Mystery Planet es un sitio web que ofrece noticias y artículos sobre ciencia y misterios. Para estar al tanto de todo lo que publicamos, además de seguirnos en nuestras redes sociales o suscríbete a nuestro boletín de noticias, te invitamos a nuestro canal de Telegram.
En una colaboración sin precedentes, los telescopios espaciales James Webb y Hubble han unido sus potencias para capturar la visión más completa y profunda de Saturno hasta la fecha. Esta alianza permitió observar al gigante gaseoso en longitudes de onda complementarias, ofreciendo una comprensión tridimensional de su compleja atmósfera.

Vistas complementarias de Saturno, captadas por los telescopios espaciales James Webb y Hubble, muestran un planeta dinámico con características atmosféricas, lunas en órbita y anillos brillantes. Crédito: NASA, ESA, CSA, STScI, Amy Simon (NASA-GSFC), Michael Wong (UC Berkeley). Procesamiento: Joseph DePasquale (STScI).
Mientras el Hubble captó las sutiles variaciones de color en luz visible, la visión infrarroja del Webb penetró a través de las nubes y detectó compuestos químicos a distintas profundidades. Esta técnica permitió a los científicos «rebanar» la atmósfera de Saturno como si estuvieran pelando las capas de una cebolla.
Este esfuerzo conjunto, liderado por la NASA junto con la ESA y la CSA, complementa el vasto legado dejado por la misión Cassini, que estudió el sistema saturniano entre 1997 y 2017. Las nuevas imágenes fueron obtenidas bajo el programa OPAL del Hubble en agosto de 2024, seguidas apenas 14 semanas después por las observaciones del Webb.
Uno de los hallazgos más notables en la imagen del Webb es la «onda de cinta», una corriente en chorro de larga duración que serpentea por las latitudes medias del norte. Este fenómeno es impulsado por ondas atmosféricas que resultan indetectables para otros instrumentos, convirtiendo al planeta en un laboratorio natural para estudiar la dinámica de fluidos en condiciones extremas.

Capturada el 29 de noviembre de 2024 por el telescopio espacial James Webb de la NASA/ESA, esta vista infrarroja de Saturno muestra sus brillantes anillos de hielo y su atmósfera estratificada. Se observan varias lunas, entre ellas Jano, Dione y Encélado. Crédito: NASA, ESA, CSA, STScI. Procesamiento: Joseph DePasquale (STScI).
La mirada infrarroja también ha identificado restos de la «Gran Tormenta de Primavera» que azotó al planeta entre 2010 y 2012, junto con diversos sistemas tormentosos en el hemisferio sur. Sin embargo, el tiempo se agota para observar una de sus estructuras más famosas: el icónico hexágono del polo norte, descubierto originalmente por la sonda Voyager en 1981.
Debido a la órbita de Saturno, el polo norte está entrando en su etapa invernal y quedará sumergido en la oscuridad total durante los próximos 15 años. Estas son, probablemente, las últimas imágenes de alta resolución que obtendremos del hexágono hasta la década de 2040; un registro histórico que, sin embargo, ha dejado un último enigma para los científicos.

Capturada el 22 de agosto de 2024 por el telescopio espacial Hubble de la NASA, esta vista de Saturno en luz visible revela la atmósfera suavemente bandeada del planeta y sus icónicos anillos. También son visibles varias lunas, identificadas como Jano, Mimas y Epimeteo. Crédito: NASA, ESA, STScI, Amy Simon (NASA-GSFC), Michael Wong (UC Berkeley). Procesamiento: Joseph DePasquale (STScI).
Precisamente en esta región, y bajo el espectro de 4.3 micras, los polos muestran un extraño matiz gris verdoso. Los investigadores sugieren que este brillo —captado justo antes de la sombra invernal— podría deberse a una capa de aerosoles a gran altitud que dispersa la luz de forma única o, posiblemente, a una intensa actividad de auroras similar a las detectadas recientemente en planetas como Neptuno.
Por su parte, los famosos anillos brillan con una intensidad asombrosa en el infrarrojo debido a su composición de hielo de agua altamente reflectante. Las cámaras de ambos observatorios han permitido distinguir detalles sutiles en el anillo B y la nitidez del delgado anillo F, el más externo de todos, cuya apariencia varía según la longitud de onda utilizada.

Una vista más amplia de Saturno, captada por el telescopio espacial James Webb, muestra seis de las lunas más grandes del planeta, incluyendo a la mayor de ellas, Titán, en el extremo izquierdo. Crédito: NASA, ESA, CSA, STScI. Procesamiento: Joseph DePasquale (STScI).
Estas capturas de 2024, entonces, han mostrado al planeta transitando desde el verano del norte hacia el equinoccio de 2025. A medida que Saturno se desplace hacia la primavera austral y el posterior verano en la década de 2030, tanto el Hubble como el Webb obtendrán vistas cada vez más privilegiadas de dicho hemisferio, permitiendo un seguimiento sin precedentes de su evolución climática.
¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compártelo!
Artículos Relacionados