Según varios expertos, científicos y futurólogos, ya tendríamos que haber aterrizado en Plutón y los robots deberían estar haciendo las tareas del hogar. Ah, y todos estaríamos viviendo hasta los 150 años.

El futuro del transporte imaginado en 1958.

La historia está llena de predicciones y proyecciones. Muchas de estas se dan con suprema confianza, antes de que se desvanezcan convenientemente en la insignificancia a medida que se alejan de la meta. Pero a medida que avanzamos hacia la tercera década del siglo XX, es hora de preguntar: ¿dónde pensamos que estaríamos en 2020?

La revolución de los robots y la I.A. se atrasó

La posibilidad de que los robots vengan por nuestros empleos ha sido una preocupación permanente de todas las generaciones de la posguerra, y para 2020 estábamos destinados a ser prácticamente redundantes en muchas áreas.

«Los futuristas y los expertos en tecnología dicen que los robots y la inteligencia artificial de diversos tipos se convertirán en una parte aceptada de la vida diaria para el año 2020 y se harán cargo casi por completo del trabajo físico», señaló la Universidad de Elon en 2006.

El futurólogo británico Ian Pearson fue aún más lejos . «La conciencia es solo otro sentido, efectivamente, y eso es lo que estamos tratando de diseñar en una computadora», dijo al periódico Observer del Reino Unido en 2005. «Mi conclusión es que es posible hacer una computadora consciente con niveles de inteligencia sobrehumanos antes de 2020».

«Definitivamente tendría emociones. Si estoy en un avión, quiero que la computadora esté más aterrorizada de estrellarse que yo, así que hace todo lo posible para mantenerse en el aire», agregó.

Pues ya estamos en 2020 y nuestros aviones aún no son más emocionales que nosotros.

«No ha progresado tan rápido como pensaba», le dije Pearson a CNN este mes. «La inteligencia artificial se estaba desarrollando muy rápidamente a principios de siglo, por lo que teníamos predicciones de que para 2015 tendríamos máquinas conscientes que serían más inteligentes que las personas».

«Hubo una gran recesión y eso retrasó un poco las cosas. Yo estimaría que la IA probablemente ha progresado un 35 o 40 % más lento de lo que esperábamos», señaló.

Pero aunque Pearson admite que ha habido menos redundancias forzadas por robots de lo que había previsto, señala que colegas informatizados se han infiltrado en algunos lugares de trabajo. «Puedes ingresar a algunas fábricas de automóviles y no verás a ninguna persona», dijo.

Los robots todavía están llegando. MIT Technology Review ha intentado rastrear todos los informes sobre el efecto de la automatización en la fuerza laboral. Hay muchos de ellos, y sugieren cualquier cosa, desde un desplazamiento moderado de empleos hasta una automatización total de la fuerza laboral, con diversos grados de alarma.

En 2018, el Foro Económico Mundial publicó un informe en donde estima que para el año 2025 se habrán perdido unos 75 millones de empleos a manos de las más eficientes y productivas máquinas.

Asimismo, el científico y multimillonario Elon Musk cree que este tipo de automatización de los trabajos está más cerca de lo que creemos, e incluso ha propuesto crear una renta básica universal para solventar esto socialmente, dejando que la gente utilice su tiempo libre para hacer cosas «más complejas e interesantes», mientras los robots y su inteligencia artificial se encargan de la tediosa producción.

Los nanobots no nos alimentan

Los humanos seguimos aquí, y todavía no hemos renunciado a nuestras pausas para el almuerzo.

Y es que el prominente futurista Ray Kurzweil había predicho que el consumo de alimentos se reduciría en 2020. «Miles de millones de pequeños nanobots en el tracto digestivo y el torrente sanguíneo podrán extraer de forma inteligente los nutrientes precisos que necesitamos», escribió en su libro de 2004 Viaje fantástico: Vive lo suficiente para vivir para siempre. Kurzweil proyectó que estos bots cargados de nutrientes podrían «enviar el resto de los alimentos que comemos en su camino a la eliminación».

