Un experimento muestra cómo los chimpancés, gorilas y bonobos reaccionan ante la presencia de unos artefactos que no han visto antes.

Una de las principales técnicas que se emplean para monitorizar a las especies amenazadas es grabar en vídeo a sus poblaciones. Con el objetivo de conocer cómo reaccionan los chimpancés, bonobos y gorilas cuando se introducen cámaras en su hábitat, investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Alemania colocaron estos dispositivos en bosques africanos poblados de simios.

«Nuestro objetivo era ver cómo reaccionaban los chimpancés, los bonobos y los gorilas ante objetos desconocidos en la naturaleza, principalmente para determinar si la presencia del equipo que se utiliza en investigación, como las cámaras, tiene algún efecto en su comportamiento», señala la primatóloga Ammie Kalan.

Según los resultados, publicados esta semana en la revista Current Biology, si bien todos los individuos notaron la presencia de objetos extraños, la conducta de cada especie era distinta. Mientras que los chimpancés no mostraban ningún interés y apenas se daban cuenta de su presencia, los gorilas y los bonobos eran más curiosos. Estos últimos, más preocupados, se mantenían alejados de los dispositivos.

«Nos sorprendieron especialmente las diferentes reacciones que observamos entre estos dos grandes grupos de simios. Como son especies hermanas y comparten muchas de las mismas características genéticas, esperábamos que actuarían de forma similar frente a la cámara», añade la investigadora.

Dentro de la misma especie, las conductas también eran dispares. Para los expertos, los simios que viven en áreas con mayor actividad humana pueden volverse insensibles a objetos desconocidos. Sin embargo, otro miembro de la misma especie que haya estado menos expuesto a artículos nuevos podría tener un mayor interés.

Según los investigadores, los resultados demuestran que a la hora de diseñar estrategias de investigación en entornos salvajes hay que considerar cómo reaccionará cada animal a los cambios.

«La variación de conductas entre especies distintas y dentro de la misma especie hacia los objetos desconocidos puede ser problemática cuando se trata de recopilar los datos de seguimiento», afirma Kalan.

«Para frenar este efecto, sería útil desarrollar un período de familiarización, donde los animales salvajes pueden acostumbrarse a los nuevos objetos», concluye.

Fuente: Cell. Edición: Agencia Sinc.

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