Lo que comenzó como el rescate accidental de una serie de restos fósiles entre las redes de unos pescadores en el canal de Penghu, entre Taiwán y China continental, se ha convertido en uno de los descubrimientos más reveladores de la paleoantropología reciente. Por primera vez en la historia, un equipo científico ha identificado huesos de las extremidades inferiores pertenecientes a una misteriosa especie humana, cuya estatura promedio ahora se sabe superaba a la nuestra.

¿Eran los míticos gigantes bíblicos? Hallan en el fondo del mar fósiles que demuestran que los denisovanos eran más altos de lo que se creía

Crédito: MysteryPlanet.com.ar.

Los fósiles, entregados originalmente al Museo Nacional de Ciencias Naturales de Taiwán por el artista local Li-Ren Hou, corresponden a un fémur incompleto (denominado Penghu 2) y una tibia (Penghu 3). Tras someter las muestras a un avanzado análisis proteómico —técnica que rastrea e identifica las proteínas conservadas en la materia ósea—, investigadores de la Universidad de Tokio confirmaron que ambos especímenes pertenecieron a homínidos del linaje denisovano que vivieron hace unos 45.000 años.

¿Eran mucho más altos que nosotros?

La gran sorpresa del estudio, publicado recientemente como borrador científico en el repositorio bioRxiv a la espera de revisión por pares, radica en las dimensiones de los fósiles. Mediante reconstrucciones anatómicas comparativas, los expertos estimaron que el individuo del fémur medía alrededor de 1.80 metros de altura y pesaba unos 83 kilogramos. Por su parte, el dueño de la tibia habría alcanzado aproximadamente 1.90 metros de estatura con un peso cercano a los 91 kilogramos.

Huesos de la pierna del homínido Penghu 2 y Penghu 3. Vistas anterior (a), medial (b) y distal (c) de la diáfisis femoral derecha de Penghu 2. Vistas anterior (d), lateral (e) y distal (f) de la tibia derecha de Penghu 3. Símbolos: m=medial, p=posterior. Barra de escala = 10 cm. Crédito: Universidad de Tokio/Y. Kaifu et al., BR, 2026.

Estas medidas sitúan a ambos especímenes, presumiblemente masculinos, muy por encima de la media del Homo sapiens y del Homo erectus de aquella época. Según explicaron los autores del trabajo en su informe: «Nuestros hallazgos demuestran que la población denisovana del círculo norte tenía un tamaño corporal mayor que el Homo erectus anterior y que el Homo sapiens del Pleistoceno tardío en el este de Asia». Esto sugiere además que su notable volumen cerebral podría haber sido, en parte, una consecuencia directa de su gran masa corporal.

Una pieza clave en el rompecabezas evolutivo

Hasta la fecha, la existencia de los denisovanos se conocía casi exclusivamente por secuencias genéticas extraídas de pequeños fragmentos de falanges, dientes y trozos de cráneo hallados en Siberia y el Tíbet. Encontrar extremidades inferiores en una zona costera del sudeste asiático amplía de forma drástica el mapa de su migración y fisonomía.

El profesor John Hawks, reconocido antropólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison, destacó la trascendencia metodológica y geográfica del trabajo: «Es realmente un conjunto de hallazgos fascinante. Es notable lo que se puede lograr con la ayuda de la proteómica y otras herramientas moleculares más allá del ADN».

Mapa de los principales yacimientos de fósiles de homínidos en Asia oriental. Las áreas de color marrón claro en el mar son las plataformas continentales a 0-100 m bajo el nivel del mar. El mapa base fue creado con GeoMapApp (www.geomapapp.org).

Hawks subrayó además que la datación de 45.000 años ubica a estos individuos en una ventana temporal crucial. «Sabemos por el ADN de las poblaciones humanas actuales que hubo cruces con los denisovanos en estas regiones. Sin embargo, no teníamos idea de cómo eran biológicamente en esa zona ni qué aspecto tenían. Ubicar estos huesos en un marco biológico y temporal, por poca información que aporten, sigue siendo el primer dato claro que poseemos sobre ellos en un área geográfica tan vasta», añadió el especialista.

La teoría viral sobre los «gigantes bíblicos»

El imponente tamaño estimado de los huesos no tardó en traspasar los límites académicos para encender las redes sociales. Ciertos divulgadores independientes, como Jimmy Corsetti, difundieron la hipótesis de que las dimensiones de estos homínidos podrían haber inspirado los relatos mitológicos de los «Nefilim», los míticos gigantes mencionados en pasajes bíblicos del Antiguo Testamento.

Corsetti llegó a especular que el hecho de haber encontrado los restos sumergidos en el lecho marino respaldaba el relato de un gran diluvio universal.

«Un nuevo descubrimiento indica que los denisovanos eran considerablemente más altos que el hombre promedio actual. Me he preguntado antes y lo pregunto de nuevo: ¿Eran los denisovanos los gigantes Nefilim descritos en la Biblia?», publicó el investigador independiente en su cuenta de X.

A pesar del impacto mediático de estas especulaciones, la comunidad científica ha dejado claro que no existe evidencia alguna que vincule a esta especie con mitos religiosos ni con cataclismos globales. La presencia de los fósiles bajo el agua responde simplemente a los cambios climáticos del Pleistoceno, periodo en el que el canal de Penghu era una franja de tierra firme que posteriormente quedó cubierta por el mar tras el deshielo y la subida del nivel oceánico.

Fuente: IFLS/DM. Edición: MP.

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