Pequeños robots no reemplazaron las comidas, pero algunas predicciones mucho más especulativas sobre lo que comemos bien podrían estar cumpliéndose. Por ejemplo, el vegetarianismo y el veganismo están en pleno auge, y muchos científicos también advierten que debemos comer inmediatamente menos carne y cambiar la forma en que manejamos la tierra para detener la crisis climática.

Esto último había sido predicho en forma de temor y en una época tan lejana como 1913, cuando la desaparecida Asociación Estadounidense de Empacadores de Carne vaticinaba un futuro sombrío en el siglo XXI, ya que los estadounidenses «renunciarían a la carne y comenzarían a vivir de arroz y verduras».

Computadoras  invisibles en nuestros cuerpos

Kurzweil también predijo que las computadoras serían «en gran medida invisibles» e «incrustadas en todas partes: en paredes, mesas, sillas, escritorios, ropa, joyas y cuerpos», para 2020.

Google Glass.

Era uno del grupo de futuristas que predecía que las gafas inteligentes o las lentes de contacto reemplazarían nuestros teléfonos. Y aunque hay que reconocer que Google lo intentó, lo cierto es que no logró resonar con el público.

Votando desde casa

Peter Schwartz y Peter Leyden, escribiendo en Wired en 1997, predijeron que la votación electrónica en las elecciones desde casa sería una realidad ahora.

En 2000, Eric Haseltine escribió en la revista Discover que las firmas escritas serían «consideradas pintorescas» para 2020, reemplazadas por identificaciones biométricas, incluidos iris, huellas digitales y sistemas de reconocimiento de voz. Los teléfonos inteligentes ahora usan los tres tipos de esta tecnología.

Joseph D’Agnese predijo en la misma revista que no podríamos abordar un avión o acceder a nuestras casas sin láseres que midan nuestros iris. Y Marvin Minsky, fundador del Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT, estimó que las personas recurrirían al mercado negro para la manipulación genética, extendiendo sus vidas e incluso «desarrollando características en su cerebro» ilegalmente.

Vacaciones fuera de la Tierra

Dicen que el pasado es un país extranjero. Bueno, si eso es cierto, entonces el futuro es otro planeta. Con hoteles en él.

Las vacaciones en el espacio han sido una predicción por décadas. Tras la puesta de hombres en el espacio en los 1960s y 70s, la gente comenzó a hablar sobre la posibilidad de crear una industria que llevara turistas a destinos tales como la Luna y Marte.

A finales de los 2000s, se dio un renacimiento de esta idea, con una gran cantidad empresas e individuos expresando su deseo de convertir a los recientemente pasados años 2010s en la década del turismo espacial.

«Para 2020 habrás visto a ciudadanos privados circunnavegar la Luna», dijo Eric Anderson de Space Adventures al sitio web Space.com en 2009. Elon Musk incluso fue más allá al decir en el mismo portal que «para 2020 habrá planes serios de llevar gente a Marte».

Pero el turismo espacial demostró estar algo más lejos de lo que se pensaba. Solo siete personas pagaron para ir al espacio durante la primera década del siglo XXI, y los vuelos turísticos orbitales se detuvieron en 2009.

Los retrasos significan que cientos de personas que se inscribieron en viajes espaciales se han quedado esperando. «En aquel entonces siempre era “el próximo año, el próximo año”», dijo el periodista de aventuras Jim Clash, quien compró un boleto de 200.000 dólares en un vuelo de Virgin Galactic en 2010. «Pensé que para 2020 estaríamos ejecutando esto como un operación regular».

Pero no está decepcionado por la demora. «Toma un tiempo, y estoy dispuesto a esperar. El espacio es difícil y quieres hacerlo bien antes de comenzar a llevar gente», agregó.

