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Tras décadas de incertidumbre, un arqueólogo francés ha logrado una hazaña histórica comparable al desciframiento de la Piedra de Rosetta.

Una tablilla que muestra uno de los ejemplos conocidos que sobreviven del elamita lineal. A la derecha, François Desset. Crédito: Zunkir/Universidad de Lieja.
François Desset, investigador de la Universidad de Lieja en Bélgica, anunció haber roto finalmente el código del elamita lineal. Se trata de un complejo sistema de escritura con 4.000 años de antigüedad, originario del actual Irán.
Este sistema es considerado uno de los grandes enigmas de la arqueología por ser el único lenguaje escrito verdaderamente autóctono de la región. A diferencia del cuneiforme, el alfabeto árabe o el griego, que fueron importados desde el oeste, el elamita lineal nació y evolucionó en las tierras del antiguo Elam durante la Edad del Bronce.
La historia de este hallazgo comenzó en 1903, cuando una misión francesa descubrió las primeras tablillas en el yacimiento de Susa. Sin embargo, durante más de un siglo, los expertos se toparon con un muro de silencio. El sistema, compuesto por 77 caracteres geométricos, diamantes y curvas, parecía resistirse a cualquier interpretación lógica.
El giro decisivo para Desset se produjo al estudiar la colección Mahboubian en Londres. Allí examinó una serie de vasos de plata grabados con este sistema de escritura, donde encontró la fisura necesaria para derribar el misterio.
Tal como hizo Jean-François Champollion en el siglo XIX con los jeroglíficos egipcios, Desset se centró en los nombres propios. La pieza del rompecabezas resultó ser Shilhaha, un monarca del siglo XX a.C. y fundador de la dinastía Sukkalmah.
«La clave para descifrar una escritura está en los nombres de lugares, dioses y reyes», explicó el arqueólogo. Al analizar una secuencia de cuatro símbolos, notó que los dos últimos eran idénticos, una repetición que coincidía exactamente con la fonética del nombre del antiguo gobernante.
Este avance permitió al investigador trabajar ya en 45 inscripciones diferentes. No obstante, sus ambiciones van más allá: ahora planea descifrar el protoelamita, una de las formas de escritura más antiguas de la humanidad.
En el contexto de las tensiones actuales en la región, Desset espera que su descubrimiento sirva para reivindicar la profundidad cultural de la zona.
«Espero que este trabajo tenga un impacto positivo en la cultura y la identidad iraní una vez que las cosas vuelvan a la normalidad», concluyó el especialista.
Fuente: France24/AFP. Edición: MP.
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