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Un reciente estudio liderado por Niklas Jungmann, de la Universidad Humboldt de Berlín, ha revelado un hallazgo sorprendente en el acueducto de 'Ain Braq, en la antigua ciudad de Petra.

Tubería de plomo descubierta in situ. Crédito: Urban Development of Ancient Petra Project, N. Jungmann.
La investigación determinó que, al contrario de lo que se creía, el sistema contaba con dos conductos principales: uno de terracota y otro de plomo, este último más asociado a las técnicas de construcción romanas.
Los resultados de este trabajo han sido publicados en la revista científica Levant.
El acueducto se ubica cerca de Petra, en la actual Jordania, capital del Imperio nabateo que alcanzó su esplendor en el siglo I a.C. La ciudad contaba con numerosos baños, jardines y complejos de piscinas que requerían un suministro constante de agua. Para profundizar en el conocimiento de estos sistemas, Jungmann empleó un enfoque detallado en un área de 2.500 metros cuadrados del macizo de Jabal al-Madhbah.
Durante la primera temporada del Proyecto de Desarrollo Urbano de la Antigua Petra (UrDAP) en septiembre de 2023, se identificó el segundo conducto de plomo y diversas estructuras hídricas.

El Tesoro de Petra. Crédito: Ahmad Qaisieh.
El uso de este metal resulta revelador, pues el plomo era un recurso costoso que requería mano de obra altamente especializada y combustible para su fundición, algo poco común en la región del Mediterráneo Oriental y el Levante.
A partir de este despliegue de recursos, la hipótesis principal del estudio vincula la obra con el reinado del rey nabateo Aretas IV. Se cree que el acueducto fue diseñado para abastecer de forma constante al complejo del Gran Templo y al complejo de Jardines y Piscinas de la ciudad, estructuras que demandaban un flujo hídrico monumental para mantener el verdor en medio del desierto. Sin embargo, la tubería de plomo fue eventualmente abandonada y sellada en favor de una de terracota, una decisión probablemente económica debido al alto costo de mantenimiento del metal.
Entre las estructuras documentadas destaca una represa de retención con una forma irregular y escalonada, diferente a otras represas de Petra. Según Jungmann, esta forma podría deberse a la necesidad de cerrar una brecha natural en el macizo de arenisca o a un diseño intencional para reducir la enorme presión del agua mediante muros más gruesos en la base. Otra posibilidad, aunque menos probable, es que tuviera un fin decorativo como una cascada artificial.
La tubería de plomo de 116 metros es igualmente fascinante. A diferencia de la terracota, que funciona por gravedad, el plomo permitía manejar altas presiones y actuar como un sifón invertido.

Estudiante de arquitectura realizando el levantamiento. Crédito: BTU, Alexandra Druzynski v. Boetticher.
Jungmann señala que existen muy pocas tuberías de plomo fuera de complejos de edificios en todo el Mediterráneo Oriental, lo que demuestra la importancia estratégica de llevar agua hasta la colina de az-Zantur y el centro de la ciudad.
El plan actual del investigador es completar su doctorado cubriendo la totalidad del acueducto de 'Ain Braq y los sistemas de gestión de agua en el sur de la famosa ciudad rosada del desierto. Actualmente trabaja en la catalogación y mapeo de estos sistemas para obtener una imagen lo más completa posible, a pesar de la erosión. El objetivo final es utilizar la información obtenida para desarrollar modelos que permitan aplicar estos antiguos sistemas de gestión hídrica a las necesidades modernas.
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