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Arqueólogos en Turquía han protagonizado un hallazgo excepcional tras el descubrimiento y restauración de una rara cruz relicario de bronce en la antigua ciudad de Listra, en el centro del país. La pieza, que data de entre los siglos IX y XI, se ha conservado intacta y permanentemente sellada, ofreciendo una ventana única a las prácticas devocionales del cristianismo temprano en Anatolia.
El descubrimiento tuvo lugar en el distrito de Meram, en la provincia de Konya, un sitio con una carga histórica profunda. Listra es mundialmente conocida por ser uno de los puntos clave en los viajes misioneros de San Pablo durante el siglo I d.C., lo que convirtió a la ciudad en un pilar fundamental para la expansión del cristianismo en Asia Menor.
A diferencia de la mayoría de los relicarios encontrados en excavaciones arqueológicas, que suelen aparecer fracturados o abiertos por el paso del tiempo, esta cruz de bronce se encontró exactamente como fue fabricada hace un milenio. El artefacto consta de dos placas ajustadas y unidas mediante una técnica de remachado que lo sella de forma definitiva.
El director de la excavación, İlker Mete Mimiroğlu, de la Universidad Necmettin Erbakan, destacó la relevancia del hallazgo.
«Hemos encontrado varios relicarios en Listra, pero casi todos estaban dañados. Este ejemplar destaca porque se encontró completamente sellado», explicó el experto.
Según Mimiroğlu, el equipo decidió limpiar y estabilizar la pieza en lugar de forzar su apertura para evitar daños irreversibles en la estructura de bronce.
Las cruces relicario eran objetos de gran valor espiritual en el mundo bizantino. Se utilizaban colgadas al pecho o se depositaban en las tumbas para ofrecer protección y favor divino al difunto. Su función principal era albergar «objetos sagrados», que podían ir desde fragmentos óseos de santos o trozos de tela bendecida, hasta pequeñas astillas de lo que se creía era la Vera Cruz.
En este caso, aunque los arqueólogos realizaron una inspección visual a través de una pequeña grieta natural, no lograron identificar contenido en su interior.

La Biblia menciona explícitamente las visitas de San Pablo a Listra en el libro de los Hechos de los Apóstoles. En esta imagen se aprecia una vista aérea de unos de los sitios de excavación en la antigua ciudad. Crédito: İHA.
«Sin abrirla, no pudimos ver ningún material. Había un trozo de tela similar a un sudario en la parte superior, pero el contenido solo sería claro si se separaran las cubiertas», señaló Mimiroğlu.
Sin embargo, debido al sistema de remaches, la cruz no posee un mecanismo de apertura, lo que confirma que fue diseñada para permanecer cerrada por la eternidad.
El proyecto de excavación cuenta con el respaldo del Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía y diversas autoridades locales, que ven en este hallazgo una pieza clave para entender la artesanía religiosa medieval y la importancia histórica de Listra como centro de peregrinación.
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