Mystery Planet es un sitio web que ofrece noticias y artículos sobre ciencia y misterios. Para estar al tanto de todo lo que publicamos, además de seguirnos en nuestras redes sociales o suscríbete a nuestro boletín de noticias, te invitamos a nuestro canal de Telegram.
La civilización maya es reconocida por sus impresionantes avances en astronomía y matemáticas. Sin embargo, los detalles exactos de sus cálculos han sido, en parte, un misterio. Ahora, una nueva investigación publicada en la revista Science Advances arroja luz sobre cómo los antiguos especialistas mayas lograron diseñar una tabla para predecir eclipses solares con una precisión asombrosa.
El estudio se centra en la famosa tabla de eclipses del Códice de Dresde, la cual abarca un período de 405 meses lunares. Durante mucho tiempo, la interpretación científica asumió que esta tabla, con su longitud de 11.960 días, fue diseñada exclusivamente para predecir eclipses. No obstante, la nueva investigación refuta esta idea.
El descubrimiento clave es que la tabla de 11.960 días no se inventó originalmente para predecir eclipses. Los investigadores señalan que la verdadera importancia de ese número de días era otra: 11.960 es exactamente 46 vueltas de su calendario astrológico (o «adivinatorio») de 260 días. Esta conexión matemática era perfecta y mucho más precisa que la correspondencia de la tabla con los ciclos reales de los eclipses.

Fechas de eclipses solares considerados observables en el territorio maya. 350 a 1148 d.C. Crédito: J. Justeson y Justin Lowry.
Por lo tanto, el estudio concluye que la tabla nació primero como un calendario lunar general —diseñado para seguir 405 lunas sucesivas— con el fin principal de sincronizarse con su calendario astrológico de 260 días. Solo después, los especialistas mayas habrían adaptado esta herramienta para predecir eclipses, al correlacionar las fechas de los eclipses que observaban con su calendario adivinatorio.
Los autores del trabajo, John Justeson y Justin Lowry, también resuelven el misterio de cómo los mayas mantuvieron la precisión de sus predicciones durante tantos siglos. Anteriormente, se creía que al terminar una tabla de 405 meses, simplemente comenzaban una nueva usando la fecha final de la anterior como base. Sin embargo, los investigadores demuestran que esto habría acumulado errores rápidamente, haciendo que las predicciones fallaran.
El nuevo análisis revela un método mucho más ingenioso: un sistema de tablas superpuestas.
Para mantener la exactitud, los mayas no dejaban que la tabla «caducara». En lugar de eso, «reiniciaban» la siguiente tabla en intervalos precisos antes de que la anterior concluyera.
Este procedimiento de ajuste periódico permitía corregir las pequeñas desviaciones astronómicas que se acumulaban con el tiempo. Al modelar este método y compararlo con una base de datos de eclipses solares reales visibles en el territorio maya entre 350 y 1150 d.C., el equipo descubrió que el sistema era capaz de «anticipar cada eclipse solar observable en el territorio maya» durante ese lapso de 700 años.
Fuente: SciAdv/Phys. Edición: MP.
¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compártelo!
Artículos Relacionados