Atlantis, según Platón y por boca de Kritias, no era un continente. Era una Isla-Península que estaba junto a las Columnas de Hércules (Gibraltar) También según Platón, una punta o extremidad de la "Nesos" o ¿Isla-Península? de Atlantis pertenecía a Gadeiros, el hermano gemelo de Atlas. Platón explica que el nombre de este rey, es decir, Gadeiros, dio origen al nombre de la región de Gadeira o Gades. Aproximadamente la actual región de Cádiz. Esta región, según Platón, era conocida en su tiempo, es decir, en la época de Platón o de Solón, como Gadeirikê. Esta palabra griega se traduce como "Región de Gadeiri o de Gadeira". La única Gadeira que existió en la antigüedad, cerca de las Columnas de Hércules (Gibraltar), del Atlas (Marruecos) y de Elasippo (Olisippo, Lisboa) se corresponde aproximadamente con la actual Provincia de Cádiz.

En efecto, Platón por boca de Kritias, advierte de que Solón tradujo los nombres de los reyes atlantes al griego – según sus significados– porque los egipcios también lo habían hecho anteriormente. Todos los nombres tienen su significado a través del griego: Atlas "el que Soporta", Amfêrês "el que Ocupa Ambos Lados", Euaimon "el Conocedor o el Experto", Mneseo "el Memorable, el Recordado", Autochthon "el Autóctono, el nacido en su misma tierra", Elasippon "el Jinete, el Conductor de Caballos", Mêstor "el Consejero Prudente", Azaes "el Seco, o el Árido y Caliente" y Diáprepes "el Distinguido, el Magnífico".

Todos los que han pretendido ubicar la existencia de Atlantis en cualquier otro punto del Mundo que no sea en las cercanías del actual Estrecho de Gibraltar, han tenido que verse obligados a forzar las traducciones de los textos modernos para que pudieran adaptarse a sus hipótesis preconcebidas. Ninguna de ellas se sostiene. De hecho, todas se basan en los típicos argumentos: "tal vez Platón lo que quiso decir fue..." o "y si en vez de tal, fue realmente cual..." o esa otra argumentación basada en los posibles defectos de ortografía de Platón o de sus copistas, quienes confundirían unas palabras por otras.

Aunque estos argumentos, en algunos casos concretos, podrían ser ciertos, no pueden constituirse, bajo ningún concepto, en el motor impulsor y guía de cualquier investigación que necesite de recurrir a la traducción de los textos antiguos originales. Evidentemente no sería esta la actitud más científica.

La precisión de Platón a la hora de ubicar la "Isla Atlantis", junto a las "Columnas de Hércules" (Estrecho de Gibraltar) y la "región de Gades" (Cádiz) es tan impresionantemente exacta que todos los que han intentado situarla en otros lugares del Mundo, no les ha quedado mas remedio que inventarse que las "Columnas de Hércules" nunca estuvieron donde siempre han estado o que pudieron existir otras. Cuando lo cierto es que el 99,9 de las citas antiguas sobre las "Estelas de Herakles" o "Columnas de Hércules" las sitúan en el "Estrecho" que separaba al gran "Mar Exterior" u "Océano Atlántico" del "Mar Interior" o "Mare Nostrum", el actual "Mediterráneo".

Vista de satélite del Estrecho de Gibraltar.

Quienes han intentado establecer este absurdo de querer reubicar a las "Columnas de Hércules" en otros puntos del Mediterráneo, lo han hecho para poder defender a su vez absurdas hipótesis sobre la Atlántida en otros lugares fuera del entorno del "Estrecho de Gibraltar".

En ocasiones se ha intentado colocar a la "Isla Atlantis" hasta en lugares tan remotos y distantes del área atlántica y mediterránea, como por ejemplo, "Indonesia". Todos estos autores parecen haber olvidado también (de manera muy conveniente) que no sólo habría que cambiar la posición histórica de las "Columnas de Hércules" en el "Estrecho de Gibraltar", sino también la posición geográfica de "Gades" o "Cádiz", "Elasippo u Olissipo" (nombre de la antigua Lisboa) y "Meneszeus o Menestheus" (antiguo nombre del actual Puerto de Santa María, Cádiz); regiones o comarcas atlantes correspondientes a los reyes "Gadiro", "Elasippo" y "Mnêseas", hermanos de "Atlas", el primer y principal rey de la "Isla-Península de Atlantis".

Son cuatro ya los topónimos y puntos geográficos que he detectado en el relato de Platón y que coinciden con lugares citados por otros autores griegos y romanos en un área que abarca desde el estrecho de Gibraltar o "Columnas de Hércules" hasta Portugal. De ninguna manera esto puede deberse a una simple y mera casualidad. No existe ningún lugar en la tierra donde se hayan registado estos mismos nombres relacionados entre si, y en un área relativamente cercana.

