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Durante décadas, el fenómeno de los objetos voladores no identificados fue relegado al terreno del escepticismo y la especulación. Sin embargo, la acumulación de datos técnicos irrefutables ha cambiado el panorama de forma radical, convirtiendo el asunto en una prioridad de seguridad nacional.
En una reveladora entrevista otorgada a la cadena Sky News, el eminente jurista británico Jonathan Caplan afirmó que las pruebas sobre la presencia de inteligencias no humanas son verdaderamente «abrumadoras» y constituyen hoy «un secreto a voces en Washington».
Caplan no es un divulgador aficionado. Se trata de un destacado King's Counsel (KC) o consejero del rey en el Reino Unido, un prestigioso abogado penalista cuyo trabajo diario consiste en analizar pruebas bajo el estricto criterio de «más allá de toda duda razonable». Tras 50 años de seguimiento cercano del tema y tras entrevistarse con científicos e informantes de inteligencia fuera de registro, decidió plasmar esta investigación en su libro Not for Disclosure, donde aborda la materia desde un rigor estrictamente probatorio.
Fue precisamente bajo esa perspectiva basada en hechos que, durante la entrevista, el especialista enfatizó que la certeza sobre el fenómeno no se sostiene en simples relatos o testimonios orales.
«La evidencia es real, es muy extensa y demuestra un fenómeno absolutamente claro», aseveró Caplan, remarcando que la base principal del asunto radica en datos instrumentales recopilados por radares y sensores militares.
Entre estos registros destacan las persistentes incursiones de fenómenos anómalos no identificados (UAPs) sobre instalaciones nucleares y su interacción con maniobras militares. Para el jurista, el debate actual en Estados Unidos ya no gira sobre la veracidad del fenómeno, sino sobre «forzar la desclasificación», dado que «el Congreso ha sido engañado durante 80 años» mientras se desviaban fondos públicos para programas secretos.
El trasfondo de esta política de secretismo responde a factores estratégicos de extrema gravedad. Al respecto, el abogado fue categórico sobre la recuperación de tecnología no humana: «No hay duda alguna de que los estadounidenses están en posesión de naves estrelladas desde la década de 1940 y han recuperado otras desde entonces».
Según explicó, potencias como China y Rusia persiguen programas similares de ingeniería inversa para descifrar dicha tecnología, conscientes de que «quienquiera que gane esa carrera tendrá una posición verdaderamente dominante» a nivel global.
A la competencia tecnológica se suma un profundo temor estatal al impacto social de un anuncio oficial. Las autoridades temen admitir el fenómeno sin poder responder preguntas fundamentales como su origen o si estas entidades «creen en Dios», interrogantes que, según admitió, «causarían mucha desestabilización».
A pesar de la incertidumbre, Caplan reveló que el tema está en manos de las unidades de inteligencia de mayor rango, como la Misión de Contraproliferación de la CIA —encargada habitualmente de monitorear tecnologías estratégicas y amenazas a la seguridad global—. Esta división analizaría de forma continua si las entidades que nos visitan representan un peligro o si «vienen en paz», trabajando en estrecha coordinación con la información proveniente del Departamento de Estado.
Finalmente, el entrevistado subrayó que la política de ocultamiento es insostenible.
«Creo que está llegando el momento en que vamos a tener que mantener una discusión más abierta», concluyó el consejero del rey, instando a la comunidad académica y a las universidades a integrar el estudio formal de los OVNIs/UAPs en sus programas para abordarlo con rigor científico y transparencia.
Por MysteryPlanet.com.ar.
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12:29
Me parece que ese Lord está tratando de hacer publicidad para vender su libro PERO es bueno que, del otro lado del charco, hablen del asunto.
Creo que mucho antes de empezar las audiencias del Congreso de EE UU ya ellos sabían del asunto y saben además que cerrando el tubo de dinero$ al Pentágono pueden forzar la TOTAL divulgación.