Esta es la primera vez que el telescopio espacial Hubble fotografía un cometa de este brillo con tal resolución después de su paso por el Sol.

Imagen del cometa tomada desde el hemisferio norte el pasado 16 de julio de 2020. En el recuadro, la reciente imagen lograda por el Hubble. Crédito: Zoltan G. Levay/NASA, ESA, STScI, Q. Zhang (Caltech).

Las imágenes del cometa fueron tomadas el pasado 8 de agosto, a una distancia de 43 millones de kilómetros. Y mientras que otros cometas suelen romperse debido al estrés térmico y gravitacional que significa acercarse al Sol, en esta ocasión NEOWISE ha sobrevivido, con un núcleo claramente intacto.

«El Hubble tiene una resolución mucho mejor que la que podemos obtener con cualquier otro telescopio de este cometa», dijo en un comunicado el investigador principal Qicheng Zhang de Caltech en Pasadena, California. «Esa resolución es de suma importancia para observar detalles muy cercanos al núcleo. Nos permite ver cambios en el polvo justo después de que se separa de ese núcleo debido al calor solar, muestreando el polvo lo más cerca posible de las propiedades originales del cometa».

El corazón del cometa, su núcleo helado, es demasiado pequeño para ser visto por Hubble. La bola de hielo no puede tener más de 4,8 kilómetros de ancho. En cambio, la imagen del telescopio captura una parte de la vasta nube de gas y polvo que envuelve el núcleo, que mide aproximadamente 18.000 kilómetros de ancho en esta foto.

NEOWISE.

Crédito: NASA, ESA, A. Pagan (STScI), and Q. Zhang (Caltech).

Hubble resuelve un par de chorros del núcleo disparándose en direcciones opuestas. Emergen del núcleo como conos de polvo y gas, y luego se curvan en estructuras más amplias en forma de abanico por la rotación del núcleo. Los chorros son el resultado de la sublimación del hielo debajo de la superficie y el polvo y gas resultante se expulsa a gran velocidad.

Las fotos del Hubble pueden ayudar a revelar el color del polvo del cometa y cómo esos colores cambian a medida que el cometa se aleja del Sol. Esto, a su vez, puede explicar cómo el calor solar afecta la composición y estructura de ese polvo en la coma del cometa. El objetivo final aquí sería aprender las propiedades originales del polvo para aprender más sobre las condiciones del sistema solar primitivo en el que se formó.

El cometa NEOWISE es considerado el más brillante visible desde el hemisferio norte desde el Hale-Bopp en 1997. Se dirige más allá del sistema solar exterior, ahora viajando a la friolera de 230.000 kilómetros por hora. No volverá al Sol hasta dentro de casi 7.000 años.

Actualmente, los investigadores están profundizando más en los datos para ver qué pueden confirmar.

La misión de exploración infrarroja de campo amplio de objetos cercanos a la Tierra (NEOWISE, por sus siglas en inglés) de la NASA descubrió por primera vez el cometa homónimo en marzo de 2020. A medida que el cometa se acercaba al Sol, el calor abrasador derretía sus hielos, liberando polvo y gas que dejaban las colas distintivas. Durante todo el verano, los observadores del cielo en tierra en el hemisferio norte pudieron ver al viajero que se movía por el cielo.

Fuente: NASA. Edición: EP.

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