Estos cuatros nombres atlantes: "Atlas" (Monte Atlas), "Gadiro" (Gadir, Gades), "Mnêséus" (Meneszeus), "Elasippus" (Olisippus), referidos por Platón, son coincidentes con topónimos que se conservaban aún en los tiempos de la conquista romana de Iberia, y en un área que abarca desde el actual "Estrecho de Gibraltar" hasta "Lisboa".

¡¡Seamos sensatos!! ¿Y todavía hay quien pretende buscar, no ya la Atlántida en el medio del Océano Atlántico o en el medio del Mediterráneo sino hasta en Indonesia? ¡¡Increíble, pero tristemente cierto!!.

La ubicación de la "Isla-Península de Atlantis" entre "Iberia y África", junto al "Estrecho de Gibraltar", delante mismo, en el "vestíbulo del Golfo Atlántico" y cerca de las regiones del "Atlas", "Cádiz", "Menestheo" y "Olissipo", nunca ha sido una tesis o una hipótesis, simplemente ha sido la única ubicación referida por Platón, y sinceramente, intentar sostener otra ubicación significaría, sencillamente, ignorar y despreciar por completo el texto de Platón y las fuentes antiguas, además de verse uno obligado a la manipulación y al empleo del argumento de la fuerza en vez de acudir a la fuerza del argumento.

No olvidemos que es a Platón, precisamente, a quien debemos que hoy discutamos sobre la Atlántida, por lo que deberíamos tener en cuenta primero sus afirmaciones, antes que las de cualquier "iluminado" o investigador moderno que se pasa por el "forro de sus calzones" las apreciaciones y los datos que Platón aporta. Es obvio que no existe nadie hoy en día con más conocimientos sobre la Atlántida que los que tuvo en su momento el genial filósofo atheniense.

Intentar defender otras ubicaciones de la "Isla-Península Atlantis" (o de Atlas) que no sea la que claramente refiere Platón, en las cercanías de "Gibraltar y Cádiz" significaría, sin duda alguna, violar las más elementales reglas del método científico.

Quien no sea capaz de comprobar científicamente la existencia histórica de Atlantis, según los datos que aporta Platón y sin manipulaciones, al menos que tenga la decencia de no inventarse otras "Atlántidas" inexistentes a costa de hacer quedar a Platón como un viejo desmemoriado o como un mentiroso.

Espero que el rigor científico finalmente domine en las mentes inteligentes y racionales de todos aquellos que estudiamos estos hechos, que analicemos todos con profundidad los datos aquí aportados, y después saquemos nuestras propias conclusiones.

Al menos he dispuesto para todos las fuentes originales en las que baso mis estudios para que cualquiera pueda someter a comprobación mis conclusiones; algo que por ética y principio deberían haber hecho todos los que han intentado e intentan reconstruir estos hechos del pasado.

En resumen

No existe en el relato de Platón original –tanto en griego como en su traducción al latín realizada por su discípulo Chalcidio, y posteriormente por Ficino– absolutamente nada que permita inferir, ni tan siquiera como una posibilidad remota, que la "Isla-Península Atlantis" ("Nêsos Atlantis" en griego, "Insula Atlantida" en latín) pudiera estar en otro lugar del Mundo que no fuera justo, al lado mismo, de las "Columnas de Hercules" (Gibraltar) y de las "regiones del Atlas", "Gades" (Cádiz), "Menestheo" (¿Puerto de Santa María?) y "Olissipo" (Lisboa). En el "vestíbulo del Golfo Atlántico" (Golfo de Cádiz) que se abre frente a las "Columnas de Hércules".

Cualquier otra afirmación u hipótesis sobre la ubicación de "Atlantis" en otro punto cualquiera de la tierra no se sostiene en lo mas mínimo, según las fuentes originales.

En cuanto a la actividad sísmica submarina, también existen pruebas más que suficientes de una actividad bastante fuerte bajo las aguas de Cádiz, Cabo de San Vicente y Gibraltar, es decir, la región del Piélago de Atlantis que describe Platón, por lo que no habría tampoco ninguna necesidad de intentar buscar otra región sísmica del Mundo para intentar ubicar a la Atlántida.

Las más recientes investigaciones geológicas y oceanográficas realizadas por científicos españoles a bordo del buque Hespérides, están dando muestras, según el Dr.Victor Díaz del Río de la Facultad de Ciencias del Mar del Instituto Geominero de España, de una altísima actividad sísmica submarina, "caracterizada por frecuentes terremotos con epicentros en la zona marina y sus correspondientes tsunamis que alcanzan dimensiones diversas", en esta misma área que he descrito y que identifico como el "Piélago de Atlantis".