Sin embargo, la década de 2010 no fue una década perdida para viajes espaciales comerciales. Los últimos 10 años han visto a varias compañías avanzar hacia el despegue, y SpaceX reveló en 2018 que el multimillonario japonés Yusaku Maezawa será su primer turista espacial, con un viaje alrededor de la Luna reservado para 2023. Más allá de eso, Musk todavía tiene la vista fija en Marte.

Monos choferes

Cuanto más retrocedas, más extravagantes serán las predicciones para 2020.

En 1964, la Corporación RAND realizó un informe de pronóstico a largo plazo, formulando preguntas a 82 expertos en diversos campos para elaborar una serie de predicciones para nuestros tiempos.

Si hubieran estado en lo cierto, ya nos estaríamos comunicando con extraterrestres y viajando en el tiempo. Nuestras vidas se extenderían por medio siglo y Marte sería una vieja noticia. Habríamos aterrizado allí a mediados de la década de 1980, y Venus y las lunas de Júpiter habrían sido conquistadas a principios del siglo XX. Incluso habríamos volado a Plutón, que, en aquel entonces, todavía era un planeta antes de ser degradado en 2006.

«Se habrán generado formas primitivas de vida artificial en el laboratorio», continúa el informe. «Se habrá desarrollado un lenguaje universal … (y) en la Luna, la minería y la fabricación de materiales propulsores estarán en progreso».

No obstante, uno de los reclamos más sorprendentes en el informe RAND fue que para 2020 habríamos criado animales, incluidos simios, para llevar a cabo las tareas diarias en el hogar.

Las predicciones, dijo el estudio, reflejaban «opiniones explícitas, razonadas y conscientes de sí mismas» que «deberían disminuir la posibilidad de sorpresa y proporcionar una base más sólida para la toma de decisiones a largo plazo».

Las afirmaciones ciertamente se tomaron en serio. Tres años después, el químico ganador del Premio Nobel Glenn T. Seaborg comentó sus hallazgos en un discurso ante el Club Nacional Demócrata de Mujeres en Washington, DC.

«Durante el siglo XXI, las casas que no tienen un robot en el armario de las escobas podrían tener un mono vivo para hacer las tareas de limpieza y jardinería», dijo. «Además, el uso de simios bien entrenados como chóferes familiares podría disminuir la cantidad de accidentes automovilísticos».

Futuro incierto

Este nuevo año no se parecerá mucho a lo que pensábamos, pero el rápido crecimiento de Internet y varias tecnologías significan que los científicos de la década de 1960 tampoco lo reconocerían.

Eso, a su vez, ha generado nuevas preocupaciones que incluso muchos futuristas no vieron venir, y el futuro es igual de turbio.

Entonces, mientras fijamos nuestra vista en la década de 2030, recuerda tomar cualquier predicción con cuidado.

Fuente: CNN.

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 1 comentario
Comentarios
Ene 2, 2020
4:25
#1 HORACIO:

A MI PARECER CON TODOS LOS ADELANTOS TECNOLOGICOS DE ESTOS ULTIMOS AÑOS…EL HUMANO DE HOY ESTA MAS ESTUPIDO QUE NUNCA….QUIZAS SE LO DEBEMOS A LA TV MEDIOCRE QUE LLEGA A LAS MASAS Y LOS TRANFORMAN MAS IDIOTAS DE LO QUE ERAN…..HOY TODOS VIVEN DENTRO DE UN CELULAR….QUIZAS ES UN PLAN DE UN GRUPO DE LOS ILUMINATIS QUE QUIEREN UNA FUTURA GENERACION DE NABOIDES PARA MANEJAR A ESTOS COMO MARIONETAS…Y LO TRISTE ES QUE LO VAN A CONSEGUIR…MIENTRAS EL PLANETA SE CAE A PEDAZOS Y NO SOPORTA LOS CAMBIOS CLIMATICOS …..LOS NABOS ESTAN COMUNICADOS HABLANDO FRIVOLIDADES …..Y JUGANDO AL POKEMON PARA TAPAR SUS DEPRESIONES .Saludos

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