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Con la llegada de 3I/ATLAS a su perigeo este viernes 19 de diciembre de 2025, el debate científico se intensifica. El astrofísico Avi Loeb ha sistematizado los datos recolectados, señalando 15 puntos críticos que sugieren que este objeto no se comporta como ningún cometa conocido.

El cometa 3I/ATLAS, observado esta mañana, muestra una coma interna interesante y alargada en un ángulo de posición (PA) de ~110 grados, junto con una coma externa verde de unos 650.000 km de extensión. Crédito: Toni Scarmato.
A continuación, presentamos la lista completa de anomalías organizadas por categorías que resume lo que hemos venido publicando hasta ahora sobre 3I/ATLAS.
1) Alineación con la eclíptica: Su trayectoria retrógrada coincide en un margen de 5 grados con el plano de los planetas, algo con una probabilidad de ocurrir de solo el 0.2 %, sugiriendo una posible planificación.
2) Sincronización de llegada: El tiempo de arribo fue ajustado para situarlo a distancias estratégicas de Marte (29 millones de km) y Júpiter (54 millones de km), volviéndose inobservable desde la Tierra durante su perihelio.
3) Proximidad al radio de Hill: Su distancia prevista de perijove con Júpiter es de 53.6 millones de km, casi idéntica al radio de Hill del planeta (53.5 millones de km). Esto facilitaría la liberación de dispositivos en los puntos de Lagrange del mundo más observable de nuestro sistema solar para una civilización extraterrestre a años luz de distancia.
4) La estructura de la anticola: Imágenes del Hubble sugieren que la anticola antes del perihelio era un chorro colimado diez veces más largo que ancho. No se conoce ningún cometa con un chorro hacia el Sol de tal magnitud (un millón de km).
5) Eje de rotación: Al entrar al sistema solar, su eje de rotación estaba alineado con la dirección del Sol en un margen de 8 grados (probabilidad del 0.5 %).
6) Oscilación del chorro: El bamboleo del chorro hacia el Sol observado en julio y agosto de 2025 requiere que su base esté a menos de 8 grados del polo orientado al Sol (probabilidad del 0.5 %).
7) Simetría de los chorros: La aparición de chorros colimados como anticola antes y después del perihelio, invirtiendo su dirección, tiene una probabilidad aleatoria de apenas 0.000025.

Imagen del objeto interestelar 3I/ATLAS (panel sup. izq.) captada por un telescopio de 0.25 metros en Calabria, Italia, el 15 de diciembre de 2025 a las 1:58 UTC, con una resolución de 1.38 segundos de arco por píxel —lo que equivale a 3,850 kilómetros a la distancia del objeto—. Los otros tres paneles muestran un mapa de brillo en diferentes bandas de longitud de onda centradas en 0.658 (R), 0.53 (Verde) y 0.445 (Azul) micrómetros, utilizando un filtro de gradiente Larson-Sekanina. Su campo de visión abarca 1.6 por 0.7 millones de kilómetros y muestra un prominente chorro de anticola estrechamente colimado desde 3I/ATLAS en dirección al Sol, hacia la esquina inferior izquierda. Crédito: Toni Scarmato.
8) Aislamiento térmico: Las bases de los chorros solo se activan al mirar al Sol, permaneciendo inactivas en el lado nocturno durante meses. En un cometa natural, el calor se conduciría por todo el cuerpo, dificultando este nivel de aislamiento.
9) Deflexión gravitacional: La deflexión de 16 grados en el perihelio es exactamente el doble del ángulo de apertura del chorro de la anticola (8 grados), permitiendo una simetría perfecta en la eyección de partículas.
10) Origen en la señal Wow!: El objeto llegó desde una dirección que coincide con la famosa señal de radio de 1977 en un margen de 9 grados (probabilidad del 0.6 %).
11) Proporción níquel-hierro: El penacho de gas contiene mucho más níquel que hierro, una firma típica de aleaciones industriales y ausente en miles de cometas estudiados anteriormente.

En una observación estratégica de siete horas, la sonda Europa Clipper de la NASA utilizó su espectrógrafo ultravioleta (UVS) para analizar la composición del objeto desde 164 millones de kilómetros de distancia. Los datos confirman la presencia de oxígeno, hidrógeno y polvo en los gases emitidos por el núcleo cerca de su perihelio, aportando información crucial para entender la naturaleza de este misterioso visitante. Crédito: NASA/JPL-Caltech/SWRI.
12) Escasez extrema de agua: Solo el 4 % de la masa del penacho es agua, un valor bajísimo comparado con los cometas del sistema solar. Esto sugiere que el gas proviene de material interestelar acumulado sobre una superficie tecnológica.
13) Masa y velocidad: Es mucho más masivo que 1I/Oumuamua y 2I/Borisov, y se mueve más rápido. No parece haber suficiente material rocoso en el espacio interestelar para que un «iceberg» natural de este tamaño cruce nuestro sistema tan frecuentemente.
14) Polarización negativa: 3I/ATLAS muestra una polarización negativa extrema, nunca vista antes, que podría estar vinculada a su inusual anticola.
15) Brillo y color: Cerca del perihelio, el objeto brilló más rápido que cualquier otro cometa y mostró un color «más azul» que el propio Sol.
Avi Loeb insiste en que estas anomalías deben tratarse con la rigurosidad de un detective. Citando a Charles Darwin, recuerda que es vital anotar los datos que contradicen nuestras ideas, pues son los que más fácilmente olvidamos por sesgo de confirmación.
La Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN) continuará recolectando datos hasta finales de enero de 2026. Solo entonces sabremos si 3I/ATLAS es un fenómeno natural extremo o, como sugiere Loeb, un «caballo de Troya» tecnológico cruzando nuestro vecindario cósmico.
Por MysteryPlanet.com.ar.
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Buena investigation,,analysis del cometa,,qe lleva Vida Durant su viaje x El cosmos,,,es unico e impactante..,,gran misterio..okk,,saludos dsd Lima-Perù.