Durante mucho tiempo se asumió que nuestro planeta terminaría sus días tragado por la bola de fuego en expansión de nuestra estrella moribunda, pero nuevos modelos matemáticos sugieren que el destino final podría ser muy diferente.

El fin de la Tierra se pospone: nuestro planeta podría salvarse de ser engullido por el Sol, determina nuevo estudio

Crédito: MysteryPlanet.com.ar.

Por supuesto, esto no es algo de lo que debas preocuparte mañana. El proceso ocurrirá dentro de unos 5.000 millones de años, mucho después de que las condiciones actuales hayan cambiado. Cuando el Sol agote el hidrógeno de su núcleo, se expandirá masivamente, primero como una gigante roja y luego como una estrella de la rama asintótica gigante (AGB).

Esta muerte estelar alterará por completo el sistema solar. A medida que el Sol crezca, las fuerzas de marea gravitacionales atraerán a la Tierra hacia él. Sin embargo, al mismo tiempo, el Sol perderá una enorme cantidad de masa debido a los vientos estelares, un fenómeno que empujará a nuestro planeta hacia una órbita más lejana.

«El destino de la Tierra depende de un delicado equilibrio entre estos dos efectos», explicó Mats Esseldeurs, autor principal de un estudio publicado en la revista Astronomy & Astrophysics. «Si predominan las interacciones de marea, la Tierra será engullida por el Sol. Si predomina la pérdida de masa del Sol, la Tierra escapará hacia una órbita más grande que el radio de su estrella».

Marte también se salva

Hasta ahora, la comunidad científica se inclinaba por la primera opción, la de un final ardiente. No obstante, los cálculos anteriores se basaban en descripciones simplificadas. Gracias a los avances de los últimos quince años en la simulación de estas mareas estelares, el equipo demostró que la atracción es menor de lo esperado. Para estimar la pérdida de masa, estudiaron a L2 Puppis, una estrella cercana que funciona como una especie de «primo viejo» de nuestro Sol.

«Una mejor comprensión de la física de las mareas y las restricciones más avanzadas que tenemos sobre la pérdida de masa nos permiten decir que la Tierra podría alejarse del Sol, al contrario de lo que se predijo antes», señaló Stephane Mathis, astrofísico del centro CEA Paris-Saclay y coautor del estudio.

Según estas nuevas proyecciones, Marte también logrará escapar de la espiral de la muerte. Lamentablemente, Mercurio y Venus no correrán la misma suerte y serán devorados inexorablemente. Al final de todo este proceso, el Sol se convertirá en una enana blanca, una estrella densa y fría que se apagará lentamente.

¿Un nuevo hogar o megaingeniería espacial?

La gran pregunta que surge ante este escenario es qué pasará con la humanidad. Aunque el planeta físico logre sobrevivir al abrazo solar, la habitabilidad de la superficie se perderá mucho antes de esos 5.000 millones de años. El aumento gradual del brillo de la estrella terminará por evaporar los océanos en unos 1.000 millones de años.

Sin embargo, un margen de tiempo tan inmenso abre la puerta a soluciones tecnológicas que hoy rozan la ciencia ficción. Para cuando el calor vuelva inhabitable la Tierra, nuestros sucesores tecnológicos podrían haber migrado hacia los sistemas de satélites de Júpiter o Saturno, cuyas lunas heladas se volverán templadas y habitables a medida que el Sol se expanda.

Por otro lado, la astrofísica teórica ya baraja soluciones de megaingeniería a escala planetaria, como el uso de asistencias gravitatorias controladas mediante el desvío de asteroides. Esta técnica permitiría mover gradualmente la órbita de la Tierra hacia el exterior, manteniéndola siempre dentro de la zona habitable al mismo ritmo que el Sol crece. Si la naturaleza le da una oportunidad a la estructura de nuestro planeta, la tecnología del futuro remoto podría encargarse de salvar la vida que alberga.

Fuente: A&A. Edición: MP.

Sin comentarios
Etiquetas: , , ,

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compártelo!

Facebook Reddit Twitter WhatsApp Pinterest Email

Artículos Relacionados

 0 comentarios
Sin comentarios aún. ¡Sé el primero en dejar uno!
Dejar un comentario