Fuera de sus ojos frontales, los lemúridos descritos por los “videntes” de Kolosimo tienen también un tercer ojo… ¡en la nuca! Este “les consiente dominar también el paisaje que tienen en la espalda”. Carecen por completo de pelos, y su cabeza recuerda la mitad superior de un tomate rebanado.

Hasta aquí la historia podría resultar aceptable como una posibilidad de evolución de alguna clase de reptiles que hubiese elegido soluciones funcionales “homólogas” con las humanas (homólogas: se dice de cosas o seres de naturaleza distinta que adoptan formas iguales. Por ejemplo el Ictosaurio y el Delfín tienen forma casi idéntica, viven en el mismo medio y se alimentan de lo mismo. Pero no tienen ningún parentezco: uno era un saurio y el otro un mamífero). Hay algunos cráneos fósiles de dinosaurios muy primitivos, encontrados en China, que parecieran presentar algo como la órbita de un tercer ojo situado en la nuca.

Pero, en seguida, los brujos agregan algo que la ciencia debe rechazar como un absurdo completo: que los tales lemúridos evolucionaron hasta convertirse en el grupo étnico conocido como los “Australoides”. Por raros y feos que nos parezcan los australoides, todas las evidencias biológicas y bioquímicas señalan categóricamente que son auténticos seres humanos pertenecientes a la especie Homo Sapiens, y no a una especie de reptil evolucionado.

Respecto de Gondwana, el otro gran continente perdido, hay opiniones encontradas entre los que aceptan que alguna vez haya existido. Como vimos, el geólogo Alfred Wegener llama Gondwana a la parte Sur que resultó del partirse en dos el supercontinente Pangea. Kolosimo, por su parte, se pregunta si Gondwana no será una parte de la Lemuria, que no se hundió si no mucho tiempo después. Para Robert Charroux (“Historia desconocida de los Hombres”) se trataría de la contrapartida de la Hiperbóreas, situada en el hemisferio Sur, diametralmente opuesta a la Isla Maravillosa.

No obstante, esta posibilidad no parece real si aceptamos el testimonio dado por navegantes fenicios, griegos y babilonios que cita Plinio, los cuales habríanse aproximado a Hiperbóreas lo suficiente como para apreciar la belleza sublime del país. De ser esto verdad, querría decir que Gondwana habría existido en el Pacífico Sur hace menos de 12 mil años. Y eso no es posible.

Fuera del cataclismo que, con bastantes fundamentos, se atribuye al hundimiento de la Atlántida, ocurrido hace algo más de once mil años, la Humanidad no tiene recuerdos de nada tan formidable que pudiera haber ocasionado el hundimiento de un continente entero.

A Gondwana sólo se le menciona de pasada. No hay leyendas ni “versiones mágicas” acerca de los Gondwanenses a nuestro alcance. Da la impresión de que se le considera como un continente que hizo de puente entre la Lemuria y la espléndida Tierra de Mu.

Mu y Después de Mu

“La Tierra Madre” llamaban a Mu los antiguos sabios de la India, según el relato del célebre arqueólogo y antropólogo aficionado James Churchward, quien mientras se desempeñaba como coronel del ejército británico en la India, logró establecer contacto con sabios maestros de un convento-seminario budista.

Este coronel tuvo, gracias a su capacidad de trabar amistad con los sabios indios, acceso a una biblioteca de tablillas de cerámica, tan secreta que durante muchos siglos, al decir del abad, ni siquiera los más altos sacerdotes habían tenido derecho a desenvolver las tablillas y contemplar los signos y dibujos que las cubrían.

Cuenta Churchward que los sacerdotes le explicaron que las tablillas habían sido escritas por los Naacal, seres de gran poder pero bondadosos, llegados en la remota antigüedad para traerles la sabiduría de Mu.

Al cabo de muchos meses de ruegos, con un pretexto u otro, el coronel logró que el viejo sacerdote accediera a abrir el cofre y desenvolver las tablillas que se guardaban cuidadosamente protegidas en envoltorios de paño. Ambos cayeron de inmediato en la fascinación de los textos cuyos caracteres al principio les resultaron incomprensibles.

Sin embargo, el coronel estaba familiarizado con varios alfabetos primitivos y asimismo el sacerdote poseía conocimientos sobre la escritura arcaica de los habitantes de la India anteriores a la llegada de los arios.

Así, refiere James Chuchward que finalmente entre ambos lograron traducir los textos. En ellos, dice, se refería la historia de la Tierra hasta la aparición del Hombre. Pero el relato estaba inconcluso. Faltaba un número de tablillas. El inglés dedicó el resto de su vida e invirtió su fortuna integra en recorrer el mundo a la siga de rastros de las historias mencionadas en las tablillas. Al parecer, en el Tíbet pudo leer algunas de las tablillas que faltaban.

Según este hombre la lengua de Mu y la escritura de Mu son la fuente de los idiomas y las escrituras del mundo civilizado. Es decir, la civilización de Mu habría sido la madre de la civilización humana.

Por desgracia este investigador, abnegado y profundamente honesto en sus convicciones, no logró aportar pruebas concluyentes de sus hipótesis, y las tablillas de la India desaparecieron al igual que las de Lhasa en el Tíbet, como si voluntades misteriosas las hubieran escamoteado a la ciencia moderna. Esto ocurrió en la segunda mitad del siglo 19.

3 comentarios
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 3 comentarios
Comentarios
Abr 2, 2014
9:13
#1 lucy:

Muy bueno las cronicas con una muy buena investigacion espero sigan desentranando los misterios de la historia real de la tierra

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Abr 2, 2014
9:30
#2 Braulio:

Hay una profesora norteamericana que tiene un tercer ojo en la cabeza poco más arriba de la nuca.Si mal no recuerdo vi esto quizás en CNN o en un documental de un canal norteamericano de la televisión por cable hace más de diez años.Recuerdo que la noticia tenía una nota graciosa, y es que los alumnos no se escapaban a su vigilancia mientras estaba de espalda ante el pizarrón.

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Feb 17, 2017
8:27
#3 Mario Liebsch Tapia:

Abrir las mentes cerradas es la idea para hacer un Hombre sabio, fuera de toda amarra mental creada por un sistema que, como muchos, han desaparecido en los tiempos remotos, MysteryPlanet cumple con su eficacia de investigacion……!

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