El ejercicio de mirar hacia el futuro siempre ha sido una mezcla de optimismo tecnológico y temores sociales. Gracias a la labor de archivo de Paul Fairie, investigador de la Universidad de Calgary y autor del próximo libro The Press Gallery, hoy podemos asomarnos a la mente de quienes, en 1926, intentaron adivinar cómo sería nuestro presente.

A continuación, presentamos una selección de estas visiones centenarias, analizando qué tan cerca —o qué tan lejos— estuvieron de la realidad de 2026.

1. El matrimonio como contrato flexible

En 1926, un simposio de mujeres predijo que el matrimonio se convertiría en un «acuerdo de negocios» fácilmente cancelable, similar a un compromiso actual.

  • ¿Se cumplió? En gran medida, sí. Aunque el matrimonio sigue teniendo una carga emocional y ritual, la legalización y normalización del divorcio express en casi todo el mundo occidental ha transformado la unión vitalicia en un contrato civil mucho más flexible.

2. El fin de la carne de res

Un economista de Maryland aseguró que para 2026 la carne de res desaparecería, siendo reemplazada por una dieta puramente vegetal.

  • En nuestro tiempo: Si bien la carne de res no ha desaparecido, estamos en el auge de la carne cultivada en laboratorio y las proteínas vegetales (como Beyond Meat o Impossible Foods). El vaticinio no fue total, pero acertó en la tendencia hacia la sostenibilidad alimentaria.

3. El gran atasco automotriz

«Los automóviles serán maravillosos, pero no podrán moverse». Esta predicción advertía que habría tantos vehículos que la movilidad colapsaría.

  • ¿Se cumplió? Es una descripción inquietantemente precisa de las metrópolis modernas. Aunque la tecnología automotriz ha avanzado (eléctricos, autónomos), el tráfico urbano en ciudades como Ciudad de México, Nueva York o Madrid es exactamente el caos que imaginaron.

4. La era de los centenarios activos

Sir Kingsley Wood predijo que la expectativa de vida llegaría a los 100 años y que alguien de 75 sería considerado «relativamente joven».

  • En nuestro tiempo: Aunque la media de vida global ronda los 73-80 años, en los países desarrollados llegar a los 100 ya no es un milagro estadístico. Hoy hablamos de la «economía plateada», donde personas de 70 u 80 años siguen emprendiendo y participando activamente en la sociedad.

5. La era de «presionar el botón»

El reverendo Basil G. Boucher visualizó un hogar donde el servicio doméstico desaparecería para ser reemplazado por botones que lo harían todo.

  • ¿Se cumplió? Totalmente. Lo que él llamó «botones», nosotros lo llamamos Domótica o Internet de las Cosas (IoT). Con un clic —o un comando de voz a Alexa—, encendemos luces, pedimos comida o aspiramos la casa.

6. El fin del político profesional

Se predijo que el estadounidense del futuro abandonaría la ambición desmedida por el dinero y que los políticos serían reemplazados por funcionarios técnicos seleccionados por competencia.

  • ¿Se cumplió? Lamentablemente, no. La política sigue siendo un terreno de gran polarización y los «fanáticos» que el autor esperaba abolir parecen estar más presentes que nunca gracias al eco de las redes sociales.

7. Comida de laboratorio: Soya y Maní

El Dr. Samuel C. Prescott sugirió que los estudiantes de 2026 se alimentarían de sustitutos basados en soya, maní y bananas.

  • En nuestro tiempo: Acertó de lleno. La soya y el maní son las bases de innumerables productos procesados y sustitutos proteicos que alimentan a millones de personas hoy en día.

8. La enfermedad como un delito

El Dr. Dingle predijo que la medicina avanzaría tanto que estar enfermo sería visto como una negligencia personal, castigable por no tomar «frijoles vitamínicos».

