Mystery Planet es un sitio web que ofrece noticias y artículos sobre ciencia y misterios. Para estar al tanto de todo lo que publicamos, además de seguirnos en nuestras redes sociales o suscríbete a nuestro boletín de noticias, te invitamos a nuestro canal de Telegram.
El mismo equipo de investigadores italianos que hace poco proclamó haber hallado una «ciudad subterránea» bajo la pirámide de Kefrén, ahora afirma haber detectado una cámara oculta a más de 200 metros de profundidad, en la llamada «Tumba de Osiris».
Descubierta en la década de los 1990, la tumba de Osiris en Guiza es una estructura subterránea ubicada cerca de la Gran Pirámide. Este sepulcro se encuentra dentro de un complejo de pozos y cámaras excavadas en la roca. La cámara desconocida detectada recientemente (imagen) tendría un sarcófago rodeado por agua. Crédito: Proyecto SAR Kefrén.
Los científicos, liderados por Corrado Malanga de la Universidad de Pisa, Filippo Biondi de la Universidad de Strathclyde y el egiptólogo Armando Mei, anunciaron en un comunicado el hallazgo de este sitio funerario simbólico dedicado al dios egipcio de la otra vida. La estructura fue detectada gracias a otro análisis de radar de apertura sintética (SAR) para analizar la estructura.
«El análisis extiende a una profundidad de aproximadamente 200 metros en este caso específico», declaró Niccole Ciccole, portavoz del proyecto, al diario británico DailyMail.
Las imágenes obtenidas mediante radar también indican la presencia de un sarcófago dentro de la cámara, el cual, según el equipo, «permanece rodeado por agua». Esta estructura nunca antes documentada podría arrojar nueva luz sobre las prácticas funerarias del antiguo Egipto.
Los investigadores italianos usaron la misma tecnología para detectar estructuras subterráneas conocidas, como el pozo de Osiris, un sistema de cámaras y pozos excavados en la roca de la meseta de Guiza, distribuidos en tres niveles. Crédito: Proyecto SAR Kefrén.
No obstante, la comunidad científica ha reaccionado con escepticismo. Lawrence Conyers, especialista en radar de la Universidad de Denver, ha afirmado que la tecnología utilizada por los investigadores no puede penetrar a tales profundidades.
«Tal vez 9 o 12 metros, dependiendo de la longitud de onda que estén usando. Pero ni siquiera nos han dicho eso. Todo esto es muy especulativo», indicó el experto.
Zahi Hawass, exministro de Antigüedades de Egipto, también desestimó estudios de este tipo y aseguró que las técnicas aplicadas «no están científicamente aprobadas ni validadas».
En la imagen se muestra un gráfico del interior de la tumba. La imagen más reciente del equipo capturó estas estructuras conocidas, lo que, según ellos, demuestra la efectividad de su tecnología.
Ante las críticas, los investigadores defendieron sus hallazgos argumentando que sus mediciones se basan en análisis objetivos.
«Este estudio presenta el análisis tomográfico de la Tumba de Osiris —una estructura interior ampliamente documentada— demostrando cómo la tomografía por radar satelital ha replicado con éxito sus características», declaró Ciccole.
El equipo continúa evaluando los datos obtenidos y planea realizar estudios adicionales para confirmar la naturaleza de la cámara recién descubierta y su posible conexión con otras estructuras subterráneas en la meseta de Guiza. El debate sobre la validez del descubrimiento sigue abierto, mientras los investigadores esperan que futuros estudios brinden respuestas definitivas sobre el enigmático complejo funerario.
¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compártelo!
Artículos Relacionados