En una reciente entrevista concedida a Joe Rogan para promocionar el estreno del documental S4: La historia de Bob Lazar, el físico ha vuelto a exponer los secretos de la instalación más resguardada del Área 51. Acompañado por el director Luigi Vendittelli, el pionero en denunciar proyectos de ingeniería inversa de OVNIs ofreció detalles asombrosos sobre la tecnología que vio con sus propios ojos.

En una nueva entrevista, Bob Lazar explica de qué material están hechos los OVNIs y su forma de propulsión

Crédito: JRE.

En el transcurso del encuentro, se analizó la magnitud de estos hallazgos y su potencial para otorgar un poder absoluto sobre las naciones. Sobre la relevancia de este conocimiento, Lazar fue tajante al validar que la posesión de una fuente de energía tan avanzada permitiría a cualquier país dominar al resto sin resistencia: «Esta tecnología tiene la capacidad de conquistar el mundo. No hay duda de ello».

La potencia que emana de estos sistemas supera por órdenes de magnitud cualquier capacidad técnica o armamentística conocida por nuestra civilización actual.

El Proyecto Galileo y el enigma del Modelo Deportivo

Bajo la estructura de la instalación secreta S4, el especialista fue asignado al «Proyecto Galileo». Este programa de alto secreto se dedicaba exclusivamente a la ingeniería inversa de naves recuperadas de origen no humano, con el objetivo fundamental de descifrar cómo estos objetos manipulan la gravedad. Partiendo de esta premisa, Lazar tuvo acceso a informes que situaban la procedencia de los tripulantes en el sistema estelar Zeta Reticuli, específicamente en el cuarto planeta de este sistema binario situado a unos 39 años luz.

 

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Lo más inquietante de estos registros es que describían la captura de estas naves no solo como estrellamientos recientes, sino como hallazgos arqueológicos que habrían permanecido ocultos en la Tierra durante mucho tiempo. Esta naturaleza ancestral sugería una presencia inteligente en nuestro planeta mucho antes de lo imaginado, desafiando incluso la noción lineal del tiempo.

Fue precisamente en este contexto de misterio e investigación donde Lazar tuvo contacto directo con un disco volador al que bautizó como el «Modelo Deportivo». El científico eligió este nombre de manera informal debido a la estética del objeto, que era extremadamente delgada y elegante, con un acabado metálico pulido que le otorgaba un aspecto único y futurista.

«Este disco en particular parecía estar en excelentes condiciones y, debido a su apariencia elegante, lo apodé el modelo deportivo», recordó sobre su primer encuentro con la aeronave.

El «modelo deportivo» recreado en el documental.

El corazón de este vehículo es un reactor de antimateria alimentado por el Elemento 115. Según explicó Lazar en la entrevista, este componente genera una onda gravitacional base que el aparato amplifica para distorsionar el tejido del espacio-tiempo a su alrededor.

Asimismo, detalló que la nave no vuela en el sentido tradicional, sino que crea su propia gravedad y se «deja caer» hacia su destino. Al eliminar efectos como la inercia, esta eficiencia energética extrema es la que sustenta su advertencia sobre el posible dominio global para cualquier nación que logre replicarla.

Blender y la reconstrucción física de S4

Para lograr la precisión visual del nuevo documental, Vendittelli explicó que no se limitaron a simples animaciones, sino que realizaron una reconstrucción técnica minuciosa de cada instalación. La réplica virtual se fabricó utilizando en un 90 % el software de modelado 3D profesional Blender, con solo un 10 % de apoyo en inteligencia artificial. Este enfoque permitió que cada rincón de la base S4 y del «Modelo Deportivo» fuera construido a mano por artistas digitales, basándose estrictamente en los croquis originales y en la memoria detallada de Lazar.

El proceso de creación fue tan exhaustivo que permitió a los cineastas probar leyes físicas reales dentro del entorno digital. Al modelar la nave como una unidad sólida y sin juntas, pudieron verificar cómo interactuaban las fuentes de luz con las superficies curvas descritas por el físico. Esta metodología técnica permitió descubrir, de manera accidental, que el diseño generaba los mismos fenómenos ópticos extraños que el protagonista del documental recordaba haber visto en 1989.

Materiales imposibles

La construcción de la nave es uno de los aspectos más desconcertantes detallados en la charla con Rogan. La estructura parece estar fabricada de una sola pieza continua, sin rastro de cables, soldaduras ni conexiones mecánicas visibles entre sus partes. El técnico describió la sensación física casi tangible al acercarse a esta tecnología: «Sentí este campo elástico. Podías empujar hacia abajo, pero no podías acercarte al reactor; cuanto más te acercabas, más te empujaba de vuelta».

Asimismo, Lazar sostiene que la superficie funciona como un «electreto», un material con un campo eléctrico estático permanente. Esto permite que el propio fuselaje actúe como un conductor integral de energía, eliminando la necesidad de sistemas de cableado internos.

Durante la recreación en Blender, Vendittelli descubrió que este material posee propiedades lumínicas imposibles, ya que parece absorber la luz de una manera activa, impidiendo que los fotones reboten de forma normal hacia el ojo humano.

Al intentar iluminar la réplica virtual con focos industriales de alta potencia, el equipo de producción notó que el entorno se mantenía en una penumbra constante. Este fenómeno coincide punto por punto con lo que Lazar describió hace décadas sobre lo que ocurría originalmente en la base S4. El material no solo es oscuro, sino que parece «succionar» la claridad, dificultando incluso ver las manos frente al rostro dentro de la cabina.

«Un mentiroso no incluiría un detalle tan contraintuitivo y difícil de verificar como el hecho de que las naves “se comen” la luz. Es algo que solo alguien que estuvo dentro podría notar», señaló el director.

Además, Vendittelli localizó cartografía de 1941 que muestra un camino de acceso directo a la zona de la montaña donde el científico situó los hangares ocultos de S4. Este camino, que existía antes de que la zona fuera restringida, desapareció de todos los mapas oficiales tras la intervención de la CIA en los años 50, proporcionando una evidencia física del borrado administrativo de la base.

La entrevista completa, de casi 3 horas de duración, puede verse a continuación:

Por MysteryPlanet.com.ar.

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