Se han hallado hasta chimeneas volcánicas en las profundidades marinas frente a Cádiz. Otro destacado investigador el Dr. Luis Somoza Losada (Geología Marina, IGME) Ha dirigido un proyecto de investigación científica: la "Campaña oceanográfica TASYO 2000". Buque de Investigación Oceanográfica "Hespérides". Algunos de los resultados de estas investigaciones han permitido afirmar lo siguiente, referente al área cercana al Golfo de Cádiz:

"...En cuanto, la estructura profunda, se han detectado la existencia de grandes cabalgamientos corticales sobre la corteza oceánica con expresión morfológica en el fondo marino, lo que indica la actividad sísmica del área, relacionada con grandes fenómenos de tsunamis...".

Sobre la gran intensidad potencial de actividades sísmicas de origen submarino en esta área que identifico como el "Piélago de Atlantis", donde se encontraba la isla del mismo nombre y que desapareción debido a fuertes seísmos e inundaciones, según Platón, bastaría con recordar el seismo de origen marino que casi acabó con Lisboa en el S. XVIII. En particular, en la zona del Estrecho de Gibraltar, se han registrado leyendas sobre tierras sumergidas desde la época medieval. Al respecto, Enrique Gozalbes Cravioto en un interesante trabajo sobre leyendas antiguas y medievales del Estrecho nos dice –refiriéndose a la supervivencia de la desaparición de la Isla Atlantis frente a Gibraltar hasta los autores árabes – lo siguiente:

"...Es curiosa la continuidad, más o menos alterada, de esta tradición acerca de ciudades sumergidas y de la formación de escollos en la zona del Estrecho. {...} En la actualidad la mayor parte de los investigadores rechazan que el mito se fundamentara en una realidad histórica; no obstante una cierta tradición del mito se mantenía en las creencias de los habitantes del Estrecho y de Tarifa en particular...".

Sinceramente, como ya dije en otro momento, cada vez me resulta más difícil comprender cómo es posible que se hayan escrito tantos miles de libros y tantas, tantísimas, teorías sobre la ubicación de la Isla Atlantis por casi todos los rincones de la Tierra, con lo clarísima que siempre estuvo la referencia a su ubicación frente al actual Estrecho de Gibraltar.

Creo, como ya he apuntado igualmente en otras ocasiones, que la culpa de todo este embrollo ha sido motivada por el hecho de no recurrir nunca a las verdaderas fuentes primarias, es decir, a los textos más antiguos conocidos en sus versiones greco-latinas. En fin, por la falta de rigor en cuanto a la precisión y verificación de datos de manera directa. La mayoría de los investigadores que ha estudiado la "Atlántida", ya sean esoteristas, maestros iluminados, espíritus o fantasmas (sin sentido peyorativo alguno), y hasta científicos, han preferido regirse por las traducciones existentes de los diálogos de Platón a lenguas modernas posteriores a los siglos XVIII y XIX, presuponiéndolas siempre como correctas, cuando estas eran erróneas e imprecisas en aspectos muy fundamentales.

Se puede, si se quiere, por mero capricho, por ganas de molestar, por afán de protagonismo o simplemente por simple competitividad y comercio, insistir en poner la Atlántida donde a uno le dé la gana, ya sea en Creta, en las Azores, en las Bahamas, en Cuba, en México, en la Isla de Pascua, en Indonesia y hasta en la Antártida (que no tiene nada que ver con una deformación de Atlántida como algún "sesudo" a llegado afirmar, sino que es una palabra creada por sus descubridores para indicar "lo contrario u opuesto del ártico o ártido o sea, lo opuesto al norte").

Sí, por querer llamar la atención y parecer uno original, se puede hasta colocar la Atlántida en la Luna o en un Planeta X. En fin, donde nos dé la real gana. Como ya se ha dicho, es a gusto del consumidor. Pero al menos deberíamos tener la dignidad y la ética de reconocer que, independientemente de dónde nos gustaría que estuviera la Isla Atlantis, la pura verdad, la realidad objetiva, es que el genial Maestro Platón sólo la ubica "junto a las Columnas de Hércules" (Gibraltar); enfrente mismo, cerca de las "regiones del Atlas" (Marruecos), de "Gades" (Cádiz), de "Menestheo" (¿Puerto de Santa María?) y de "Olissipo" (Lisboa), en la "boca misma del Golfo Atlantiko", es decir, entre el Suroeste de la Península Ibérica y el Noroeste de África. Muy probablemente entre Cádiz y Marruecos. Sobre el actual Banco de Majuan, rebautizado por Collina Girard como "Isla Spartel".

No olvidemos nunca que, hasta el momento, los diálogos de Platón (el Timaios y el Kritias) parecen ser las primeras y únicas fuentes originales escritas que se ha conservado sobre la Isla Atlantis o Isla de Atlas.

Autor: Georgeos Díaz-Montexano

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