Un equipo de astrónomos podría haber descubierto un remanente de supernova en una de las zonas más caóticas y fascinantes del universo: el corazón de nuestra propia galaxia. Utilizando datos del Observatorio de Rayos X Chandra de la NASA, el hallazgo —publicado en The Astrophysical Journal— abre una ventana única para entender cómo se siembran los elementos químicos esenciales para la vida en entornos extremos.

Misterio en el centro de la Vía Láctea: detectan los restos de una brutal explosión estelar junto al agujero negro central

Sagitario C, ubicación del remanente de supernova marcado con un círculo. Crédito: Rayos X: NASA/CXC/UCLA/Z. Zhu et al.; ESA/XMM-Newton; Óptico: PanSTARRS; Radio: MeerKAT; Procesamiento: NASA/CXC/SAO/L. Frattare y P. Edmonds.

Los remanentes de supernova son los restos en expansión de estrellas que colapsaron y explotaron. Estos fenómenos son indispensables para el cosmos, ya que esparcen elementos como el hierro, el oxígeno y el silicio por el espacio interestelar, materiales fundamentales para la formación de nuevos planetas y, eventualmente, el desarrollo de la vida.

De confirmarse este descubrimiento, se trataría de uno de los remanentes más cercanos jamás detectados al agujero negro supermasivo que habita en la región central de la Vía Láctea.

Una radiografía multicolor del corazón galáctico

Esta exótica región está densamente poblada por estrellas masivas, extensos filamentos magnéticos y densas nubes de gas que orbitan a velocidades vertiginosas. Para captar este esquivo objeto, ubicado a unos 26.000 años luz de la Tierra, los científicos combinaron una impresionante cantidad de datos de múltiples observatorios espaciales y terrestres.

La investigación se basó en los rayos X de Chandra y de la misión XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea (ESA), combinados con datos de radio del telescopio MeerKAT en Sudáfrica e imágenes ópticas del telescopio Pan-STARRS en Hawái.

La prueba clave del remanente es una misteriosa «mancha» de emisión de rayos X incrustada dentro de una nube de gas en expansión mucho más grande. Los científicos sospechan que proviene de los restos de una estrella masiva que se autodestruyó. Este objeto se localiza en Sagitario C, una brillante fuente de emisión de radio catalogada como una «región H II», donde la intensa radiación de estrellas jóvenes y masivas ha arrancado los electrones del hidrógeno.

Velocidades extremas y un debate científico

Si las estimaciones son correctas, los restos de la estrella se están expandiendo a una velocidad asombrosa de unos 3.2 millones de kilómetros por hora (dos millones de millas por hora) y tienen una antigüedad de al menos 1.700 años. Previamente, el ya retirado observatorio SOFIA de la NASA había detectado indicios de una capa de gas en expansión en el mismo lugar, lo que dio a los astrónomos la primera pista del cataclismo cósmico.

Aunque el equipo buscó un aumento en la concentración de elementos clave que confirmara la explosión, no detectaron una firma clara, lo que sugiere que los restos estelares ya se han mezclado por completo con el gas circundante. Los investigadores también evaluaron una explicación alternativa: que el gas caliente provenga de un cúmulo de estrellas masivas. Sin embargo, descartaron esta posibilidad porque la mancha detectada es diez veces más brillante que cualquier cúmulo estelar conocido en la región.

Para sumar más precisión al mapa cósmico, los astrónomos integraron observaciones del telescopio espacial James Webb. Las imágenes infrarrojas revelan con un detalle sin precedentes cómo el material expulsado por las estrellas masivas calienta el gas a millones de grados, generando un espectáculo de luces invisibles al ojo humano pero cruciales para descifrar el pasado de nuestro vecindario galáctico.

Fuente: Chandra. Edición: MP.

Sin comentarios
Etiquetas: , , , , , , , , ,

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compártelo!

Facebook Reddit Twitter WhatsApp Pinterest Email

Artículos Relacionados

 0 comentarios
Sin comentarios aún. ¡Sé el primero en dejar uno!
Dejar un comentario