Científicos han hallado una forma innovadora de rastrear el reingreso descontrolado de chatarra espacial a la Tierra. Al atravesar la atmósfera, los fragmentos de desechos crean potentes estampidos sónicos que pueden ser captados por instrumentos terrestres.

Sensores de terremotos detectan estampidos sónicos provenientes de basura espacial

Crédito: MysteryPlanet.com.ar.

Se trata de los sensores sísmicos que normalmente monitorizan los retumbos internos de nuestro planeta. Esta técnica permite convertir a la Tierra en un gigantesco sistema de escucha para rastrear objetos que caen desde el espacio a velocidades extremas.

Precisión quirúrgica en plena caída

El estudio, liderado por Benjamin Fernando de la Universidad Johns Hopkins y Constantinos Charalambous del Imperial College de Londres, fue publicado recientemente en la revista Science. Los investigadores probaron su hipótesis durante el reingreso del módulo orbital Shenzhou-15 en abril de 2024.

Los datos sísmicos proporcionaron mediciones de gran precisión sobre la velocidad, altitud, tamaño y ángulo de descenso del objeto. También permitieron identificar el momento exacto de su fragmentación mientras caía sobre el sur de California.

Según los registros, el módulo de 1.5 toneladas viajaba a una velocidad de entre Mach 25 y Mach 30. Esto equivale a unos 7.8 kilómetros por segundo, una velocidad hipersónica que genera ondas de choque en forma de cono, audibles como explosiones.

Datos sísmicos registrados en el sur de California y Nevada durante la reentrada del Shenzhou-15 en 2024. Crédito: B. Fernando y C. Charalambous, Science, 2026.

El peligro de una órbita saturada

Este avance llega en un momento crítico. El número de satélites en el cielo está creciendo de forma exponencial, lo que aumenta inevitablemente el riesgo de colisiones y reingresos peligrosos.

La competencia en el espacio es cada vez más intensa. Jeff Bezos, a través de Blue Origin, ha desafiado recientemente a Elon Musk con su nueva red de satélites Terawave. Esta red busca competir con Starlink ofreciendo velocidades récord, pero también añade miles de nuevos objetos a la órbita.

De acuerdo con la Agencia Espacial Europea, ya existen aproximadamente 1.2 millones de piezas de chatarra espacial potencialmente peligrosas. Cuando estos satélites alcanzan el final de su vida útil, se vuelven incontrolables y su caída es una amenaza latente para la infraestructura en tierra.

Hacia una mejor prevención en tierra

La importancia de usar redes sísmicas públicas radica en la seguridad civil. Saber exactamente dónde, cómo y a qué altura se rompe un satélite permite localizar con rapidez el campo de escombros en caso de impacto.

Además, esta técnica ayuda a estudiar los aerosoles contaminantes que se liberan cuando el metal arde en la atmósfera. Estos componentes pueden afectar los procesos químicos del aire que respiramos.

Aunque por ahora no podemos evitar que la basura espacial caiga, esta investigación demuestra que podemos utilizar herramientas ya existentes para vigilar el cielo y entender mejor los riesgos que descienden sobre nosotros.

Fuente: Science. Edición: MP.

Sin comentarios
Etiquetas: , ,

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compártelo!

Facebook Reddit Twitter WhatsApp Pinterest Email

Artículos Relacionados

 0 comentarios
Sin comentarios aún. ¡Sé el primero en dejar uno!
Dejar un comentario