias del mundo, siempre siguen soñando:

“Plutarco cuenta que un día Pirro hacía proyectos de conquista: ‘Primero vamos a Grecia’, decía. ‘¿Y después?’, le pregunta Cineas. ‘Pasaremos al Asia, conquistaremos Asia Menor, Arabia’. ‘¿Y después?’ ‘Iremos hasta las Indias’. ‘¿Y después de las Indias?’ ‘¡Ah!’, dice Pirro, ‘descansaré’. ‘¿Por qué no descansar entonces, inmediatamente?’, le dice Cineas. Cineas parece sabio. ¿Para qué partir si es para volver? ¿A qué comenzar si hay que detenerse? (…) Pero en tanto que permanezca viva, es en vano que Cineas me hostigue diciéndome: ‘¿Y después? ¿Para qué?’. A pesar de todo, el corazón late, la mano se tiende, nuevos proyectos nacen y me impulsan adelante. Los sabios han querido ver en ese empecinamiento el signo de la irremediable locura de los hombres: pero una perversión tan esencial, ¿puede ser aún llamada perversión? ¿Dónde encontraremos la verdad del hombre, si no es en él mismo? La reflexión no puede detener el impulso de nuestra espontaneidad.”

Esa es la sugerencia: seguir soñando, seguir luchando, reafirmar nuestras anteriores decisiones:

“Si dejo atrás de mí un acto que he llevado a cabo, al rodar el mismo en el pasado deviene cosa (…) es necesario que lo retome y lo justifique en la unidad del proyecto en el cual me hallo comprometido.”

El paralelismo con Beauvoir está situado en la tormentosa pelea final entre Neo y el agente Smith, quien encarna el papel de Cineas:

“¿Por qué, Sr. Anderson?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué lo hace?, ¿por qué?, ¿por qué se levanta?, ¿por qué sigue luchando? ¿De verdad cree que lucha por algo además que por su propia supervivencia?, ¿querría decirme qué es, si es que acaso lo sabe? ¿Es por la libertad?, ¿por la verdad?, ¿tal vez por la paz?, ¿quizá por el amor? (crítica a las esencias) Ilusiones, Sr. Anderson, desvaríos de la percepción. Concepciones temporales de un frágil intelecto humano que trata con desesperación de justificar una existencia sin sentido ni objetivo.”

Ante las insidiosas preguntas, Neo responde: “Porque lo he elegido”.

ES LA PREGUNTA LA QUE NOS IMPULSA

Ahora bien, se debe señalar que la trilogía Matrix puede ser tematizada desde otros filósofos. En esta línea, Slavoj Zizek, uno de los autores del libro The Matrix and Philosophy señala que The Matrix es un test filosófico como las manchas de tinta de Rorscharch. Los filósofos ven su filosofía preferida en ella: existencialismo, marxismo, feminismo, budismo, nihilismo, postmodernismo, etc. Di cuál es tu “ismo” filosófico y podrás encontrarlo en la película. Pero no nos engañemos, la trilogía sí que pone sobre la mesa unos problemas filosóficos determinados; otra cosa son los autores desde los que se vayan a estudiar. En este artículo se propone un enfoque, pero se pueden adoptar otros.

De izquierda a derecha: Platón, René Descartes, Jean Baudrillard, Simone de Beauvoir, Hilary Putnam, Jean-Paul Sartre.

De izquierda a derecha: Platón, René Descartes, Jean Baudrillard, Simone de Beauvoir, Hilary Putnam, Jean-Paul Sartre.

Por orden de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha: Platón, René Descartes, Jean Baudrillard, Simone de Beauvoir, Hilary Putnam, Jean Paul Sartre.

La filosofía nos ayuda a tener la mente más abierta, a cuestionarnos aquello que todos daban por sabido, a ser críticos con nuestro entorno. Como ya decía Trinity, es la pregunta la que nos impulsa. Pero no viene a nosotros sin esfuerzo, es necesario querer conocerla, querer caer por la madriguera de conejos, querer aprender a pensar con más claridad. Y, a veces, también hace falta un guía, que, como Morfeo, nos introduzca en el complejo mundo que vamos a conocer, enseñándonos sus reglas, su historia y sus peligros. Ese es el principal objetivo, abrir un camino para poder entrar en esa otra realidad, la que se contempla cuando se ha comprendido una cuestión filosófica.

6 comentarios
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 6 comentarios
Comentarios
Ene 21, 2015
18:34
#1 Gabi:

Estupendo artículo! Me encanta! Un gran trabajo!

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Ene 23, 2015
0:48
#2 HORACIO:

muy…muy bien desmenuzado por asi decir la trama de la pelicula y el sorprendente paralelismo con nuestra vida actual….bien podria ser una luz de una realidad oculta..excelentemente desifrada esta trama de la pelicula y da para mucho pensar..saludos

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Nov 2, 2015
20:21
#3 armando:

Excelente y muy completo articulo, también para reflexionar acerca de la ciencia y la realidad. muchas gracias por este tipo de investigaciones y publicaciones.

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Ago 4, 2016
14:58
#4 Miguel Pereira:

Me gusta el articulo, Excelente. me dio nuevas perspectivas de la trilogia; creo que las vere nuevamente GRACIAS!!!!!!!!!!!!!!!

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Mar 29, 2019
21:07
#5 Ernesto Jesus:

Matrix es Gosh in the shell.

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Mar 30, 2019
7:55
#6 Nuria Sanchez:

Me ha gustado el artículo. Película filosófica. Creo que Platón aguanta Matrix. Aún bebemos de los griegos.

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