Los científicos usaron datos de la sonda Proba 2 —Proyecto de Autonomía a Bordo 2— para ensamblar imágenes de las regiones polares del Sol y crear una vista artificial del polo norte del astro.

«Aunque los polos no se pueden ver directamente, cuando la nave observa la atmósfera solar, recopila datos de todo lo que aparece en su línea de visión, incluida la atmósfera que se extiende a lo largo del disco solar. A partir de estos datos, los científicos pueden inferir la apariencia de las regiones polares», explica el comunicado de la Agencia Espacial Europea (ESA).

Según los científicos, este tipo de vistas contribuyen enormemente a desvelar los secretos de los polos, como la forma en que las ondas se propagan por nuestra estrella o en que se originan fenómenos como los agujeros y las eyecciones coronales que afectan a la meteorología espacial alrededor de la Tierra.

Sin embargo, para arrojar luz sobre estos misterios hace falta recolectar más datos. Se espera que la sonda Solar Orbiter de la ESA cubra este vacío cuando se lance en 2020. La misión estudiará el Sol con todo detalle desde latitudes lo bastante altas como para explorar las regiones polares.

Edición: Sputnik.

Sin comentarios

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compartilo!

Facebook Digg Twitter StumbleUpon Delicious Google+
 0 comentarios
Sin comentarios aún. ¡Sé el primero en dejar uno!
Dejar un comentario