Mystery Planet es un sitio web que ofrece noticias y artículos sobre ciencia y misterios. Para estar al tanto de todo lo que publicamos, además de seguirnos en nuestras redes sociales o suscríbete a nuestro boletín de noticias, te invitamos a nuestro canal de Telegram.
De acuerdo a los últimos datos recolectados por los telescopios espaciales Hubble y Webb entre diciembre de 2025 y enero de 2026, este visitante interestelar no solo es masivo, sino que presenta un comportamiento químico que desafía las expectativas de los científicos.
La detección del núcleo de 3I/ATLAS por parte del Hubble ha permitido determinar que tiene un diámetro efectivo de aproximadamente 2.6 kilómetros. Para poner esto en perspectiva, esta cifra lo sitúa como un auténtico titán en comparación con sus predecesores conocidos, marcando un hito en la observación de objetos que provienen de fuera de nuestro sistema solar.
«Al escalar la masa en relación con el diámetro, obtenemos que 3I/ATLAS es unas 40 veces más masivo que el cometa 2I/Borisov y, de forma impresionante, al menos 20.000 veces más masivo que el famoso 1I/Oumuamua, cuyo tamaño apenas alcanzaba los 200 metros de largo», comenta el astrofísico de Harvard Avi Loeb en reacción a los nuevos informes.

Nuevos datos del Hubble muestran cómo los científicos lograron «limpiar» la imagen de 3I/ATLAS para revelar su núcleo. Al restar el brillo de la nube de gas y polvo (segundo panel), emerge el corazón sólido del objeto (tercer panel). Las flechas indican su orientación y trayectoria en el espacio, mientras que la barra blanca sirve de escala para medir este coloso, cuyo núcleo mide unos 2.6 kilómetros de diámetro. Crédito: Man-To Hui et al. 2026.
«Este hallazgo sugiere que estamos ante una clase de objeto mucho más imponente de lo que se sospechaba inicialmente», añade.
El análisis espectroscópico realizado por el instrumento MIRI del telescopio James Webb ha revelado una firma química compleja que incluye agua, dióxido de carbono, níquel y metano. Sin embargo, es la presencia de este último la que está desconcertando a la comunidad científica debido a los tiempos en los que ha decidido manifestarse durante su trayectoria.

Nuevos datos del Webb. Paneles superiores: Imágenes apiladas derivadas de seis observaciones exitosas de 3I/ATLAS realizadas por el sistema MIRI. Se indican las direcciones hacia el Sol y de la velocidad. Los paneles están etiquetados con la fecha y la configuración de la red espectral correspondientes. Panel inferior: Espectros de 3I/ATLAS a una distancia heliocéntrica de 2.20 a 2.54 UA. Se señalan las principales características espectrales del H2O, CO2, CH4 y Ni. El recuadro muestra una vista ampliada de las bandas de CO2. Crédito: Matthew Belyakov et al. 2026.
El metano es una sustancia «hipervolátil» que debería haberse evaporado mucho antes de que el objeto alcanzara su punto más cercano al Sol (perihelio). No obstante, los datos de agosto de 2025 no mostraron rastro de él. No fue sino hasta después del perihelio cuando el metano comenzó a emanar con fuerza, representando hasta un 27 % de la tasa de producción de agua, un fenómeno que ha obligado a los astrónomos a replantearse la estructura interna del objeto.
«Este retraso sugiere que el metano estaba oculto en las capas profundas de 3I/ATLAS, protegido por una “cáscara” exterior que solo se fracturó o calentó lo suficiente tras su paso cercano al Sol», explica Loeb. «Lo que resulta paradójico es que el monóxido de carbono, que es aún más volátil, sí se detectó desde el principio, planteando una duda razonable: ¿por qué el metano se quedó atrapado mientras otros gases escapaban libremente?»
Tras su paso por el perihelio el 29 de octubre de 2026, 3I/ATLAS mostró un comportamiento inesperado al desvanecerse de forma mucho más acelerada que durante su fase de aproximación. Esta caída de brillo contrastó fuertemente con la tendencia observada previamente, marcando un cambio de ritmo drástico en su evolución.
Esta asimetría en su actividad se vio confirmada por un perfil de brillo superficial significativamente más tenue tras su encuentro cercano con el Sol. Los datos sugieren cambios estructurales internos o una pérdida de materiales volátiles distinta a la registrada durante su fase de entrada al sistema solar.

Imágenes del Webb de H2O, CO2 y CH4 en la columna de gas alrededor de 3I/ATLAS. Las direcciones hacia el Sol y de la velocidad del objetivo se indican con flechas blancas. Para el H2O y el CO2, los contornos blancos corresponden a niveles de emisión del 75, 50 y 25 % con respecto al valor máximo. Crédito: Matthew Belyakov et al. 2026.
Sumado a este declive, el objeto protagonizó un fenómeno astronómico notable el pasado 22 de enero de 2026. En esa fecha, la alineación perfecta entre el Sol, la Tierra y el propio 3I/ATLAS permitió observar un «pico de oposición» estadísticamente significativo, un brillo extra provocado por la forma en que la luz rebota en su nube de polvo.
Este aumento del 20 % en la luz dispersada validó las predicciones teóricas de astrofísicos como Loeb. Por otro lado, las variaciones detectadas en su curva de luz sugieren una rotación compleja que sigue desafiando los modelos estándar aplicados habitualmente a núcleos interestelares.
«En última instancia, la acumulación de estos datos revela que, cuanto más se profundiza en el estudio de 3I/ATLAS, más anómalo resulta su perfil frente a otros objetos conocidos. Esta naturaleza enigmática podría ser la norma para nuestros primeros encuentros con mensajeros de otros mundos, como si estuviéramos en una serie de “citas a ciegas” con objetos del espacio profundo», concluye el científico de Harvard.
Sin embargo, la posibilidad de que se nos esté escapando un detalle fundamental sobre su esencia permanece abierta. Lo que es seguro es que 3I/ATLAS no es un visitante común, sino un coloso que ha venido a desafiar nuestra comprensión de lo que viaja entre las estrellas.
Por MysteryPlanet.com.ar.
¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compártelo!
Artículos Relacionados