Mystery Planet es un sitio web que ofrece noticias y artículos sobre ciencia y misterios. Para estar al tanto de todo lo que publicamos, además de seguirnos en nuestras redes sociales o suscríbete a nuestro boletín de noticias, te invitamos a nuestro canal de Telegram.
Un disparo láser de rutina en la superficie de Marte acaba de revelar un tesoro geológico inesperado. Mientras exploraba el borde del cráter Jezero, el rover Perseverance de la NASA analizó una serie de rocas claras en la superficie y descubrió la presencia de un mineral que, en la Tierra, da origen a piedras preciosas como los rubíes y zafiros: el corindón.
El hallazgo fue posible gracias al instrumento SuperCam del rover, el cual empleó espectroscopía de luminiscencia resuelta en el tiempo (TRL) para excitar los átomos de las rocas mediante impulsos de luz láser. Al medir la luminiscencia emitida por las muestras, los científicos detectaron picos distintivos en las longitudes de onda de 692.7 y 694.1 nanómetros, una firma idéntica a la que producen los átomos de cromo cuando sustituyen al aluminio dentro de la estructura de un rubí terrestre.
«De manera totalmente imprevista, el análisis de tres rocas errantes ricas en plagioclasa en el borde del cráter reveló firmas claras de corindón con cromo», señaló el equipo de investigación liderado por la geoquímica Ann Ollila, del Laboratorio Nacional de Los Álamos.
Aunque no se trata de gemas gigantes pulidas y esparcidas sobre el suelo marciano, la presencia de estos microscópicos granos de corindón representa un enigma geológico de primer orden. En nuestro planeta, la formación de este mineral exige entornos extraordinariamente ricos en aluminio y muy pobres en silicio. Lo desconcertante en Marte es que las tres rocas analizadas —bautizadas como Hampden River, Coffee Cove y Smiths Harbour— están compuestas principalmente por plagioclasa, un silicato que normalmente acapara todo el aluminio disponible e impide la cristalización del corindón.
Dado que Marte carece de una tectónica de placas como la terrestre para generar los procesos metamórficos habituales, la explicación principal apunta al mismísimo origen del cráter Jezero. Los científicos sostienen que el impacto descomunal de un asteroide hace miles de millones de años sometió a las rocas a presiones y temperaturas brutales. Esta energía térmica, sumada a la posterior interacción con fluidos hidrotermales calientes, habría alterado la composición química local lo suficiente como para dar lugar a la formación de estos diminutos cristales.
Este descubrimiento de materiales preciosos atrapados en la roca marciana despierta inevitablemente el lado más imaginativo de la exploración espacial. Es imposible no relacionar este tesoro geológico con la extraña figura fotografiada recientemente por el rover Curiosity en otra zona del planeta rojo, aquella misteriosa anomalía bautizada por la comunidad como la «medusa marciana» o el trípode alienígena. ¿Acaso aquella singular estructura flotante andaba rondando por los páramos marcianos en busca de rubíes y zafiros ocultos en el polvo?

El rubí en la Tierra obtiene su brillante tonalidad a partir de trazas de cromo. Crédito: Robert M. Lavinsky.
Humor y especulaciones al margen, los investigadores insisten en que la mejor forma de confirmar los mecanismos exactos de esta formación mineralógica será mediante el análisis directo en laboratorios terrestres. La presencia comprobada de corindón refuerza la necesidad de concretar las misiones de retorno de muestras marcianas, lo que permitiría desentrañar los secretos químicos y el pasado violento de nuestro planeta vecino.
¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compártelo!
Artículos Relacionados