  • En nuestro tiempo: Aunque no es un delito legal, vivimos en la era del wellness extremo, donde la enfermedad a veces se percibe como una falta de «estilo de vida saludable». Los «frijoles vitamínicos» son nuestros actuales suplementos y nootrópicos.

9. Un mundo sin espacio

David Dietz advirtió que en 2026 el planeta tendría tanta gente que «solo habría lugar de pie» si no se resolvían los problemas de combustible y comida.

  • En nuestro tiempo: Somos 8.000 millones de personas. Si bien no estamos hombro con hombro, la crisis de vivienda y la presión sobre los recursos naturales son los temas centrales de la agenda global de 2026.

10. La utopía médica de las extirpaciones

Algunos médicos pensaron que quitar amígdalas, apéndices y hasta el intestino grueso de forma preventiva, junto con vacunas, curaría todos los males.

  • En nuestro tiempo: Aquí erraron. La medicina moderna valora la función de estos órganos —como el microbioma intestinal—. Sin embargo, acertaron en que la psicoterapia se convertiría en la herramienta clave para tratar desde disputas matrimoniales hasta trastornos severos.

11. Ciudades pequeñas y desplazamientos aéreos

Se predijo que las grandes ciudades desaparecerían porque la gente preferiría vivir en el campo y viajar 200 millas en avión o helicóptero hasta su oficina.

  • ¿Se cumplió? No de la forma en que pensaban. Las ciudades no han desaparecido, pero el teletrabajo ha permitido que la gente huya a zonas rurales, realizando ese «desplazamiento» de forma digital en lugar de usar helicópteros privados.

12. Del Jazz al «Buzz»

Se profetizó que el Jazz moriría y sería reemplazado por algo llamado «Buzz».

  • En nuestro tiempo: El Jazz sobrevivió como un género de culto. El «Buzz» bien podría ser una metáfora de la música electrónica, el ruido blanco o la cultura de los sonidos virales de 15 segundos en plataformas digitales.

13. La cena en una pastilla

La idea de que en 2026 tragaríamos un «tabloide» (pastilla) del tamaño de una moneda y seguiríamos trabajando, eliminando las cenas sociales.

  • ¿Se cumplió? Afortunadamente, no del todo, ya que valoramos el placer de comer. Pero existen productos como Soylent o batidos sustitutivos de comida que cumplen exactamente esa función de «eficiencia alimentaria».

14. El smartphone y las videollamadas

Esta es quizás la predicción más asombrosa: un instrumento para hablar y ver a la otra persona a través de grandes distancias, haciendo imposible mentir sobre dónde se está.

  • ¿Se cumplió? Es el smartphone y aplicaciones como FaceTime o WhatsApp. El viejo proverbio de «ver es creer» se convirtió en nuestra realidad cotidiana.

Conclusión: El hombre inmutable

La última predicción de 1926 es la más filosófica: el progreso material superará cualquier fantasía, pero el ser humano seguirá siendo el mismo.

Cien años después, rodeados de inteligencia artificial y vuelos espaciales, seguimos lidiando con los mismos miedos, amores y dilemas éticos que nuestros bisabuelos en 1926. El mundo cambió radicalmente, pero nosotros, en esencia, seguimos siendo los mismos.

Por MysteryPlanet.com.ar.

2 comentarios
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 2 comentarios
Comentarios
Ene 2, 2026
12:25
#1 D>:

No hay sobrepoblación, hay escasez artificial y la voluntad de acumular a personas en espacios pequeños, como ciudades, a fin de reforzar esa sensación y reunir al ganado para manipular con mayor facilidad, reforzando la sensación de falta de espacio y escasez, además de la pérdida de autonomía y autosustento propios del campo. La sobrepoblación es uno de los mayores inventos del capitalismo, y de los más efectivos

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Ene 10, 2026
17:40
#2 Hijo del viento:

@D>: Tal cual pascual. Malthusianismo puro y duro, la doctrina anglosajona protestante por excelencia.

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