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El coronel retirado de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), Dan ‘Tanna’ Isbell, un condecorado piloto de combate e ingeniero aeroespacial, ha decidido hacer pública su experiencia con fenómenos anómalos no identificados (UAP/OVNI). Tras mantener el secreto durante 45 años por temor a repercusiones profesionales, el veterano detalla un encuentro extraordinario ocurrido en el Reino Unido la misma noche del famoso incidente del bosque de Rendlesham.
Lo que distingue el testimonio de Isbell de otros avistamientos es su impresionante historial militar y técnico. No solo es un ex piloto de combate de nivel Top Gun que ha volado más de 70 tipos diferentes de aeronaves, sino que también fue instructor en la Escuela de Pilotos de Prueba de la USAF.
Su carrera incluye roles clave como Gerente del Programa de Vehículos Aéreos F-22 y Jefe de Armas de Energía Dirigida en el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea. Actualmente, continúa manteniendo autorizaciones de seguridad de alto nivel (Top Secret) y actúa como experto en sistemas de vuelo avanzados.
El incidente principal ocurrió mientras Isbell estaba estacionado en la base de la RAF Upper Heyford, en Oxfordshire, Reino Unido. La noche del 26 de diciembre de 1980, mientras conducía su Corvette rojo hacia su vivienda fuera de la base, notó algo inusual en su espejo retrovisor.
El piloto de combate describe una serie de luces que cambiaban de color y se movían rápidamente hacia él, no sobre la carretera, sino por encima de los árboles.
«Pasó de ir zumbando muy rápido a detenerse instantáneamente. Como ingeniero aeroespacial, me preguntaba: “¿Cómo se mantiene estacionario en el cielo de esa manera?”», relató durante una entrevista con el canal UAP Files Podcast.
Asimismo, describió el objeto como una nave triangular, con bordes curvos en la parte delantera y luces que parecían plasma mezclándose en varios colores, sin emitir ningún sonido. Al bajar de su vehículo para observar mejor, la nave reaccionó a su presencia, descendiendo hacia el campo de golf adyacente.
«Me di cuenta de que no era una nave con la que estuviera familiarizado. No tenía alas, ni medios visibles de propulsión, ni aspas de helicóptero», explicó Isbell.
El miedo a que su carrera terminara antes de empezar lo obligó a huir del lugar y guardar silencio durante décadas.
Durante décadas, el veterano de la USAF desconoció la magnitud de la actividad OVNI que tuvo lugar aquella noche en el Reino Unido. Mientras servía en la base, no se distribuyó información alguna sobre el famoso incidente del bosque de Rendlesham, que ocurría simultáneamente a poca distancia y que pasaría a la historia como el «Roswell Británico». No fue hasta años después, al ver un reporte de la investigadora Linda Moulton Howe, que Isbell comprendió que su experiencia no había sido un hecho aislado.

Escultura en el bosque de Rendlesham que representa al OVNI que aterrizó allí hace décadas. Crédito: Tony Nichols/Atlas Obscura.
La pieza clave del rompecabezas surgió a través del testimonio de otro militar de la misma base, presentado bajo el seudónimo de «Smith Jones» y con la voz distorsionada por seguridad. Este segundo avistamiento ocurrió apenas tres horas y quince minutos después del encuentro de Isbell: mientras el ingeniero vio su nave a las 10:00 p.m. del 26 de diciembre, el guardia de seguridad reportó su incidente a la 1:15 a.m. del día 27.
El relato de «Smith Jones» añadió un matiz inquietante a los eventos de esa noche. El centinela se encontraba custodiando un transporte especial de armas en los búnkeres de la base cuando se topó con una nave flotando en una pendiente, mirándolo de frente. Describió el objeto con grandes ventanales transparentes donde la luz parecía emanar desde el suelo hacia el techo, y aunque no vio ocupantes, la tecnología era claramente ajena a cualquier aeronave de la OTAN o soviética que estuvieran entrenados para identificar.
Lo más alarmante del reporte, según descubrió Isbell, fue la interacción de la nave con el arsenal nuclear. Tras huir momentáneamente del sitio por temor, el guardia regresó con el personal de armamento, solo para encontrar la nave posada directamente sobre el área de almacenamiento de armas, lo que le permitió observar detalladamente tanto la parte inferior como superior del vehículo.
Al confirmar que las fechas y la ubicación en RAF Upper Heyford coincidían perfectamente, Isbell contactó a la investigadora Moulton Howe mediante un correo encriptado para corroborar que él había sido testigo de una incursión previa esa misma noche.
Aunque el incidente de 1980 fue el primero, el veterano reveló que ha tenido un total de cuatro encuentros inexplicables a lo largo de su vida:
Tras retirarse definitivamente en 2024, Isbell decidió que ya no había nada que lo detuviera para contar su verdad. Colaboró con un artista forense del FBI para recrear fielmente lo que vio en 1980.
Para el ex Top Gun, la evidencia sugiere que no estamos solos. «Es difícil para mí cerrar los ojos y decir que somos la única vida sensible allá afuera», reflexionó. Su testimonio se suma a una creciente lista de personalidades militares de alto rango que exigen transparencia sobre el fenómeno OVNI/UAP.
Por MysteryPlanet.com.ar.
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Ese oficial fue "Jefe de Armas de Energía Dirigida" ¿Que son esas Armas de Energía Dirigida?