Mystery Planet es un sitio web que ofrece noticias y artículos sobre ciencia y misterios. Para estar al tanto de todo lo que publicamos, además de seguirnos en nuestras redes sociales o suscríbete a nuestro boletín de noticias, te invitamos a nuestro canal de Telegram.
Las piezas, que datan de hace aproximadamente 2.300 años, habrían sido depositadas en el lugar como una ofrenda ritual a los dioses.

El lugar del hallazgo en el pantano de Bärenfels se caracteriza por la presencia de varias dolinas llenas de agua. Para los celtas, estos sitios eran frecuentemente santuarios naturales donde depositaban ofrendas votivas. Crédito: Archäologie Baselland.
En una noticia que ha sorprendido a la comunidad arqueológica europea, dos arqueólogos voluntarios han encontrado en un pantano suizo lo que podrían ser dos de las monedas de oro celtas más antiguas jamás registradas en el país.
El descubrimiento tuvo lugar en el pantano de Bärenfels, cerca del municipio de Arisdorf, durante una investigación de seguimiento realizada en la primavera de 2025. Los voluntarios Wolfgang Niederberger y Daniel Mona, vinculados al departamento de Arqueología de Baselland, localizaron las piezas tras el hallazgo previo de 34 monedas de plata en la misma zona entre 2022 y 2023.
Las monedas encontradas consisten en un estatero de 7.8 gramos y un cuarto de estatero de 1.86 gramos. Según el comunicado oficial publicado el 18 de diciembre, estas piezas forman parte de un selecto grupo de apenas 20 ejemplares conocidos de la acuñación celta más temprana en territorio suizo.

Anverso y reverso de las dos monedas de oro celtas recién descubiertas en Arisdorf, Bärenfels. El estatero tiene un diámetro de poco menos de 2 cm. Crédito: Nicole Gebhard/Archäologie Baselland.
Históricamente, los celtas de Europa continental comenzaron a utilizar la moneda tras servir como mercenarios para los griegos a finales del siglo IV a.C. Al regresar a sus tierras, empezaron a imitar las piezas con las que se les pagaba. En este caso específico, las monedas son imitaciones de los estateros de oro de Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro Magno.
En el anverso de ambas se aprecia el perfil del dios griego Apolo, mientras que el reverso muestra un carro tirado por dos caballos. Sin embargo, los artesanos celtas añadieron su propio sello: en la moneda más pequeña se observa un trisquel, un símbolo de tres espirales profundamente arraigado en el arte y la cosmología celta.

Detalle del trisquel celta en la moneda de oro (derecha). Crédito: Nicole Gebhard/Archäologie Baselland.
Los expertos coinciden en que estas monedas no se utilizaban para transacciones cotidianas. Debido a su inmenso valor, se reservaban para pagos diplomáticos, dotes matrimoniales o regalos de alto estatus. No obstante, su ubicación en el pantano apunta a un propósito más espiritual.
El paisaje de Arisdorf está marcado por dolinas llenas de agua que forman el pantano de Bärenfels. Para los antiguos celtas, estos cuerpos de agua y humedales eran lugares sagrados, portales de comunicación con las divinidades.
«Es razonable suponer que las monedas fueron colocadas allí deliberadamente como ofrendas», señala el informe arqueológico.
Este hallazgo no solo enriquece el patrimonio histórico de Suiza, sino que ofrece una ventana única a las prácticas rituales de la Edad del Hierro. Para quienes deseen ver estas reliquias de cerca, las dos monedas de oro se exhibirán junto a los hallazgos de plata previos en una muestra especial en Basilea, que abrirá sus puertas en marzo de 2026.
Fuente: Archäologie Baselland. Edición: MP.
¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compártelo!
Artículos Relacionados